María Paz Rodríguez cuestiona los mandatos de la maternidad en "Mala madre"
La escritora chilena presenta en México la nueva edición de su novela "Mala madre", una historia que explora el abandono, la culpa y la libertad femenina, y sostiene que el papel de las mujeres sigue condicionado por expectativas sociales.

No hemos avanzado tanto respecto a qué significa ser una mujer y qué significa la libertad”, afirma tajante la escritora chilena María Paz Rodríguez (1981).
Tras releer y modificar el lenguaje de su novela Mala madre (Seix Barral), que publicó en 2015 y que ahora llega a México, la narradora confiesa que encontró que la historia es “muy triste”.
Este título hurga en la vida de María Claro, una artista que abandona su hogar y a sus tres hijos para desarrollar su carrera. Se cambia de país y de nombre; e, irónicamente, alcanza el éxito con una instalación llamada La mala madre.
A sus 76 años, la tranquilidad de su vejez se ve trastocada cuando una de sus nietas logra dar con su paradero, en Iowa, Estados Unidos. Y su vida cambia radicalmente.
“La novela generó mucha polémica en Chile, pero no por el eje de la maternidad, sino por el tema del abandono y la familia. Cuando la publiqué aún no había surgido ni el Me Too”, comenta la novelista desde Santiago de Chile.

Es una historia de mujeres solas de distintas generaciones. Hoy vivimos con jóvenes que otra vez se están preguntando cómo se es una mujer. En la época de la protagonista no había alternativa.
“Todavía sigue siendo muy fuerte el rol de la madre. Aún duele un poco cuando una mujer dice que no quiere tener un hijo”, agrega.
La también editora confiesa que le fue difícil la construcción de María Claro. “No sabía cómo darle cuerpo, carne, interior, inconsciente; era algo muy lejano a mí. Tenía 33 años cuando la escribí y no tenía referente. La hice a contrapelo”.
El sentimiento de culpa es uno de los ejes temáticos de Mala madre, destaca. “Las clases conservadoras, católicas, de derecha, en Chile son muy machistas. Siempre sientes culpa. Si tienes hijos, la sientes; si no, también. Ella se volcó al arte como una forma de transformación y de cortar con el pasado de raíz”.

Destaca el uso de la carta en la narración.
Es un tipo de texto íntimo, en el que se pueden variar las voces sin cursilerías. Fue un recurso que armé de forma paralela. Daba una contraparte que la narradora no podía decir”.
La autora de El Gran Hotel, Niñas ricas y Arca –que fue seleccionada en la Shortlist de la Feria del Libro de Fráncfort 2027, con Chile como invitado de honor– considera que Mala madre es una buena obra para entrar a su escritura.
Tiene muchos lugares de exploración. Me propuse que la leyera todo el mundo, hasta mi madre, pues venía de una prosa fragmentaria. Es una novela necesaria en estos tiempos bochornosos que vivimos”, añade.
Paz Rodríguez adelanta que escribe una nueva obra que “recrea el proyecto de una familia de izquierda que queda trucado por la dictadura”.