Gabriela y Jaime Jáquez: la abismal grieta salarial entre los hermanos de la WNBA y NBA
Los Jáquez hacen historia como la primera pareja de hermanos en la WNBA y NBA, pero la brecha económica entre sus contratos desata la polémica

El apellido Jáquez ya no solo es sinónimo de garra defensiva en South Beach; ahora es una marca de exportación que ha colonizado Chicago. Con la selección de Gabriela Jáquez en la quinta posición global del Draft de la WNBA por parte de Sky de Chicago, la familia de origen mexicano ha desbloqueado un logro inédito en los anales del deporte ráfaga al ser la primera pareja de hermanos que coinciden, de forma simultánea, en la élite de la NBA y la WNBA.
Sin embargo, detrás del brillo de las cámaras y el orgullo tricolor, los libros contables exponen una historia de disparidad que parece sacada de dos épocas distintas. Mientras el baloncesto de los hermanos Jáquez fluye con la misma intensidad técnica, sus cuentas bancarias hablan idiomas radicalmente diferentes.
El juego de los millones contra el juego de los miles
La narrativa del éxito familiar tiene dos caras financieras muy marcadas. Jaime Jáquez Jr., tras ser elegido en la posición 18 del Draft de 2023 por el Heat de Miami, firmó un contrato que le garantizó 3.5 millones de dólares tan sólo en su primer año de novato. Su impacto fue inmediato, consolidándose como una pieza clave en el esquema de la quinteta del sur de Florida y justificando cada centavo de su acuerdo multimillonario.
En la otra acera, Gabriela Jáquez llega a la WNBA precedida por una carrera brillante en UCLA, donde se ganó la reputación de ser el "pegamento" del equipo, capaz de cortar hacia el aro con una precisión quirúrgica y dominar el rebote a pesar de no ser la jugadora más alta. Pese a ser una selección de élite (Pick 5), su salario base para la temporada debut se estima en los 385 mil dólares.
Aunque esta cifra representa un salto histórico para la liga femenina, gracias al nuevo convenio colectivo que ha multiplicado los ingresos de las novatas,, la comparación con su hermano es inevitable. Jaime, siendo seleccionado trece puestos más abajo que ella en su respectivo draft, percibe casi 10 veces más salario que Gabriela.
El arribo de Gabriela a Chicago responde a una reingeniería total de la franquicia. El Sky ha dejado claro que busca jugadoras con instinto, y Jáquez es la personificación de la inteligencia sin balón. Su capacidad para leer los espacios y castigar las dobles marcas sobre las pívots la convierte en el complemento ideal para figuras establecidas como Skylar Diggins.