El Metro es uno de los transportes más baratos del mundo; mantiene traslado masivo
615 millones de usuarios transporta diariamente el Sistema de Transporte Colectivo Metro. 226 km suman las 12 líneas del Metro, las cuales tienen 195 estaciones, de las cuales 115 son subterráneas

CIUDAD DE MÉXICO. Con más de 51 de años de servicios, las recurrentes fallas y accidentes recientes en el Sistema de Transporte Colectivo Metro, ha comenzado degradar la imagen del Metro, como referente internacional y nacional en materia de transporte masivo de pasajeros seguro, económico, de confort, rapidez, eficiencia, contribución a la baja de contaminantes y, sobre todo, de movilidad alternativa al automóvil.
De acuerdo con datos del STC Metro, el sistema se mantiene como uno de los más baratos del mundo, lo que contribuye de manera significativa a la economía de los usuarios; al transportar mil 615.6 millones de usuarios anuales, de los que 201.8 millones se trasladan en forma gratuita.
En la actualidad ocupa en segundo sitio en movilidad de pasajeros en la Ciudad de México, misma que ha sido calificada por firmas como TomTom con la urbe con más tráfico del mundo y que en la que, según datos del Inegi, en las ultimas dos décadas el parque vehículos particulares se ha más que duplicado.
Por lo anterior, de acuerdo con expertos en movilidad, el Metro permite ahorros de mas de 60 por ciento del tiempo que se recorre en automóvil o transporte público, como los autobuses y los “peseros” o combis, dado que de acuerdo con datos de INRIX la velocidad promedio es de sólo 14 kilómetros por hora, lo que implica que los automovilistas en la Ciudad de México tienen que pasar casi 220 horas al año en el tráfico saturado. Ello sin contar el grave déficit de cajones de estacionamiento.
Por lo anterior, el Metro ha sido una alternativa para obtener beneficios de una oferta de trabajo importante que tiene la Ciudad de México, además de su eficiencia, en decadencia, para llegar a escuelas de todos los grados y espacios de entretenimiento, entre otros y por lo que análisis de la OCDE estiman que la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMV) aporta alrededor del 23 por ciento del Producto Interno Bruto Nacional.
Expertos en movilidad, que prefirieron el anonimato ante el reciente desplome en la estación Los Olivos de la Línea 12 y el incendio en la Centro de Control, observaron que no se puede negar la importancia y aportaciones que tiene el Metro para la movilidad en la Zona Metropolitana del Valle de México, por lo que la presencia de estaciones influye de manera significativa en el valor de los inmuebles y rentas en su periferia.
Empero, aunque no solo por la pandemia, sino también por sus deficiencias, ha propiciado que miles de usuarios ya hayan optado por la motocicleta y la bicicleta y no solo por cuestiones ambientales.
La red actual del Metro cuenta con 12 líneas integradas por 226 kilómetros de vía y 195 estaciones, de las cuales 44 son estaciones de correspondencia y 127 de paso, asimismo existen 12 estaciones terminales con correspondencia y 12 estaciones terminales sin correspondencia.
Por su tipo, existen 115 estaciones subterráneas, 55 superficiales y 25 elevadas.
La infraestructura del sistema se compone principalmente de tres elementos que son: el material rodante, las instalaciones fijas y la obra civil.
En materia de las deficiencias, en el Plan Maestro del Metro 2018 – 2030 se reconoce que “el proceso de construcción paulatino del STC que propició la incorporación de sistemas, equipos, instalaciones, trenes e infraestructura heterogénea, así como el desgaste natural de los mismos al paso del tiempo, ha generado un envejecimiento progresivo de los equipamientos de las diferentes especialidades que componen las líneas, de acuerdo con sus periodos de adquisición o edificación. A esto, se aúna el rezago en su mantenimiento, conservación y modernización, así como el cambio en el patrón de viajes de los usuarios, lo cual deriva en el siguiente escenario:
Acumulación del rezago en mantenimiento del material rodante, instalaciones fijas y obra civil. Término de vida útil de sistemas, equipos de las instalaciones fijas y el material rodante. Cambios de tecnología en sistemas y equipos en el mercado que hace necesario la innovación tecnológica. Deterioro de la imagen de las instalaciones. Red desequilibrada en atención de viajes. Incremento oculto de tramos de viaje en el interior de la Red. Incorporación de la operación de nuevos tramos, (por ejemplo, en L-12 y L-9) que impactan en las operaciones y requerimientos presupuestales. Captación de viajes inducidos por la implementación de otros modos de transporte. Surgimiento de otras zonas generadoras de movilidad (por ejemplo, Nuevo Aeropuerto y Complejo Observatorio). La necesidad inducida de articulación con otros modos de transporte. Adaptación al nuevo marco jurídico derivado de la CDMX. Una obligada reconformación de la estructura orgánica”.
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