Aílton se arrepiente: “Fue una estupidez no jugar con México”
El exjugador de Pumas reveló que La Volpe lo buscó para el Mundial 2006, pero no concretó su naturalización y hoy reconoce que fue un error

El brasileño Aílton da Silva, uno de los extranjeros más recordados de los Pumas, confesó que tuvo en sus manos la posibilidad de representar a la Selección Mexicana, pero dejó pasar la oportunidad, una decisión que hoy reconoce como un error.
El exjugador auriazul reveló que incluso Ricardo Antonio La Volpe lo contemplaba rumbo al Mundial de Alemania 2006, siempre y cuando concretara su proceso de naturalización.
“Fue una estupidez no haber hecho la naturalización”, admitió Aílton da Silva, en entrevista con Récord, al tiempo que explicó que el entonces directivo universitario, Aarón Padilla, también impulsó la idea para que pudiera convertirse en elegible para representar a México.
“Fíjate que yo tuve la oportunidad de naturalizarme… La Volpe me llamó para el Mundial de 2006”, recordó el brasileño, quien aseguró que su perfil encajaba perfectamente en lo que buscaba la Selección Mexicana en ese momento.
El exmediocampista no ocultó su postura actual sobre los jugadores naturalizados y defendió abiertamente esta práctica dentro del futbol internacional.
“Estoy de acuerdo en que los buenos jugadores que están en un país por mucho tiempo pueden jugar para el representativo donde se sientan a gusto”, señaló, comparando el caso con lo que ocurre regularmente en Europa.
Aílton da Silva dejó huella en los Pumas de la UNAM desde su llegada a inicios de la década de los 2000, consolidándose como un futbolista determinante por su velocidad, desequilibrio por las bandas y capacidad ofensiva.
Durante su paso por el club, disputó más de 100 partidos oficiales y firmó una producción cercana a la decena de goles, cifras que reflejan su peso dentro de un equipo que marcó época en el futbol mexicano.
El brasileño fue pieza clave en el histórico bicampeonato de Liga MX en 2004, además de formar parte del plantel que conquistó el Campeón de Campeones y el recordado Trofeo Santiago Bernabéu, logros que consolidaron a esa generación como una de las más importantes en la historia del club.
Más allá de los títulos, Aílton da Silva se ganó un lugar especial en la memoria de la afición por su carácter, entrega y momentos icónicos, como la frase “Gatitos ni madres”, que se convirtió en símbolo del espíritu competitivo de aquel equipo en la final ante Chivas.
Hoy, su nombre sigue siendo recordado con cariño por la afición universitaria, que aún lo ve como uno de los extranjeros más determinantes que han vestido la camiseta auriazul… y también como un talento que pudo haber tenido una historia distinta con la Selección Mexicana.
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