Enrique Borja: del goleador histórico al dirigente reconocido por la FMF

La Federación Mexicana de Futbol rindió un homenaje solemne a Enrique Borja y reconoció su etapa como presidente de la FMF, con la inauguración del Salón de Presidentes en sus oficinas de Toluca.

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Enrique Borja posó junto a su retrato y a los trofeos conquistados por México durante su gestión, en la inauguración del Salón de Presidentes de la FMF.Cortesía FMF

Enrique Borja siempre ha sido recordado en el futbol mexicano por sus goles, por su impacto como delantero y por su lugar entre las figuras que marcaron época dentro de la cancha. Ahora, la Federación Mexicana de Futbol decidió reconocer otra etapa igual de relevante en su relación con el deporte: su paso por la dirigencia.

El exfutbolista y expresidente de la FMF fue homenajeado durante una sesión solemne del Comité Ejecutivo, ceremonia que también sirvió como acto inaugural del nuevo Salón de Presidentes, espacio ubicado en las oficinas de la Federación en Toluca.

Este nuevo salón fue creado para preservar la memoria institucional del organismo. Como parte del reconocimiento, se realizó la develación de su retrato, además de un jersey personalizado y una fotografía emblemática de su gestión, correspondiente a su periodo como presidente entre 1998 y 2000. Durante el acto, Borja posó junto a su imagen, acompañado por el trofeo de la Copa Confederaciones y las Copas Oro que México conquistó durante su gestión, símbolos directos de su etapa al frente de la Federación.

Borja es una de las figuras más completas en la historia del futbol nacional. Delantero histórico, goleador consistente y referente de su generación, construyó una trayectoria destacada con Pumas y América, además de representar a la Selección Mexicana en las Copas del Mundo de 1966 y 1970.

En números, su carrera dejó 168 goles en partidos oficiales con clubes y 31 anotaciones con el Tricolor, cifras que explican por qué su imagen como goleador sigue tan presente en la memoria colectiva del futbol mexicano.

Sin embargo, el homenaje no miró a la cancha, sino al escritorio. Durante su etapa como presidente de la Federación, Borja encabezó uno de los momentos más importantes del futbol mexicano moderno: la conquista de la Copa Confederaciones de 1999 en el Estadio Azteca, título que México obtuvo tras vencer a Brasil y que se mantiene como uno de los logros internacionales más relevantes del combinado nacional.

En el marco del evento, Mikel Arriola, Comisionado de la Federación Mexicana de Futbol, subrayó el valor simbólico del reconocimiento, especialmente en año mundialista, al destacar la importancia de reconocer a quienes han dejado huella desde distintas áreas del futbol.

Borja, por su parte, habló del significado personal del homenaje y de lo que representó su gestión al frente del futbol mexicano.

Tengo recuerdos difíciles, bonitos, pero siempre tratamos de ayudar, de engrandecer el sueño y de ser equilibrados para todos. A veces no sé si se logró, pero este reconocimiento me hace sentir que sí”, expresó el exdirigente.

A la ceremonia asistieron todos los integrantes del Comité Ejecutivo de la FMF, quienes acompañaron al homenajeado y a su familia en un acto que amplía la narrativa alrededor de su figura: no solo el Borja goleador, presente en la memoria colectiva, sino también el Borja dirigente, responsable de decisiones y procesos que dejaron resultados concretos.

Con la apertura del Salón de Presidentes y el inicio de esta serie de homenajes, la Federación busca fortalecer su memoria institucional y ofrecer una lectura más completa de las figuras que han marcado su historia, dentro y fuera de la cancha.