El "Home Office" más envidiado: El fan de los Cubs que cambió el cubículo por las gradas de Wrigley
¿Junta por Zoom o casa llena? Un aficionado decidió que el duelo entre Cubs y Angels era el mejor escenario para desquitar la quincen

La victoria de los Cubs por 6-2 sobre los Angels el pasado miércoles dejó algo más que buen sabor de boca para los aficionados de la novena de Chicago, dejó un manual de supervivencia para el empleado moderno. Mientras el zurdo Matthew Boyd dominaba desde la loma, un fan aplicaba su propia estrategia de juego: el "Wrigley Office".
Con la computadora abierta y el ratón deslizándose sobre una butaca, el protagonista de la jornada demostró que el compromiso laboral no pelea con el amor al equipo del norte de Chicago. El contraste en las gradas era casi tan fascinante como el marcador. de un lado, el fan en cuestión se envolvía en capas de ropa como si estuviera esperando una tormenta de nieve en pleno abril.
Se repite la escena en Wrigley Field
Este fenómeno de la productividad extrema no es nuevo en la ciudad de los vientos. La escena evocó de inmediato lo sucedido hace un año, cuando durante una doble cartelera contra los Brewers, las cámaras de Marquee Sports Network inmortalizaron a otro héroe del teletrabajo.
En aquella ocasión, el zoom de la transmisión delató a un hombre concentrado en la parte baja de la séptima entrada. Mientras los bates tronaban, él movía el cursor con precisión quirúrgica usando el asiento vacío de junto como alfombrilla. La narración de Jon Sciambi y Jim Deshaies pasó del análisis deportivo a las carcajadas en segundos.
¿Cuánto lo deseabas? ¿Trajiste el ratón? ¡Más te vale traer el ratón!", bromeó Sciambi mientras el gráfico de "Fan del Juego" aparecía en pantalla para coronar el momento.¿Reporte trimestral o Fantasy de béisbol?
La gran incógnita que quedó flotando en el aire de Wrigley Field y que hoy se repite con este nuevo video viral, es la naturaleza de la urgencia. ¿Estaba enviando un correo crucial de "quedo a la espera de sus comentarios"? ¿O acaso, como teorizó Sciambi en su momento, estaba puliendo su estrategia para el draft de beisbol de fantasía?
Sea cual sea la respuesta, el mensaje para las empresas del mundo es claro, si el Wi-Fi llega a las gradas, el rendimiento (o al menos la felicidad del empleado) está garantizado. Eso sí, la próxima vez, quizá sea buena idea apagar la cámara de la computadora... o evitar que la cadena nacional te enfoque en plena jornada laboral.