Alertan falta de mecenazgos y regulación de la Inteligencia Artificial en el sector cultural
Los sectores culturales corren riesgos ante el avance de la Inteligencia Artificial y la falta de mecenazgos. Erol Ok y Vincent Guillon detallan algunos retos que enfrenta el sector

Los sectores culturales de todo el mundo enfrentan riesgos a partir de la irrupción de la inteligencia artificial (IA) generativa, dice a Excélsior Erol Ok, inspector general de asuntos culturales en el Ministerio de Cultura de Francia.
Esto, debido a factores como la apropiación de contenidos sin una adecuada compensación, así como la uniformidad y la estandarización del conocimiento y, en consecuencia, la reducción de la calidad de los contenidos culturales.
La inteligencia artificial ha avanzado de manera un poco automática y no ha habido suficiente tiempo para organizar la protección de los derechos de creadores, autores y contenidos culturales y artísticos, los cuales tienden a ser considerados como una simple materia disponible”, expone Erol Ok, quien en días pasados participó en el Seminario Malraux sobre Economía Creativa y Patrimonio Vivo.

Por esta razón, explica, es necesario buscar un equilibrio entre lo que la IA puede aportar a los sectores culturales y los riesgos de depredación y captación de contenidos si no hay una protección suficiente”, advierte el especialista.
El desafío de la automatización en el arte
Otro riesgo que llega con la IA, asegura Erol Ok, es la automatización.
Cuando automatizas mucho la creación de contenidos (con IA) podemos bajar la calidad del contenido global de las obras, de los contenidos y también se podrían estandarizar los gustos entre el público.
Entonces, me parece que puedes escuchar una obra creada con IA y eso no es un problema, pero sí hay que saberlo y considerar que no se ha creado en contra de los intereses iniciales de los creadores”, destaca.

Además, comenta que, aunque la IA aporta aspectos interesantes, “como con todo movimiento nuevo, hay que ser muy prudentes con aquello que puede transformar, incluso en las profesiones del sector, porque están los artistas, pero también los técnicos y todas esas profesiones que pueden ser impactadas por la automatización creada por la IA; así que necesitamos estar atentos a lo que pasa y a la forma como la IA transforma a esas profesiones”.

Por tanto, explica Erol Ok, quizá sea necesario buscar un tipo de protección distinto para cada tipo de obra (artística), “porque no es el mismo problema ni el mismo desafío para proteger una fotografía que una escenografía o que un texto literario.
Lo que pienso es que estamos al principio de la reflexión, pero me parece que sí se puede preservar la diversidad de las creaciones y los contenidos de ese gran mecanismo llamado inteligencia artificial”, expone.
El reto del mecenazgo y el relevo de audiencias

Por su parte, Vincent Guillon, codirector del Observatorio de Políticas Culturales, en Francia, refiere los retos del financiamiento y el mecenazgo en el terreno de la cultura.
Hablando desde la experiencia francesa, la base del financiamiento público de la cultura está en la voluntad pública y política, y en el hecho de creer en que el financiamiento de las actividades culturales tiene virtudes a nivel social, cívico y democrático, porque no hay servicio público de la cultura sin economía pública”.
Para ello, en el caso de Francia, explica, la economía pública tiene varias modalidades, como el financiamiento directo, cuando algún estado o colectividad territorial puede decidir apoyar directamente algunas actividades culturales, porque les falta dinero.
Otra modalidad es a partir de financiamientos indirectos o impuestos, para lo cual, en Francia, existe un marco jurídico que apoya el mecenazgo a partir de deducciones fiscales para empresas que deciden apoyar actividades artísticas y culturales.

Sin embargo, reconoce que “la cultura no es el área prioritaria en la que invierten las empresas”.
Lo primero que se impulsa es el deporte, en particular las Olimpiadas, luego de los Juegos Olímpicos (de 2024) se ha aportado más dinero al deporte”, explica.
¿Y en el caso de la cultura, cuál es el sector más apoyado en Francia?, se le consulta a Vincent Guillon.
Si vemos el mecenazgo cultural, podemos identificar que, sobre todo, se apoya al sector de la música”, detalla.
¿Qué parte de la música es la que más apoya el mecenazgo? “Sobre todo la música clásica o sinfónica de Europa y, en particular, hacia instituciones o equipos de difusión de la música de concierto.

Y también hacia proyectos de sensibilización y la práctica de la música para jóvenes.
Por ejemplo, existe un proyecto para la Filarmónica de París, organización nacional que apoya todas las regiones de Francia y se inspira del sistema venezolano que busca agilizar y apoyar el aprendizaje de la música a través de prácticas colectivas con pequeños ensambles y con sensibilización para quienes no tienen acceso a esas prácticas”, asegura.
Pese a todo, reconoce que en el caso de Francia (al igual que en México) “no hay una demanda de la música de concierto, debido a que no se ha renovado la audiencia y, en su mayoría, siempre es el mismo público”, concluye.

Emprenden protección en México

El gobierno mexicano publicó el pasado jueves, en el Diario Oficial de la Federación, un decreto para reformar la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal del Derecho de Autor, en materia de derechos de artistas intérpretes y ejecutantes.
De acuerdo con su artículo 116, “los términos artista intérprete o ejecutante designan al actor, narrador, declamador, locutor, actor de doblaje, cantante, músico, bailarín, o a cualquiera otra persona que interprete o ejecute una obra literaria o artística o una expresión del folclor o que realice una actividad similar a las anteriores, aunque no haya un texto o sistema de notación previo que norme su desarrollo”.

De acuerdo con la Secretaría de Cultura, que dirige Claudia Curiel, entre los aspectos relevantes del decreto están “la protección de la imagen, la voz e identidad artística frente a usos no autorizados; la regulación de los contratos ante el uso de la IA, y la garantía de condiciones laborales dignas y equitativas”; y se reconoce formalmente a las personas intérpretes y ejecutantes, fortaleciendo su seguridad laboral”.
El siguiente paso será que, en los siguientes 60 días, se reforme el reglamento de la Ley Federal del Derecho de Autor.