Especialistas señalan riesgos de inundación por obras en CDMX
Protección Civil alerta de 170 puntos de la Ciudad de México, 31 más que los registrados el año pasado

Los puntos de riesgo de inundación aumentaron de 139 a 170 calles y vialidades primarias de la Ciudad de México de 2024 a este año, de acuerdo con el Atlas de Riesgos de la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y Protección Civil (SGIRPC).
Autoridades y especialistas coincidieron en que este incremento se debe a obras y nuevas construcciones.
La ejecución de obras de construcción (…) alteraron el flujo natural del agua”, señaló Guillermo Ayala, director de Alerta Temprana de la SGIRPC.
Las alcaldías Iztapalapa, Tlalpan, Gustavo A. Madero, Venustiano Carranza y Cuauhtémoc son las que registran la mayor cantidad de estos puntos de riesgo.
El funcionario detalló que los desvíos de aguas pluviales, provocados por nuevos desarrollos urbanos, generan fricciones con la infraestructura hidráulica existente, particularmente en corredores con fuerte pendiente, como Insurgentes Sur, desde Fuentes Brotantes hasta el Monumento al Caminero, en Tlalpan.
La infraestructura del Metrobús, en el Caminero, por ejemplo, genera una barrera. Las estaciones impiden el paso libre del agua y, además, las coladeras laterales se saturan con basura arrastrada desde las partes altas”, explicó en entrevista.
Selene Olea, especialista en hidrogeología ambiental y doctora en Ciencias de la Tierra por la UNAM, apuntó que no hay control en el crecimiento urbano.
Los puntos críticos en la ciudad están mapeados desde hace años, pero el problema crece porque no hay control del crecimiento urbano y las obras no siempre se planean considerando la hidráulica urbana”, subrayó.
Durante la presentación del Programa de Lluvias 2025, el pasado 15 de mayo, autoridades capitalinas informaron que se realizaron trabajos de desazolve en el 98 por ciento de la red de drenaje para evitar inundaciones severas.
Sin embargo, Olea advirtió que esas acciones resultan insuficientes frente a los problemas estructurales de hundimiento del suelo y a la obsolescencia de la infraestructura hidráulica.
Agregó que el suelo se hunde hasta 10 centímetros cada año en zonas como el Centro Histórico, mientras que en Iztapalapa alcanza hasta 40 centímetros.
Estos hundimientos o subsidencias del terreno implicarán que cada año se den inundaciones en esas zonas”, reconoció Ayala.
Es la propia naturaleza que tiene la cuenca de la Ciudad de México. Históricamente se construyó en zona de lagos y se fue edificando sobre ese terreno; el crecimiento de la ciudad generó estos hundimientos. Así que vamos a seguir viendo encharcamientos e inundaciones”.
Además, reconoció que gran parte de la red de drenaje, con más de 2 mil 450 kilómetros para desalojo de aguas residuales, ha cumplido su vida útil y reconoció que el sistema profundo, con 153.3 kilómetros de longitud, también resulta insuficiente.
Cuando se registra una lluvia fuerte, de entre 15 a 30 milímetros de agua por hora, que suele tener una corta duración, rebasa en ocasiones la capacidad del drenaje y, si le sumamos que el agua arrastra desde bolsas de plástico, ropa, y hasta enseres grandes como colchones, pues llegamos a tener una gran inundación”, detalló.
El ejemplo es el caso de Fuentes Brotantes, donde el agua de tormenta, conocida como agua bronca, por su fuerza y carga de residuos sólidos, desciende sin control desde zonas elevadas.
Termina por rebasar el sistema de drenaje en puntos bajos, generando afectaciones inmediatas”, apuntó.
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cva