Vecinos piden a la alcaldía acciones por deslaves en Contadero
Autoridades de la alcaldía acuden al lugar, pero solo para rellenar grietas en el pavimento, acusan vecinos.

Vecinos de la zona de Contadero demandan la pronta intervención de la alcaldía Cuajimalpa debido a los derrumbes y deslaves en la zona que amenazan sus viviendas, ubicadas en la lateral de la carretera libre a Toluca.
Informaron que las lluvias del pasado sábado provocaron un primer derrumbe que arrasó con parte de la guarnición de la banqueta de la calle Prolongación 16 de Septiembre y con la malla ciclónica que divide esta de la carretera a Toluca, con dirección a la Ciudad de México.
El domingo, se deslavó otro tramo importante, llevándose toda la malla, la guarnición y aproximadamente la mitad del pavimento de la calle, el cual quedó con grietas significativas, lo que hace muy peligroso el tránsito vehicular, por lo que la circulación fue cerrada.

Informaron que una cuadrilla de la alcaldía ya acudió al lugar, pero solo para rellenar con chapopote algunas grietas en el pavimento, sin atender las causas reales del deslave y los derrumbes que continúan, así como una fuga de agua debido a una tubería rota.
Los vecinos recordaron que el problema de los derrumbes es recurrente, pero nunca tan peligroso como ahora, ya que cada vez están más cerca de las casas habitación ubicadas en la zona.
Comentaron que en 2011 se presentó por primera vez un deslave en esta calle, frente al número 431. En ese entonces, las autoridades de la alcaldía no realizaron ningún trabajo correctivo, solo rellenaron lo que se deslavó, pero dejaron el talud sin ninguna protección.
Luego, en 2020, nuevamente ocurrió un deslave, lo que obligó a cambiar parte del drenaje, ya que un problema era que el drenaje era viejo, presentaba fugas, y estas provocaban que el terreno se deslavara.
En esta ocasión, el sábado y nuevamente el domingo, se dio parte a las autoridades, pero no hicieron caso. Acudieron al lugar, pero no tomaron medidas para aminorar el problema.
Con la lluvia tan fuerte del domingo, el agua que corría por la calle empezó a bajar por la pendiente que se deslavó, llevándose otro tramo de terreno y se detectó una fuga importante de agua potable, al parecer, proveniente de una toma que abastece a un predio al otro lado de la carretera.
Los vecinos están muy preocupados porque temen que el deslave avance hacia sus viviendas, lo que podría poner en peligro sus vidas y su patrimonio.
Requieren de la alcaldía una reparación profunda que de verdad solucione el problema.
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