Alberto 'El Patrón' provoca un escándalo y pierde ante Chuy Almada en Ring Royale
Chuy Almada dominó y venció a Alberto 'El Patrón' en Ring Royale, la pelea terminó en escándalo por la mala actitud del luchador

El esperado choque entre Alberto ‘El Patrón’ y Chuy Almada durante el magno evento Ring Royale entregó un desenlace tan sorpresivo como bochornoso. El reconocido influencer fitness y boxeador impuso sus condiciones desde el campanazo inicial y dominó a placer el trámite del combate, dejando en evidencia y en muy malas condiciones físicas al excampeón mundial de la WWE. Con este nuevo descalabro, el gladiador potosino sumó un fracaso más en su intento por brillar en los deportes de contacto fuera del universo de la lucha libre profesional.

Las emociones llegaron a su punto máximo desde la ceremonia de pesaje. Ambos protagonistas intercambiaron fuertes empujones y sus respectivas esquinas terminaron a los golpes en la antesala de la función. Este tenso antecedente funcionó como una auténtica premonición de la tormenta que se desataría este domingo sobre el cuadrilátero instalado en la Arena Monterrey, en el estado de Nuevo León. Fiel a su costumbre, el luchador asumió el rol de villano absoluto; desde su pasarela hacia el ring provocó a los aficionados y recibió un sonoro abucheo, situación que contrastó dramáticamente con la tremenda ovación que el público le entregó al carismático creador de contenido.
EL DOMINIO DE CHUY ALMADA Y LA FRUSTRACIÓN DEL PATRÓN
Durante las acciones del primer round, Chuy Almada demostró una superioridad técnica innegable para el boxeo. El influencer conectó múltiples combinaciones certeras que aterrizaron directamente en el rostro de ‘El Patrón’. Ante el castigo constante, el luchador recurrió a tácticas poco deportivas, buscando abrazar a su oponente en repetidas ocasiones para propinarle los prohibidos ‘golpes de conejo’ en la zona de la nuca. Estas infracciones le valieron severas llamadas de atención por parte del réferi encargado de impartir justicia en la contienda.

Antes de concluir el primer asalto, el veterano de los cuadriláteros ya mostraba estragos evidentes: lucía sin aire, con las piernas tambaleantes y recibía impactos que le sacudían la careta de forma violenta, incapaz de encontrar la distancia ante su rival. El sonido de la campana lo salvó temporalmente del nocaut. Sin embargo, el clímax del bochorno ocurrió en el segundo episodio. Mientras el influencer mantenía un dominio abrumador, el reloj marcó el minuto con 17 segundos; en ese instante, Alberto tomó la insólita decisión de darle la espalda a su contrincante y caminó hacia su esquina, negándose rotundamente a continuar con la pelea.
ZAFARRANCHO EN EL RING Y FUERTES CRÍTICAS AL LUCHADOR
Cuando Chuy Almada se aproximó para exigir que el combate siguiera su curso, la esquina del luchador invadió el ensogado lanzando golpes y empujones a diestra y siniestra. Esta agresión provocó que el equipo del influencer también saltara al cuadrilátero para defender a su peleador, desatando un caos absoluto que obligó a las autoridades a dar por terminada la reyerta de manera abrupta. Una vez que las aguas lograron calmarse ligeramente, Alberto ‘El Patrón’ tomó el micrófono y retó a su verdugo a intercambiar golpes durante 30 segundos sin careta y sin guantes, en un intento desesperado por salvar su orgullo.
Esta actitud antideportiva encendió la furia de las leyendas del pugilismo Mariana ‘La Barbie’ Juárez y Jorge ‘El Travieso’ Arce, quienes fungían como comentaristas oficiales de la transmisión. La excampeona mundial no se guardó nada y lo calificó abiertamente como un “mal perdedor” y un “mal deportista” ante los micrófonos. Finalmente, los jueces determinaron a Chuy Almada como el indiscutible ganador de la velada debido a la pésima conducta y el abandono de su rival. El potosino abandonó el recinto sumamente molesto y cargando con una nueva derrota, la cual se suma al nocaut y a la sumisión que sufrió años atrás cuando intentó incursionar en las artes marciales mixtas, confirmando su oscuro historial deportivo cuando decide quitarse las botas de lucha libre.
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