¿El fin del imperio de los Dodgers? La polémica propuesta de MLB para destruir a los súper equipos

Los dueños de MLB propusieron un tope salarial que obligaría a los Dodgers y otros gigantes a reducir cientos de millones en nómina

La temporada 2026 de Grandes Ligas inicia con los Dodgers como el equipo a vencer y múltiples contendientes buscando evitar una nueva coronación.
La temporada 2026 de Grandes Ligas tiene a los Dodgers como candidatos al tricampeonato.REUTERS

El beisbol de Grandes Ligas volvió a tocar una de las palabras más tóxicas de su historia. Tope salarial.

Y en cuanto apareció sobre la mesa, también apareció el nombre de los Dodgers.

Los propietarios de MLB presentaron este jueves una propuesta formal para instaurar un sistema de límite salarial a partir de 2027, una idea que el sindicato de jugadores ha prometido rechazar desde hace décadas y que ahora amenaza con empujar al deporte hacia otro conflicto laboral histórico.

La iniciativa llega en un momento donde equipos como los Dodgers, los  Mets y los Yankees dominan el mercado con nóminas que parecen imposibles de alcanzar para la mitad de la liga.

Y aunque MLB insiste en que busca “nivelar el terreno”, la propuesta también parece un intento directo por frenar la era de los super equipos.

Un límite pensado para golpear a los gigantes

La propuesta establecería un tope salarial de 245,3 millones de dólares en 2027 y un piso mínimo de 171,2 millones. Bajo esas reglas, los Dodgers tendrían que desmantelar buena parte de la maquinaria financiera que construyeron en los últimos años.

La nómina del club angelino para el Día Inaugural de 2026 alcanzó 415,2 millones de dólares, casi 170 millones por encima del límite propuesto.

También quedarían excedidos los Mets, Yankees, Toronto, Filadelfia, Boston, San Diego y Atlanta.

La dimensión del ajuste explica por qué muchos dentro de la industria interpretan esta propuesta menos como una reforma económica y más como un intento por contener a las franquicias más agresivas del mercado.

MLB aseguró que estaría dispuesta a negociar una implementación gradual para permitir que equipos como los Dodgers reduzcan sus gastos sin destruir contratos existentes. También prometió mantener los contratos garantizados y planteó un sistema de reparto de ingresos 50-50 con los jugadores.

Nuestra propuesta de tope salarial y salario mínimo nivela las condiciones al tiempo que comparte los ingresos del béisbol con los jugadores al 50/50 mientras hacemos crecer el deporte juntos”, dijo el portavoz de MLB, Glen Caplin.

La liga también propuso centralizar los ingresos por derechos locales de televisión entre los 30 equipos, una medida que según MLB ayudaría a combatir los apagones regionales de transmisiones.

El sindicato ve una declaración de guerra

Para la asociación de jugadores, sin embargo, el discurso de competitividad es apenas una fachada.

Bruce Meyer, uno de los líderes del sindicato, acusó directamente a los dueños de intentar controlar salarios mientras siguen multiplicando el valor de sus franquicias.

Los dueños multimillonarios no buscan limitar sus ganancias ni el valor de sus activos, solo los salarios de los jugadores”, declaró Meyer. “Esto no se debe a la generosidad ni al deseo de proteger el bienestar del deporte. Es una estrategia para controlar los costos, aumentar las ganancias y maximizar el valor de las franquicias”.

El sindicato históricamente ha tratado cualquier idea de tope salarial como una línea roja absoluta desde la traumática huelga de 1994, conflicto que duró más de siete meses y provocó la cancelación de la Serie Mundial por primera vez en 90 años.

Aquella herida nunca terminó de cerrar.

Por eso la nueva propuesta despierta temor dentro del deporte sobre una posible guerra laboral todavía más agresiva rumbo a 2027.

Con el tiempo encima

El actual convenio colectivo expira el 2 de diciembre y muchos dentro de MLB ya consideran inevitable un cierre patronal el próximo invierno.

La verdadera amenaza aparecería meses después, cuando las negociaciones se acerquen al inicio de la temporada de 2027 y exista riesgo real de cancelar partidos oficiales.

En ese escenario, el conflicto podría convertirse en una batalla económica de resistencia entre multimillonarios y millonarios.