El Barcelona está en el umbral de una proeza nunca antes vista con el Real Madrid como testigo

La afición culé aguarda el alirón más dulce, pues el Barca está ante la oportunidad de coronarse por primera vez con el resultado de un Clásico en 97 años de historia

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Fermín López ha sido una de las claves para que el Barcelona esté en el umbral de su vigésimo noveno título de LaLiga.Reuters

Hay noches que parecen que el futbol reserva para sí mismo. Las guarda como un secreto hasta que el calendario las impone y entonces las despliega ante 100,000 personas sin pedir permiso. El próximo domingo 10 de mayo, el Spotify Camp Nou puede ser el escenario de algo que en 97 años de Clásicos de LaLiga nunca ha ocurrido: que el FC Barcelona le cante a todo pulmón el alirón en la cara al Real Madrid. No a espaldas del rival. No en otro estadio mientras los merengues pierden lejos. En frente de ellos. Con la camiseta blanca como testigo y el olor de la pólvora todavía fresca en el vestuario de Valdebebas.

La aritmética es despiadada en su simpleza. El equipo de Hansi Flick llega a la jornada 35 con 11 puntos de ventaja sobre el Real Madrid y cuatro fechas por disputar. Un empate en el Camp Nou es suficiente para que la vigésimo novena liga de la historia azulgrana quede certificada esta misma noche. La victoria, solo un bonus estético sobre un título que ya tiene dueño con nombre alemán en el banquillo y apellidos brasileños, polacos y españoles en el ataque.

Lo que convierte este partido en algo que trasciende el tiempo es precisamente aquello que la historia se había negado a conceder. El propio FC Barcelona lo reconoce sin eufemismos: sería la primera vez que los azulgranas conquistan LaLiga en un duelo directo ante el Real Madrid. Seis veces el Clásico fue decisivo o casi decisivo para el título culé, desde la manita de 1945 hasta el 6-1 de Guardiola en 2009, pero siempre con asterisco, siempre con la matemática definitiva llegando en otro estadio, ante otro rival, sin el blanco enfrente para tragarse la imagen. Esta vez no. Esta vez la ecuación no tiene escapatoria para ninguno de los dos.

El Madrid llega con el vestuario hecho girones. La pelea entre Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni, la multa de 500 mil euros a cada uno, la incógnita de Kylian Mbappé y un entrenador, Álvaro Arbeloa, que ya sabe que cerrará la temporada sin títulos. El equipo que una vez fue la institución más poderosa del futbol mundial aterriza en Barcelona convertido en pregunta sin respuesta: ¿quién juega, quién cree, quién corre?

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Ferran Torres ha tenido una destacada temporada con el FC Barcelona.Reuters

En la otra orilla del estadio, la afición culé lleva semanas construyendo mentalmente esta noche. La esperó mientras Vinicius aplazaba el alirón hace una semana con los goles que rescató al Madrid del precipicio.

Raphinha vuelve de una larga ausencia en el momento perfecto para celebrar, con un raudal de siete goles en Clásicos y el bíceps femoral recién sanado. Lewandowski suma seis dianas en duelos directos. Pedri y Fermín sostienen el centro con la tranquilidad de quien lleva todo el año sabiendo que este equipo es mejor. Lamine Yamal es duda, pero incluso su ausencia parece menor frente al peso del momento.

El Camp Nou tiene 97 años esperando esta imagen: la corona liguera levantada frente al Madrid, con el equipo merengue presente, sin posibilidad de mirar hacia otro lado. Esa tarde, la historia puede darse un festín con un platillo sin igual.