Lluvias libraron a la ciudad de contingencias ambientales

Se estimaba que durante la época seca-caliente se registraran diez restricciones ambientales, sin embargo, sólo hubo tres, una de ellas por PM 2.5

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Mujer camina con sombrilla bajo la lluvia

En lo que va de 2023, se han registrado tres contingencias ambientales en la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM), un número bajo si se considera que el pronóstico de enero pasado estimaba entre siete y diez sólo durante la época seca-caliente que concluyó el 15 de mayo pasado con el arranque de la temporada de lluvias.

La primera fue declarada el 1 de enero por partículas suspendidas PM2.5, la segunda por ozono el 23 de febrero y la tercera el 25 de marzo, también por ozono; esta última se mantuvo durante tres días.

Sergio Zirath Hernández, director de Calidad del Aire de la Secretaría del Medio Ambiente de la Ciudad de México, indicó que las condiciones climáticas especiales de vientos, nubosidad y lluvia favorecieron para que los contaminantes del aire, en particular el ozono, no llegaran a niveles muy altos.

A principio de año con el pronóstico meteorológico que teníamos para la zona centro del país se esperaban un número mayor de contingencias, de hecho iniciamos muy mal con una contingencia en febrero y una contingencia de varios días en marzo”, manifestó.

Para abril, detalló el especialista, las condiciones meteorológicas cambiaron y “tuvimos vientos (y) algunas lluvias por la tarde. En particular esas dos condiciones, finalmente, la lluvia, aunque fuera por las tardes, estaba acompañada por nubosidad, todo esto nos permite registros bajos de ozono y en mayo ha estado lloviendo constantemente los últimos días”.

Con base en los pronósticos del área de meteorología de la Secretaría del Medio Ambiente local, en los siguientes días se presentarán condiciones de ozono en concentraciones por arriba de la norma, “pero difícilmente se podrá alcanzar otro valor alto que amerite otra contingencia en los días de mayo”.

MANTIENEN VIGILANCIA

Hernández manifestó que durante este año todavía se pueden presentar contingencias ambientales por ozono, en los meses de octubre y noviembre, y luego durante la temporada seca-fría de fin de año, en donde proliferan las partículas suspendidas PM10 y PM2.5.

A veces entre octubre y noviembre se pueden llegar a presentar otras contingencias, históricamente se llega a presentar una contingencia en estas fechas y ahora nos estamos preparando para la temporada seca-fría, donde el problema de las partículas se torna mucho más relevante que el del ozono”, dijo.

El año pasado se registraron seis contingencias ambientales, todas por ozono, según el registro histórico de contingencias ambientales de la Ciudad de México y la zona conurbada.

La declaración de contingencias ambientales se realiza cuando las concentraciones de ozono o de partículas suspendidas (PM) son altas y ponen en riesgo la salud de la población.

También se activa por un riesgo ecológico derivado de actividades humanas o fenómenos naturales.

Su activación es por fases  (precontingencia, Fase I y Fase II) para no exponer a la ciudadanía a daños contra la salud, como irritación en las vías respiratorias, ataques de asma, tos, dolor de cabeza, opresión en el pecho e irritación de ojos, entre otras afecciones.

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