Tráfico de bienes culturales, sólo detrás de drogas y armas
El Museo del Templo Mayor inauguró una muestra con esculturas nahuas repatriadas que fueron entregadas por un coleccionista

Fotos: Juan Carlos Talavera
El tráfico de bienes culturales, como las piezas arqueológicas, es un mercado tan lucrativo que en nuestro país ocupa el tercer lugar, sólo después del tráfico de drogas y de armas.
Así lo expuso ayer Miguel Ángel Reyes Moncayo, consultor jurídico de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), durante la apertura de la muestra Repatriación de Nueva York. Piezas mexicanas de vuelta a casa, integrada por dos esculturas de origen nahua que fueron entregadas por un coleccionista y que desde ayer se exhiben en el Museo del Templo Mayor (MTM).
“Estamos ante un fenómeno de tráfico ilícito que es un mercado sumamente lucrativo y que hay muchos incentivos para poder sacar de nuestras fronteras todo este patrimonio cultural. Después del tráfico de drogas y del tráfico de armas, es el tercer mercado más lucrativo. Imagínense ustedes la dimensión. Por lo mismo, su recuperación es una prioridad para la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum y bajo el liderazgo del canciller Juan Ramón de la Fuente”, expuso.
Además, explicó que este trabajo diplomático no se enfoca en traer objetos, piezas, bienes o mercancías, sino en que se les dé el valor cultural que ameritan y que, mediante su retorno a México, puedan estar exhibidas al público en museos o que sean devueltas a las comunidades de origen.
Reyes Moncayo también habló de los avances en la repatriación de patrimonio cultural. “En los 16 meses que lleva la actual administración, hemos recuperado 3 mil 556 piezas arqueológicas, de las cuales casi 2 mil 100 se han entregado al Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y las mil 457 restantes aún están en proceso de traslado.
“Recordemos que (cada pieza) no se puede meter en una simple caja, sino que requiere un embalaje y un cuidado especial para su traslado y entrega a México”, dijo.
Finalmente, aseguró que de las 2 mil 100 piezas en proceso de entrega hay piezas pequeñas, como flechas, y otras de mediano y gran formato, provenientes de los consulados en Nueva York, Madrid y Portugal, y adelantó que a fin de mes se entregarán al INAH 150 piezas más.
HAY ENIGMAS
Sobre las esculturas repatriadas –conocidas como Escultura antropomorfa. Guerrero estelar y Escultura macehual– se informó ayer que forman parte de la colección permanente del MTM.
Patricia Ledesma Bouchán, directora del MTM, detalló a Excélsior que una de las piezas repatriadas (Guerrero estelar) es un portaestandarte al que se le colocaba un soporte en el hueco de la mano, el cual servía para llevar alguna bandera, arma o elemento votivo.
“Lo más probable es que haya estado en el acceso de algún templo, porque es una escultura muy grande, pesada y también costosa. Sabemos que es del postclásico (1325 d.C. a 1521 d.C.) y de la Cuenca de México”.
¿Perteneció al Templo Mayor? “Aún no podemos decir si perteneció al Templo Mayor, a Tlatelolco, Texcoco o Tacuba, pero vamos a hacer estudios con (el investigador) Emiliano Melgar para identificar los restos de actividad que tuvo la pieza.
“Lo primero es ver en qué lugar fue elaborada y luego hacer otros estudios para identificar su iconografía y los restos de pigmento que pudiera tener y que nos ayuden a entender a qué dios (fue dedicada). Por ejemplo, los (portaestandartes) que yo tengo en el MTM son los hermanos de Coyolxauhqui”, expuso.
¿Y sobre la segunda escultura? “Se les llama macehuales y es una representación escultórica de un varón. Ahora tenemos un estudio de Guilhem Olivier, que nos dice que es probable que sean las representaciones de Tezcatlipoca humanizado. De estas esculturas hay muy pocas también y tenemos una muy bonita en el Museo de Antropología, así que haremos los estudios”.
¿Qué estudios realizarán? “Primero les dimos una limpieza y una evaluación de conservación para ver su estado estructural, y se les hará un estudio con microscopio para encontrar huellas mínimas del trabajo. Emiliano Melgar ya tiene una idea de qué tipo de herramientas usaron.”
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