'Clausuran' al INVEA de CDMX y realizan bloqueos por 'terrorismo' vs pequeños y medianos negocios
Entre los muchos establecimientos clausurados recientemente está el Barnabeu de la Colonia del Valle que cerró sus puestas de manera indefinida tras 21 años de operaciones

Decenas de dueños y empleados de bares y restaurantes en la Ciudad de México, cuyos negocios han sido clausurados por el Instituto de Verificación Administrativa (INVEA) recientemente, bloquearon este miércoles el cruce de Insurgentes Sur y la avenida Holbein, en la alcaldía Benito Juárez, ante la negativa del director del instituto, Jorge Salvador Esquinca, de recibirlos.
Los quejosos arribaron a la sede del Instituto en la colonia Nochebuena para solicitar una audiencia con el funcionario, quien ha presumido la clausura de más de mil establecimientos en sólo seis meses. Sin embargo, decidieron traspasar su protesta a la calle Carolina y Holbein y luego a Insurgentes Sur tras no recibir respuesta.

Al mismo tiempo, clausuraron él edificio del INVEA de manera simbólica por “ser arbitrarios”.
Los quejosos acusaron al instituto de solicitar documentación que está fuera de sus facultades, como el cambio de uso de suelo que le corresponde a la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda (SEDUVI), programas de protección civil que sólo se requieren en establecimientos con giro de impacto zonal que tengan un aforo superior a 100 personas, según la Ley de Establecimiento Mercantiles de la Ciudad de México, y, por supuesto, más de 40 mil pesos de multa por cada sello colocado después de entregar la documentación necesaria en un plazo de 10 días.
Otras quejas involucran clausuras durante los llamados operativos de “La Noche es de todos”, donde empresarios denuncian que se clausuran negocios después de medianoche por tener bebidas alcohólicas sin presencia de alimentos en la mesa o, en un caso, tener más refrigerador que de costumbre.

“Somos empresarios, no criminales” y “queremos trabajar fueron algunas de las consignas de los manifestantes que acusan a los funcionarios del INVEA de actuar como “terroristas” al llegar de manera abrupta a clausurar sus negocios.
“Cada vez que vemos a personas del Invea, ya es un terrorismo porque sabemos que nos van a cerrar”, dijo Gerardo Trolle, dueño de negocio clausurado.
El cierre masivo de establecimientos con letreros de clausura del INVEA es visible en casi todas las alcaldías, aunque en la Cuauhtémoc, Benito Juárez y Coyoacán parece ser más constante por el monto de establecimientos que operan, según un recorrido que llevó a cabo el Excélsior.
José Luis Navarro, presidente de la Asociación de Establecimientos Mercantiles de la Ciudad de México, hizo un llamado a más dueños de negocios afectados a unirse a su “movimiento pacifico que va a permanecer hasta que las autoridades no sean flexibles con todo nuestro gremio”.

En una nota informativa, el INVEA se dijo dispuesto a dialogar, pero citó problemas con los llamados “coyotes” que estafan a empresarios. Esa no era una queja de los manifestantes.
El bloqueo fue disipado horas más tarde por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), pero con la promesa de que sería recibidos por el Director el viernes.
No perdonan a los lugares de tradición
Entre los negocios clausurados recientemente se encuentra el Barnabeu Tapas, en la colonia Del Valle, que llevaba 21 años operando hasta el pasado 21 de junio, cuando elementos de la SSC y el INVEA arribaron para clausurar su negocio por no tener ciertos documentos exhibidos.
“Llegaron más de 10 elementos, vestidos de azul, con armas. Llegaron otro tanto del INVEA (...) Una clienta se levantó muy asustada y se fue contra los del INVEA y les dijo que si también venía en la Ley amenazar a los clientes con la metralleta”, dijo a Excélsior, Maricarmen Gómez, dueña del establecimiento que aperturó junto a su difunto marido.
“En ningún momento tuvimos algún aviso de que iban a revisar los papeles, que teníamos que tener los papeles en orden. Nada, nada. llegaron y cerraron. ¿Por qué necesitaban llevar tanta gente? ¿Por qué tanto granadero? Se ve que iban por todo, se ve que iban por todo”, relató.
Agregó que posteriormente intentó mostrar los documentos solicitados, los cuales no tenía a la mano en los pocos minutos del operativo, pero que los funcionarios del INVEA se negaron a aceptarlos por no tenerlos colgados en ese momento.
Así como muchos otros empresarios consultados, Gómez explicó que lleva más de dos semanas sin poder abrir su negocio que tiene dos sellos “suspensión de actividades” del INVEA, lo cual le ha generado gastos que pronto ya no podrá sustentar, como la nómina de sus empleados.
AIHC
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