El Super Bowl vuelve a mirar a los Broncos ¿casualidad o destino en Denver?
Denver aseguró la siembra 1 de la AFC y revive un guion de 2016 cuando ganó el trofeo Vince Lombardi en el Levi's Stadium

Denver no pidió permiso ni ofreció disculpas. Simplemente volvió a hacer de la altura un argumento y del invierno una ventaja. El camino al Super Bowl LX pasará por Mile High, una frase que suena a advertencia después de que los Broncos aseguraron el primer lugar de la Conferencia Americana con una victoria áspera, funcional y reveladora sobre unos Chargers disminuidos. No fue elegante, pero fue contundente. Y en enero, eso alcanza.
El 19-3 de esta noche en el Empower Field no quedará en antologías estéticas, aunque sí en el archivo de las temporadas que se construyen con paciencia. Wil Lutz convirtió el partido en una rutina de precisión con cuatro goles de campo. Ja’Quan McMillian leyó el momento exacto para transformar una intercepción en touchdown defensivo. Denver no brilló, controló. No corrió riesgos, cerró puertas. Así se llega a marca 14-3 y así se gana una siembra 1 que vale oro.
El cierre de campaña tuvo una carga simbólica mayor. Los Broncos no sólo igualaron el récord de Nueva Inglaterra, lo superaron en el criterio que más importa cuando se acerca enero. Resultado. Ventaja de localía durante toda la postemporada. Semana de descanso.
El eco de Levi's Stadium que vuelve a sonar
La historia insiste en repetirse con detalles inquietantes. La última vez que Denver terminó con el mejor récord de la AFC fue en la temporada 2015-16. Aquel equipo no enamoró con ofensivas explosivas, pero gobernó desde la defensa y el control emocional. El desenlace es conocido. Super Bowl 50. Título. Victoria sobre Carolina.
Hoy el contexto cambia, pero el escenario final coincide. El Super Bowl se jugará en Levi’s Stadium. Otra vez California como destino posible. Otra vez Denver llegando a enero sin urgencias, con descanso y con una identidad clara. No es nostalgia, es patrón.
La NFL es una liga que castiga la repetición y desconfía de los déjà vu, pero también respeta a los equipos que saben cómo ganar partidos incómodos. Denver lo ha hecho toda la temporada. Fue el primer equipo de la AFC en asegurar boleto de playoffs. Recuperó la corona del Oeste por primera vez desde 2015.
Mile High vuelve a ser territorio hostil
La postemporada regresa a Denver con un factor que no se mide en estadísticas. La altura. El frío. El ruido. La memoria colectiva. Los Broncos observarán la ronda de comodines desde casa mientras el resto se desgasta. El rival que llegue será el sembrado más bajo que sobreviva. No importa el nombre. Importa el viaje.
Dos victorias separan a Denver del Super Bowl. No será sencillo. Nunca lo es. Pero este equipo ha encontrado la manera de ganar sin depender de un solo guion. Puede cerrar partidos desde la defensa, desde el pateador o desde la paciencia. En enero, la versatilidad no es lujo, es supervivencia.
Sólo los Jaguars lograron arrancar una victoria en Denver. Lo hicieron en la Semana 16 al vencer 34-20 a Broncos.
Broncos Country tiene una semana para bajar las revoluciones y cargar la garganta. Mile High volverá a rugir. El camino está trazado, la historia ofrece pistas y Denver vuelve a ocupar el centro del mapa. El Super Bowl no promete nada, pero ya dejó claro algo. Si alguien quiere llegar a Levi’s Stadium, tendrá que respirar hondo en Colorado.
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