Allan Saint-Maximin, un mal negocio para el América, se va con más pena que gloria
El francés, enfrentado con el cuerpo técnico por su nivel, rescindió el contrato aunado a los problemas de racismo que enfrentaron sus pequeños en el colegio.

Poco futbol de Allan Saint-Maximin para el alboroto que causó su llegada. Luego de 16 partidos con las Águilas, el francés vislumbra su salida con la intención de que el contrato se rescinda.
Saint-Maximin tenía la firme intención de cumplir su contrato en México, con un un buen sueldo y todas las comodidades, pero la fricción que ha tenido con el cuerpo técnico y directamente con André Jardine, hace que medite las cosas.
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El francés no se siente cómodo en México, a pesar de que su entorno está puesto a favor para que despligue lo mejor de sí mismo.
Desde que empezó el año, le advirtieron que su tiempo de adaptación había culminado y era momento de verlo en su mejor versión, algo que no cayó bien en él y terminó por causar el enfrentamiento con su técnico.
Desde el interior del club ya suponen que el negocio de pagar 11 millones de dólares por Maximin no fue el mejor. Había muchas esperanzas en él, sin embargo la cuestión futbolística no terminar por cerrar un círculo virtuoso.
PROBLEMAS FAMILIARES
Allan Saint-Maximin llegó con la mejor con la mejor intención de asentarse. El contrato a dos años le hacía inspirarse en los entrenamientos, pero salvo el debut ante el Atlas, lo demás ha quedad como una gran deuda.
Incluso, viajó con toda su familia, es decir, una exesposa que traía a sus hijos y una nueva novia que parió en México a su último pequeño. El punto es que Maximin quería a todos sus hijos juntos y pudo encontrar la fórmula para estar en paz.
Sin embargo, eventos recientes en el colegio con sus hijos, a los que otros niños insultaron por su color de piel, han provocado que el jugador piense si esta en el mejor lugar.
En lo futbolístico no le salen bien las cosas y ahora sus hijos están sufriendo maltrato de otros niños que hacen una bomba a punto de explotar.
El jugador pidió a la directiva no concentrar para el juego ante el Necaxa, pero el lunes tiene que hablar claro sobre su futuro. En el América tienen claro que nadie es indispensable y esa fue la razón por la que el dueño asistió el viernes al club, para recibir la primera información de todo lo que está sucediendo y de las salidas extraordinarias que se avecinan.
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