Entre fronteras y nostalgia, Boligán explora la migración

En la exposición "El muro", que abrirá en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco, el caricaturista cubano-mexicano Ángel Boligán reúne 62 obras que reflexionan sobre el desarraigo, las fronteras, la violencia y la esperanza detrás del fenómeno migratorio.

Angel Boligán expone "El muro" desde el 6 de junio en el Centro Cultural Tlatelolco
Angel Boligán expone "El muro" desde el 6 de junio en el Centro Cultural TlatelolcoFoto: Cortesía Ángel Boligán.

Una familia caminando sobre un mar lleno de tiburones o remando una lancha que navega sobre balas. Un hombre-ángel escalando alambres de púas que le destrozan las alas. Un padre derrumbando a su paso un muro con su hijo a cuestas. Un viajero que sale de su casa con maletas, pero su sombra no suelta el pórtico. O alguien que, simplemente, toma su hogar y emprende el vuelo. 

La migración vista con esperanza, pero también con una mirada crítica” es la propuesta de la exposición El muro, que el dibujante y caricaturista cubano-mexicano Ángel Boligán Corbo (1965) exhibirá en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco a partir del próximo 6 de junio.

“La migración es un tema muy recurrente en mi obra y que me llega muy profundo. Durante toda mi vida, principalmente desde que llegué a México en 1992, he hecho dibujos sobre ese tópico; pero no salen de la noticia, de la oportunidad de la nota, sino de los sentimientos”, comenta en entrevista con Excélsior.

Boligán, como firma sus cartones, explica que esta especie de retrospectiva sobre ese tema reúne 62 de los más de 100 cartones a color que ha dedicado a este fenómeno. “Es algo que me debía. Muchos son muy personales, pero lo local a veces es universal”.

Saltar muros y convertirse en migrante...los cartones de Boligán narran la migración desde el punto de vista familiar.
Saltar muros y convertirse en migrante...los cartones de Boligán narran la migración desde el punto de vista familiar.Foto: Cortesía Ángel Boligán.

Para el artista visual, la migración es algo natural. 

“Nadie desea irse de su terruño y dejar su familia; pero la vida nos va obligando a ello por varios motivos: económicos, buscando mejores territorios. Lo más triste es cuando se emigra por violencia, guerra, exilio o pobreza. Eso es lo que más vemos en los últimos años”.

Aclara que él es un migrante light. “Cuba no está muy lejos y existen unos vínculos culturales increíbles que unen a México y a la isla desde hace muchos años. Entonces, aquí me siento como en mi casa. Nunca me sentí extranjero, salvo cuando mi acento me delataba.

“No soy un exiliado ni un refugiado político; simplemente me ofrecieron trabajo y encontré posibilidades de desarrollar mi arte aquí, por eso me quedé”, dice sin rechazar que la nostalgia permanece, a pesar de que ya se naturalizó mexicano.

Ángel Boligán presenta la exposición El muro en el Centro Cultural Universitario Tlatelolco
Ángel Boligán presenta la exposición El muro en el Centro Cultural Universitario TlatelolcoFoto: Cortesía Ángel Boligán.

El egresado de la Escuela Nacional de Instructores de Arte de La Habana agrega que 

siempre queremos llevarnos un pedacito de nuestro país y rodearnos con él en nuestros hogares. Y eso enriquece culturalmente a las naciones receptoras”.

Destaca que hay muchos muros en la vida. “Un muro puede representar varias cosas: mecanismo de defensa, búsqueda de privacidad, soporte ideológico, fractura social o trauma colectivo.

“Pero uno de los aspectos más difíciles de asimilar es el de las fronteras geográficas, esos muros que deciden poner los países para evitar la migración; pues, como concepto, está fuertemente arraigado en nuestra ideología, a pesar de ser, la mayoría de las veces, imaginario”, añade.

Tras vivir 34 años en México, Boligán admite que descubrió otros matices de la migración. “Aquí pasan muchos migrantes y varios quedan atrapados, no pueden continuar. Hay muchas historias increíbles: unas tristes, otras violentas y unas más de orgullo, cuando descubren que México es un gran país y deciden quedarse aquí.

Estados Unidos logró ser una gran nación por la cantidad de sus migrantes, tanto cultural como económicamente. Pero han olvidado eso”, dice.

Sobre los problemas que atraviesa Cuba señala que le duelen. “Es un pueblo del que partí, pero nunca lo abandoné. Regreso una o dos veces al año a ver a mi familia. Siempre me ha dolido, sobre todo el pueblo, que es el que ha pagado los errores de los gobiernos cubano y estadunidense.

“Ahora se ha convertido en un capricho, en una necedad, no liberar las fuerzas productivas cubanas y dejar avanzar económicamente a las personas, para que no haya desigualdad”, advierte el colaborador de El Universal, entre otras publicaciones.

Por lo pronto, se alista para la inauguración de El muro, “El Centro Cultural Tlatelolco le pone mucho énfasis a la caricatura. De hecho, coleccionan los originales que han donado artistas como Naranjo y Rius. Comenzaron a hacer una serie de exposiciones sobre caricaturistas. Ya ha expuesto Víctor Solís y ahora yo”.

El Centro Cultural Tlatelolco le pone mucho énfasis a la caricatura. De hecho, coleccionan los originales que han donado artistas como Naranjo y Rius. Comenzaron a hacer una serie de exposiciones sobre caricaturistas. Ya ha expuesto Víctor Solís y ahora yo”.

La muestra permanecerá en exhibición unos cuatro meses.

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