La criptonita de Jannik Sinner: el drama físico que aleja al No. 1 de ser el mejor de la historia

Cinco colapsos desde 2024: el sol de París vuelve a noquear a Jannik Sinner y destapa el gran defecto que la medicina no puede operar

Jannik Sinner estaba un game de avanzar en Roland Garros frente a Juan Manuel Cerúndolo, pero en ese momento comenzó a sentir calambres y malestar físico.
Jannik Sinner estaba un game de avanzar en Roland Garros frente a Juan Manuel Cerúndolo, pero en ese momento comenzó a sentir calambres y malestar físico.AFP

Hay una imagen dramática que se repite y empieza a preocupar al mundo del tenis. Jannik Sinner, el indiscutible número uno, sentado en su silla, con los ojos perdidos en la nada y un cuerpo que simplemente se niega a obedecer lo que su mente ejecuta mejor que nadie.

Ocurrió en Wimbledon. Ocurrió en Cincinnati. Ocurrió en Roma. Y este jueves volvió a suceder en Roland Garros 2026. Cuando el italiano estaba a un solo juego de sellar su pase a la tercera ronda, el sol de París decidió cobrarle la factura más cara de su carrera.

El historial clínico de un campeón vulnerable

Lo vivido ante Juan Manuel Cerúndolo no fue un accidente aislado, es un patrón alarmante que arrastra desde 2024:

  • Wimbledon 2024: Ante Daniil Medvedev, sufrió mareos severos que lo obligaron a abandonar la cancha central antes de caer en cinco sets.
  • Cincinnati 2025: Se retiró en la final ante Carlos Alcaraz tras disputar apenas cinco juegos. "No me sentía bien, pensé que mejoraría pero empeoró", confesó.
  • Melbourne 2025: El calor y severos problemas estomacales lo tuvieron al borde del colapso ante Holger Rune, aunque ahí logró sobrevivir.
  • Roma 2026: Hace apenas unas semanas, los mareos y vómitos aparecieron en semifinales contra Medvedev, donde la lluvia lo terminó rescatando.

En París no hubo lluvia salvadora. Sinner dominaba con un humillante 6-3, 6-2 y 5-1. Tenía el boleto en la mano. De pronto, los calambres lo congelaron. El argentino Cerúndolo aprovechó el festín ganando 18 de los últimos 20 juegos. El marcador final (3-6, 2-6, 7-5, 1-6 y 1-6) es el reflejo de un cuerpo roto, no de un tenis superado.

La grieta que no se puede operar: ¿Adiós al debate del GOAT?

Aquí es donde el tenis se topa con el inmenso muro que se le pone a alguien que quiere ser el más grande: ¿Puede alguien con esta fragilidad física aspirar a ser considerado el mejor de la historia (GOAT)?

Los números de su temporada 2026 son brutales: 37 victorias, solo tres derrotas y cinco Masters 1000 en la bolsa (Indian Wells, Miami, Montecarlo, Madrid y Roma). Sinner es un androide indestructible bajo techo, en el frío o en condiciones controladas. El problema es que los Grand Slams se ganan bajo el sol abrasador.

El contraste de las leyendas: Roger Federer ganó 20 Majors batallando contra una rodilla traicionera. Rafael Nadal edificó su imperio sobre la arcilla parisina sobre un pie infiltrado. Novak Djokovic llegó a los 24 Grand Slams desafiando desgarros y muñecas abiertas. Todos tuvieron una grieta, pero eran grietas físicas localizadas. La grieta de Sinner es el clima, y contra el termómetro no hay cirugía posible.

Sinner sufrió un nocaut para la historia

Con este impactante resultado, Sinner se convierte en el primer cabeza de serie número uno en armar las maletas antes de la tercera ronda de Roland Garros desde que Andre Agassi lo hiciera en el año 2000.

El tenis se enfrenta hoy a su mayor enigma moderno: un campeón de época al que nadie puede derrotar en la cancha... excepto su propio cuerpo cuando el sol empieza a calentar.