Julián Quiñones revive la tradición de los goleadores mexicanos en el extranjero que inició Hugo Sánchez
Julián Quiñones conquistó el título de goleo en Arabia Saudita y se unió a una selecta lista de futbolistas mexicanos que dominaron ligas fuera del país

El gol mexicano siempre ha tenido pasaporte. A veces llegó vestido de blanco en el Santiago Bernabéu. Otras apareció bajo el calor de Los Ángeles, en estadios modestos de Guatemala o en noches improbables de Armenia. Ahora volvió a aparecer en Arabia Saudita con la firma de Julián Quiñones.
El delantero del Al-Qadsiah cerró la temporada con un triplete ante Al-Ittihad y se proclamó campeón de goleo de la liga saudí con 33 tantos, superando por uno al inglés Ivan Toney y dejando atrás incluso a Cristiano Ronaldo.
La cifra confirma el mejor momento de Quiñones rumbo al Mundial 2026, pero también lo coloca dentro de una tradición silenciosa del futbol mexicano. La de los delanteros que encontraron fuera del país el escenario ideal para convertirse en máquinas de gol.
Hugo Sánchez sigue siendo el emperador
Hablar de goleadores mexicanos en el extranjero inevitablemente conduce a Hugo Sánchez. Nadie se acerca a su legado.
El exdelantero del Real Madrid conquistó cinco Trofeos Pichichi en España y convirtió la definición en una obra de precisión quirúrgica. Ganó el reconocimiento al máximo goleador de La Liga en las temporadas 1984-85, 1985-86, 1986-87, 1987-88 y 1989-90.
No sólo anotaba. Humillaba defensas enteras con remates imposibles, chilenas y definiciones de primer toque que parecían inevitables incluso antes de que el balón saliera de los pies de sus compañeros.
En Europa nadie ha igualado lo que hizo Hugo para el futbol mexicano.
Quiñones encontró el gol en el desierto
La explosión de Quiñones en Arabia no es casualidad. Desde que salió del América acumula números descomunales.
Suma 64 goles en 69 partidos con Al-Qadsiah en todas las competencias, además de 12 asistencias. Su temporada terminó convertida en una avalancha ofensiva con ocho partidos marcando dos o más goles y tres tripletes.
Mientras otros delanteros mexicanos atraviesan sequías en Europa, Quiñones llega encendido a la selección de Javier Aguirre como una posible solución ofensiva rumbo a la Copa del Mundo.
Carlos Vela convirtió la MLS en su patio
Carlos Vela hizo en Estados Unidos una temporada que todavía parece exageración estadística.
Con Los Ángeles FC anotó 34 goles en la MLS durante 2019 y rompió récords ofensivos en la liga. Su zurda dominó el campeonato con una mezcla de pausa, creatividad y definición que convirtió cada transición ofensiva en una amenaza.
Los goleadores invisibles de Centroamérica
Lejos de los reflectores europeos también hubo mexicanos que hicieron historia a punta de goles.
Agustín Herrera se convirtió en leyenda del futbol guatemalteco con Antigua GFC al ganar tres títulos de goleo.
Carlos Kamiani dominó con Universidad San Carlos y levantó dos trofeos de máximo anotador en Guatemala.
Mientras tanto, Gregorio Torres sorprendió en Nicaragua con Real Estelí al firmar 25 goles en una temporada pese a no ser centrodelantero natural.
Incluso en destinos improbables apareció la huella mexicana. César Romero conquistó Armenia con el FC Pyunik y terminó como máximo goleador de la liga con 21 anotaciones. El gol mexicano nunca dejó de viajar
Cada generación encontró su territorio.
Hugo gobernó España. Vela convirtió Los Ángeles en un espectáculo. Quiñones incendió Arabia Saudita. Otros construyeron prestigio en ligas pequeñas donde también existe presión, desgaste y necesidad de sobrevivir.