Exigen que México conserve y vigile este acervo único; Santander gestionará la colección Gelman

Diversos especialistas pidieron claridad sobre el acuerdo alcanzado ayer entre el banco español y la familia Zambrano para exhibir y custodiar

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Fotos: Cortesía Santander

La comunidad cultural mexicana recibió ayer con sentimientos encontrados la noticia de que el Banco Santander gestionará desde España más de la mitad de la prestigiada Colección Jacques y Natasha Gelman, integrada por unas 300 obras de grandes artistas mexicanos.

Diversos promotores y especialistas consultados por Excélsior coinciden en que es positivo conocer el destino de este acervo, cuyo rastro se había perdido desde 2008, y ahora se dio a conocer que es propiedad de la familia Zambrano de Monterrey; pero, a la vez, recibieron con tristeza y consternación la posibilidad de que salga de México por largos periodos.

El matrimonio Gelman creó tres colecciones: una de arte moderno europeo con 81 obras de artistas como Renoir, Matisse, Modigliani, Picasso, Dalí y Miró, que fue donada al Museo Metropolitano de Nueva York en 1998; otra de escultura precolombina; y una tercera, de arte moderno mexicano, que se inició con el encargo del retrato de Natasha a Diego Rivera en 1943.

Santander anunció que alcanzó un acuerdo con la familia Zambrano para la gestión de la Colección Gelman a largo plazo, durante el cual el acervo pasará a denominarse Colección Gelman Santander.

En rueda de prensa en España, la institución bancaria detalló que se ocupará de la promoción de 160 obras del acervo formado en los años 40 del siglo XX, que incluye piezas de Frida Kahlo, Diego Rivera, María Izquierdo, Rufino Tamayo, José Clemente Orozco, Gunther Gerzso, Francisco Toledo y David Alfaro Siqueiros. Además de una selección de fotografías de Guillermo Kahlo, Graciela Iturbide, Gabriel Figueroa, Manuel y Lola Álvarez Bravo.

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Es significativa, explicaron, la presencia de 18 obras de Kahlo, una de las artistas más apreciadas del arte moderno.  Este conjunto incluye diez pinturas, siete dibujos y un grabado, entre los que destacan autorretratos icónicos como Diego en mi pensamiento, Autorretrato con collar de espinas y colibrí y Autorretrato con monos.

Santander detalló que el proceso para llegar al acuerdo estuvo acompañado por autoridades de la Secretaría de Cultura mexicana y del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL), debido a que hay obras de autores considerados Monumento Artístico, como Rivera, Orozco, Siqueiros, Kahlo e Izquierdo.

“Fundación Banco Santander se encargará de la conservación, investigación y exhibición de la colección. Una primera selección de obras será presentada en Faro Santander, en el marco de la inauguración de este espacio en junio próximo”.

La investigadora Ana Garduño considera que “ha habido muchos malos entendidos y suspicacias innecesarias con esta colección. No tenemos la historia de cómo se formó, cómo evolucionó, por qué la parte de las vanguardias europeas se fue a Nueva York, por qué la parte mexicana no se entregó al INBAL en donación o adquisición.

“Hay desinformación. Es un tema pendiente del que los investigadores debemos tomar nota”, dijo en entrevista.

Para Alfonso Miranda, director del Museo Soumaya, “no importando cuál sea el destino, se ha pervertido la voluntad de los Gelman. Ellos dejaron el legado para el pueblo de México en una institución museal en el país.Debemos estar vigilantes”.

El promotor cultural Gerardo Estrada, exdirector del INBAL, señala que “es una buena noticia que finalmente haya encontrado destino. No ha estado muy claro. Pero creo que siempre ha habido un descuido del Estado mexicano respecto a esta colección.

“Durante mucho tiempo traté de retenerla en México en manos del Estado o del sector privado. Pero no se logró. Hay mucha ignorancia en qué consiste el acuerdo. Hay que aclararlo. Espero que esa colección no se pierda para México, que se exhiba aquí, es la que más piezas de Kahlo tiene después de la de Dolores Olmedo”.

Y el analista cultural Bolfy Cottom destaca que “lo que interesa primero es el estado de conservación de las obras; segundo, si la colección está íntegra o ha sido desbalagada y, tercero, si hay obras fuera de país, si contaron con la autorización temporal del INBAL, y por cuánto tiempo. Que transparenten”.

El INBAL explicó que el acuerdo entre la Fundación Santander y la familia Zambrano fue de carácter privado. “En lo relativo a la preservación y conservación de las obras que cuentan con declaratoria de Monumento Artístico se trabaja coordinadamente para su registro.

“Se dará seguimiento al traslado de las obras a España, y se supervisará el estado de conservación cuando participen en alguna exposición nacional e internacional… Se realizó un dictamen inicial, en el que se pudo verificar su óptimo estado de conservación”, apuntaron.

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