Bad Bunny prepara el show del medio tiempo del Super Bowl LX usando vestido

El Conejo Malo desafiaría la tradición de la NFL con un atuendo que rinde tributo a los íconos queer puertorriqueños

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Bad Bunny ha levantado polémica por su próxima actuación en el Super Bowl.Agencia Mezcalent

Mientras los jugadores de los dos equipos se marchen al vestuario para tomar Gatorade y escuchar los discursos de sus entrenadores, en el campo del Levi’s Stadium de Santa Clara podría estar desarrollándose algo más que un espectáculo musical. El show de medio tiempo del Super Bowl LX, programado para el próximo 8 de febrero, amenaza con convertirse en un acto político en horario estelar, con Bad Bunny como protagonista y la NFL como escenario global.

La sola confirmación del artista puertorriqueño como figura central del medio tiempo ya había encendido la conversación pública en Estados Unidos. Bad Bunny cantará en español en la celebración deportiva más visto del país, un territorio históricamente asociado a la cultura anglosajona y a una narrativa de identidad nacional muy marcada. Para un sector del público, la elección fue una provocación. Para otro, una señal de los tiempos que vive la liga y su audiencia.

Prepara homenaje queer

Ahora la polémica suma un nuevo capítulo. De acuerdo con reportes de medios estadounidenses, entre ellos RadarOnline.com, el cantante planea subir al escenario del Levi’s Stadium usando un vestido. No se trataría de una decisión estética aislada ni de una excentricidad propia del pop, sino de un gesto cargado de simbolismo político y cultural.

Le encanta la controversia. Vive para ir más allá de los límites. Está 100% seguro de que va a usar un vestido. Un rayo político disfrazado de alta costura", confió un estilista involucrado en las pruebas ultrasecretas del rapero hispanohablante.

Según el reporte, Bad Bunny utilizaría el vestuario como una forma de homenaje a íconos queer puertorriqueños y a generaciones de drag, resistencia y rebeldía cultural. Fuentes cercanas al proceso creativo describen la elección como un “rayo político disfrazado de alta costura”, una declaración diseñada para incomodar y abrir debate en uno de los escaparates mediáticos más poderosos del planeta. 

No está jugando a lo seguro. La NFL no tiene idea de lo que viene. Cero", confió otra fuente al medio.

El Super Bowl como escenario cultural

El Super Bowl dejó hace tiempo de ser únicamente un partido de futbol americano. El medio tiempo es una plataforma de impacto global, capaz de marcar agenda cultural y social. Prince, Beyoncé, Shakira y Rihanna entendieron ese poder y lo utilizaron para reforzar mensajes de identidad, diversidad y pertenencia. Bad Bunny parece dispuesto a llevar esa lógica un paso más adelante.

La NFL, que en el pasado enfrentó tensiones internas por protestas raciales y gestos políticos de jugadores, vuelve a situarse en el centro del debate.  No será un show conservador ni diseñado para no incomodar.

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Bad Bunny, el artista del show de medio tiempo del Super Bowl LX en 2026

Fuentes del equipo de estilismo del artista aseguran que el vestido ya está en confección y que la intención es explícita. No hay marcha atrás. El objetivo no es agradar a todos, sino utilizar el escaparate del Super Bowl para visibilizar causas históricamente marginadas, en un país donde la discusión sobre identidad de género y diversidad sexual sigue polarizando a la opinión pública. 

Las críticas no se hicieron esperar. Sectores conservadores han cuestionado que el evento deportivo más importante del calendario estadounidense se convierta en una plataforma política. Otros, en cambio, ven en la decisión una extensión natural del perfil artístico de Bad Bunny, conocido por desafiar normas de género y por integrar discursos sociales en su música y su imagen pública.

La NFL, por ahora, guarda silencio oficial. En el pasado, el comisionado Roger Goodell ya tuvo que salir a desmentir rumores falsos sobre una supuesta cancelación del show. Esta vez, el ruido no gira en torno a la viabilidad del espectáculo, sino a su contenido y a su posible impacto cultural.

El Super Bowl LX promete así un medio tiempo que trascienda el entretenimiento. Mientras los cascos reposen en los lockers y los entrenadores ajusten pizarras, millones de espectadores podrían estar presenciando un acto de afirmación cultural que desborde el deporte. Bad Bunny no solo cantará. También pondrá en juego una conversación incómoda, en vivo y sin posibilidad de esquivarla.

Por el pase al Super Bowl LX

Este fin de semana la NFL resolverá quiénes avanzan al Super Bowl LX con dos duelos cargados de historia y tensión. Los Patriots se miden a los Broncos en un choque entre tradición y ambición reciente, mientras que los Rams visitan a Seattle en un partido donde el ruido del estadio y la rivalidad divisional pueden pesar tanto como el talento. Son cuatro equipos a 60 minutos de la final, con el margen de error reducido a cero y la temporada entera concentrada en cada jugada.