Casi 40 años después, el Mundial vuelve a Monterrey

La última vez que la ciudad recibió un partido de Copa del Mundo, México fue eliminado por Alemania en penales. Desde entonces, Monterrey construyó nuevos estadios, transformó su panorama deportivo y se consolidó como una de las ciudades más importantes del país.

La Copa del Mundo regresa a Monterrey casi cuatro décadas después de la última vez que la ciudad fue sede de un partido mundialista.
La Copa del Mundo regresa a Monterrey casi cuatro décadas después de la última vez que la ciudad fue sede de un partido mundialista.Mexsport

La Copa del Mundo vuelve a Monterrey casi 40 años después de la última vez que la ciudad recibió un partido mundialista. 

El 21 de junio de 1986, México y Alemania empataron sin goles en el Estadio Universitario. Después de 120 minutos, el boleto a las semifinales se definió desde los once pasos. El arquero alemán Harald Schumacher detuvo los disparos de Fernando Quirarte y Raúl Servín para sellar la eliminación del Tricolor.

Aquella tarde no sólo marcó el final del camino de México en su Mundial. También representó el último partido de una Copa del Mundo disputado en Monterrey.

Este domingo, cuando Suecia y Túnez salten a la cancha del Estadio BBVA, denominado Estadio Monterrey durante la Copa del Mundo por las disposiciones de la FIFA, habrán transcurrido 39 años y 358 días desde aquella tarde en el Universitario.

La espera ha sido larga. Más aún si se toma en cuenta que Monterrey ni siquiera fue considerada sede durante la Copa del Mundo de 1970. Aquella edición repartió sus encuentros entre la Ciudad de México, Guadalajara, Toluca y León.

Para 1986 la historia fue distinta.

Monterrey recibió ocho partidos mundialistas. Seis correspondieron a la fase de grupos y se repartieron entre los dos grandes estadios de la ciudad. El Estadio Tecnológico, entonces casa de Rayados, albergó tres encuentros, mientras que el Estadio Universitario recibió otros tres.

Posteriormente llegaron las rondas de eliminación directa. El Universitario fue escenario de la victoria de Alemania Federal sobre Marruecos en los octavos de final y, días después, del duelo entre México y Alemania que terminó convirtiéndose en el último partido mundialista disputado en la ciudad.

Curiosamente, Monterrey tendrá menos encuentros en la Copa del Mundo 2026 de los que recibió hace cuatro décadas.

Mientras que en 1986 fueron ocho partidos, para esta Copa del Mundo serán cuatro: tres de fase de grupos y uno correspondiente a la nueva ronda de dieciseisavos de final, instancia que debutará en la historia de los Mundiales tras la expansión a 48 selecciones.

Además, uno de esos encuentros tendrá un significado especial. El duelo entre Japón y Túnez, programado como el segundo partido del torneo en Monterrey, será el encuentro número 1,000 en la historia de las Copas del Mundo y, al mismo tiempo, el décimo partido mundialista disputado en la ciudad como sede.

Pero el Monterrey que recibirá esos cuatro partidos poco se parece al que despidió a la Copa del Mundo en 1986.

En aquellos días el actual Estadio BBVA no existía. El Mundial se jugaba entre el Estadio Universitario y el Estadio Tecnológico, mientras que el recinto que hoy alberga a los Sultanes de Monterrey todavía tardaría algunos años en ser construido.

También cambió por completo el futbol regiomontano.

Tigres descendió en 1996, regresó apenas un año después y terminó construyendo la etapa más exitosa de su historia. Rayados acumuló títulos internacionales y participaciones en torneos mundiales de clubes. En 2015 fue inaugurado el Estadio BBVA, recinto que ahora albergará el regreso de la Copa del Mundo a Nuevo León.

Incluso, la transformación deportiva de la ciudad trascendió al futbol. En 1990 abrió sus puertas el entonces Estadio Monterrey, actualmente conocido como Walmart Park, inmueble que con el paso de los años recibiría cuatro series oficiales de temporada regular de Grandes Ligas y consolidaría a Monterrey como una de las principales plazas deportivas del país.

La transformación también alcanzó a la propia entidad.

Nuevo León fue uno de los primeros estados en romper la hegemonía política del PRI, se convirtió en la primera entidad del país en elegir a un gobernador independiente y consolidó una infraestructura deportiva que lo mantiene año tras año entre las delegaciones más exitosas de la Olimpiada Nacional y los Nacionales Conade.

Mientras el Mundial estuvo lejos de Monterrey, la ciudad cambió de rostro.

Su población también creció de manera significativa. En 1986 el municipio de Monterrey contaba con alrededor de un millón de habitantes, mientras que hoy la zona metropolitana supera los 5.3 millones de personas, consolidándose como una de las áreas urbanas más grandes e importantes de México.

Surgieron nuevos estadios, llegaron juegos de Grandes Ligas, sus equipos vivieron descensos, campeonatos internacionales y finales mundiales. La capital industrial del país se transformó en una de las ciudades más importantes de América Latina.

Ahora, a sólo siete días de cumplirse 40 años de aquel penal detenido por Schumacher, la Copa del Mundo vuelve por fin a la Sultana del Norte.

Y lo hace ante una ciudad completamente distinta a la que la vio partir en 1986.