La Federación Española de Futbol multa al Barcelona por el caso de Julián Álvarez
La RFEF sancionó a los blaugrana por haber contactado al entorno del delantero argentino, sin notificar al Atlético de Madrid

Este martes, la Real Federación Española de Futbol (RFEF) sancionó al Barcelona con una multa de 602 euros por haber contactado al entorno de Julián Álvarez para negociar un contrato sin notificar previamente a la directiva del Atlético de Madrid.
Durante mayo, Joan Laporta, presidente del Barcelona, y DECO, director deportivo del club, se reunieron con el representante de Julián Álvarez para negociar una posible llegada del delantero argentino al cuadro catalán por cinco temporadas. Semanas después, notificaron a la directiva del Atlético de Madrid su intención de negociar la compra de los derechos del futbolista.

Asimismo, la directiva blaugrana presentó ofertas formales de entre 100 y 130 millones de euros, cantidades que la directiva colchonera consideró insuficientes. Por ello, optó por no negociar la venta de Julián Álvarez y recordó que el delantero tiene una cláusula de rescisión de 500 millones de euros.
La tensión creció entre ambas directivas cuando Joan Laporta declaró que el deseo de Julián Álvarez era vestir la camiseta del Barcelona e invitó al Atlético de Madrid a valorar las propuestas económicas enviadas. Sin embargo, el conjunto colchonero respondió con una denuncia ante la Real Federación Española de Futbol, al considerar que el cuadro catalán había negociado con el representante del futbolista sin su autorización.
Finalmente, la RFEF emitió su resolución y sancionó al conjunto catalán con una multa de 602 euros.
¿Qué otras polémicas han tenido ambos clubes?
El caso de Antoine Griezmann es un antecedente directo, ya que el Barcelona mantuvo contactos con el entorno del delantero francés en dos ocasiones, en 2017 y 2019, mientras tenía contrato con el Atlético de Madrid.
En 2017, la directiva colchonera denunció al Barcelona ante la FIFA por sus acercamientos al entorno del futbolista, incluidos sus representantes y familiares, sin que el jugador hubiera terminado su vínculo contractual con el Atlético de Madrid.
Dos años más tarde, en 2019, el Barcelona volvió a negociar con Griezmann sin el conocimiento previo del conjunto rojiblanco. En esta ocasión, la denuncia fue presentada ante la RFEF. Además, el Atlético acusó al club azulgrana de incumplir las condiciones económicas de la negociación: sostenía que el acuerdo contemplaba el pago de una cláusula de rescisión de 200 millones de euros, pero el Barcelona habría esperado a que esta disminuyera para concretar la operación por una cantidad inferior. Finalmente, la Federación impuso al conjunto catalán una multa de 300 euros.
La sanción por el caso de Julián Álvarez, sumada al antecedente de Griezmann, vuelve a poner bajo la lupa la forma en que el Barcelona ha gestionado sus acercamientos a futbolistas con contrato vigente en otros clubes, al contactar primero con los jugadores o sus representantes antes de negociar directamente con sus equipos.