Kim Manresa: “Fotografiar es una forma de respetar, no de poseer”
El fotógrafo social habla de respeto, derechos humanos y El otro Nobel, un proyecto que retrata la dignidad más allá del prestigio literario

Hablar con Kim Manresa es asomarse a una ética visual que resiste al ruido del presente. Fotógrafo de Nobel y de calle, cronista de conflictos y de aulas improvisadas, su mirada ha capturado tanto la intimidad de José Saramago como la dignidad de un niño bajo fuego. En esta conversación con Polo Gómez —cómplice lúcido, atento a las pausas tanto como a las palabras—, Manresa despliega con claridad y hondura su trayectoria, en un mundo donde las imágenes sobran pero las miradas escasean. El otro Nobel, su proyecto más reciente, es el punto de partida para explorar una obra marcada por la coherencia, el compromiso y una idea sencilla que lo atraviesa todo: no hay diferencia entre retratar a un premio Nobel o a un niño refugiado. Lo que importa, dice, es el respeto.
Entrevistador: Para comenzar y romper el hielo, para quienes aún no te conocen, ¿quién es Kim Manresa?, ¿dónde nace y cómo empieza su historia?

Kim Manresa:
Nací en un barrio periférico de Barcelona, en España. Desde muy joven me interesé por la fotografía. Era la época del posfranquismo y yo tendría unos trece años cuando mis padres me regalaron una cámara. Al salir del colegio siempre había manifestaciones en el barrio: se pedían escuelas, hospitales, calles asfaltadas, zonas verdes. Yo empecé a fotografiar todo eso como un hobby.
En aquel momento había pocos fotógrafos, y una líder vecinal me presentó a un periodista. Me pidió ver mis fotos y me las compraron todas. A partir de ahí, con catorce años, dejé parte de los estudios y empecé a fotografiar manifestaciones casi a diario. Vengo de una familia normal: mi madre era modista y mi padre trabajaba en una empresa textil, pero el barrio era muy combativo, muy luchador por las libertades y las reivindicaciones sociales, y eso me marcó profundamente.
En el 2025, cuando la imagen se convierte cada vez más en un arma de manipulación o en un escape estético sin contenido, escuchar a Kim Manresa hablar de su adolescencia entre cámaras y pancartas resulta casi subversivo. Su formación no ocurrió en escuelas de arte ni talleres fotográficos, sino en la calle, entre barricadas, líderes vecinales y la urgencia de documentar lo que los medios no mostraban.
Entrevistador: ¿Cómo defines el tipo de fotografía que realizas?
Kim Manresa:
Mi fotografía es esencialmente social. Está muy ligada a los derechos humanos: los derechos de las mujeres, de los niños, la igualdad entre las personas. También hay una parte antropológica y cultural muy importante: las tradiciones, las lenguas, la herencia cultural. Creo que todo puede convivir; nada es mejor por ser actual ni peor por ser antiguo. A través de la fotografía me interesa reivindicar tanto la dignidad humana como la diversidad cultural.

Entrevistador: Hoy presentas El otro Nobel. ¿De qué trata este libro?
Kim Manresa:
El proyecto nació de una pausa en mi trabajo habitual. Como viajo mucho y no pude terminar mis estudios, siempre me ha interesado mucho la educación. En cada país que visitaba fotografiaba una escuela: escuelas en barcas, debajo de un árbol, en zonas de conflicto, en lugares marcados por la violencia o la pobreza.
Cuando reuní unas ciento cincuenta fotografías quise hacer un libro y acompañarlo con textos. Para mí las lenguas son muy importantes: vengo de Cataluña, donde se habla catalán, y de niño, durante la dictadura, me decían “habla en cristiano” y me castigaban por usar mi lengua. Eso me marcó. Por eso quise que cada fotografía tuviera un texto escrito en la lengua original del autor.
Con el periodista Xavi Ayén pensamos en invitar a escritores como Saramago, Kapuściński o autores japoneses, cada uno escribiendo en su idioma sobre el derecho a la educación. De ahí surgió la entrevista a Saramago, que fue publicada en El Magazine. Ese trabajo tuvo tanta aceptación que se convirtió en una serie, y así comenzó el proyecto que hoy es El otro Nobel.
En una era donde los discursos se uniforman y las voces disidentes se diluyen entre algoritmos, El otro Nobel aparece como un artefacto de resistencia. Un libro que recoge imágenes de escuelas remotas, acompañadas por textos en lenguas que muchas veces han sido silenciadas o menospreciadas. Manresa no solo fotografía; traduce dignidades. Y lo hace con la misma cámara con la que de joven documentó una España en transformación.
Entrevistador: ¿Cómo fue retratar a figuras como José Saramago o Gabriel García Márquez?
Kim Manresa:
Con Saramago recorrimos Lisboa, la ciudad que amaba. No fue una entrevista de hotel, sino un seguimiento de su día a día. Eso gustó mucho y abrió la puerta a otros autores.
El encuentro con García Márquez fue el más tenso. Llevaba años sin dar entrevistas. Todo fue muy incierto: viajamos a México sin saber si nos recibiría, esperando una llamada que tardó horas en llegar. Finalmente nos abrió la puerta y, en esa entrevista, anunció que dejaba de escribir. Esa noticia dio la vuelta al mundo.
Entrevistador: ¿Por qué El otro Nobel es relevante para los medios culturales?
Kim Manresa:
Porque muestra una visión distinta del Nobel. No el glamour ni la pose, sino la cotidianidad: el escritor en su cocina, en el mercado, caminando por su barrio, acompañando a su pareja. Son personas normales con una vida diaria, no solo figuras públicas. Esa es la diferencia fundamental.
Manresa se aleja del retrato promocional. Lo suyo es captar al ser humano cuando ya se ha olvidado de que hay una cámara. En ese gesto está su estilo, pero también su ética: ver sin invadir, registrar sin imponer. Tal vez por eso algunos de los escritores más reservados del mundo terminaron cediendo ante su lente.
Entrevistador: ¿Qué tienen en común los premios Nobel que has retratado?
Kim Manresa:
Todos luchan por una causa social. Toni Morrison por los derechos de la población afroamericana, Wole Soyinka contra la dictadura en Nigeria, Nadine Gordimer contra el apartheid, Dario Fo contra el régimen italiano. No son escritores que escriben solo por inspiración, sino por compromiso.

Entrevistador: ¿Cuál fue la sesión más difícil y cuál la más entrañable?
Kim Manresa:
La más difícil fue la de García Márquez por la incertidumbre. Las más entrañables fueron muchas: acompañar a Wole Soyinka por las montañas donde combatió, visitar con Nadine Gordimer la cárcel donde estuvo presa junto a Nelson Mandela, o recorrer campos de concentración con Imre Kertész. Fueron momentos muy emotivos.
Entrevistador: ¿Qué buscas captar cuando retratas a un escritor?
Kim Manresa:
La naturalidad, la vida cotidiana, sin máscaras ni poses. Tal como son, sin maquillaje, sin escenografía.
Mientras el mundo cultural se adapta —a veces con resignación— al imperio de la imagen curada para redes, Kim Manresa insiste en la fotografía como acto de honestidad. No busca iconos, sino personas. No encuadra con filtros, sino con preguntas silenciosas que parecen decir: “¿Quién eres cuando nadie te mira?”
Entrevistador: ¿Cómo ha cambiado el fotoperiodismo en los últimos años?
Kim Manresa:
Antes había más compromiso con las historias. Hoy todo es más banal y, con la inteligencia artificial, ya no siempre sabemos qué es real y qué no. Eso nos lleva a un camino incierto.

Entrevistador: ¿Qué te deja este proyecto después de tantos años?
Kim Manresa:
Mi vida no ha cambiado. Es un proyecto largo, pero forma parte de una trayectoria coherente. He fotografiado premios Nobel, pero también niños de la calle, mujeres maltratadas, conflictos y escuelas. Todo tiene en común el respeto por la persona fotografiada.
Entrevistador: Para cerrar, ¿hay algo que te gustaría que el público supiera de ti?
Kim Manresa:
Que trato a todos por igual. Sea un niño en un conflicto o un premio Nobel, el respeto es el mismo.
En un 2025 donde los discursos se polarizan y la empatía se degrada, Kim Manresa se mantiene fiel a un principio sencillo pero radical: el respeto como punto de partida. Entre sombras, luces y silencios, su obra nos recuerda que mirar también puede ser una forma de cuidarnos. Muchas gracias, Kim.
Ficha técnica
- El otro Nobel
- Autor: Kim Manresa
- Editorial: Debate (sello de Penguin Random House Grupo Editorial)
- Colección: Debate
- Fecha de publicación: 14 de octubre de 2025
- Lugar de publicación: México
- Páginas: 272
- Formato: Tapa blanda con solapa
- Dimensiones: 190 × 230 mm
- Idioma: Español
- ISBN / Referencia: 978-607-386-586-9
- Género: Arte, cine y música / Fotografía / Ensayo cultural
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