Primaria Jaime Nunó; juez frenó reactivación de escuela
Padres de familia lograron una suspensión para retomar clases, pues cerca hay un edificio dañado
CIUDAD DE MÉXICO.

Los padres de familia de la primaria Jaime Nunó obtuvieron una suspensión provisional para no reanudar clases. Esto debido a que junto a su plantel hay un inmueble en malas condiciones derivado del sismo del 19 de septiembre.
En días pasados, la comunidad escolar había impugnado la orden de la Secretaría de Educación Pública (SEP) para retomar actividades.
“El interés en que se continúe con el ciclo escolar en los planteles educativos de la ciudad no puede estar por encima de la integridad física de los alumnos, quienes corren un riesgo por las condiciones en que se encuentra el edificio que colinda con el centro escolar”, consideró el juez Cuarto de Distrito en Materia Administrativa en la CDMX, Juan Pablo Gómez Fierro.
La primaria está ubicada en la calle Allende 120, colonia Ampliación Morelos, delegación Cuauhtémoc.
El edificio que la pone en riesgo es un inmueble que fue ocupado por la Procuraduría General de la República (PGR). Ahí operó la extinta Policía Judicial Federal, la Dirección de Servicios Periciales y el archivo, entre otras áreas, pero hoy está desocupado.
En su resolución, el juez administrativo reconoció que, aunque existe un dictamen de seguridad estructural en el que una Directora Responsable de Obra (DRO) manifestó que la escuela estaba en buen estado y sin daños, también especificó que no era operable porque el edificio colindante se encontraba en riesgo.
Gómez Fierro consideró que reanudar las clases en la primaria Jaime Nunó implicaba que el daño que podrían sufrir los estudiantes no sólo era inminente, sino que podría ser irreparable.
Además, agregó que se hacía necesario disminuir el riesgo de los estudiantes a sufrir un episodio traumático, evitando trastornos de estrés postraumático o agudo.
Esta suspensión provisional tendrá vigencia hasta que se lleve a cabo la audiencia que está programada para el próximo 16 de octubre, mientras se presentan informes y pruebas, con lo que se decidirá si la medida se vuelve definitiva o se establece una condición para su cumplimiento.
Excélsior dio a conocer ayer que la SEP avaló que la primaria Erasto Valle retomara clases, pero un día después la incluyó en el listado de planteles que requerirán ser reconstruidos totalmente.
Piden a papás confiar en dictámenes
por Lilian Hernández
Luego de que una primaria fue avalada para regresar a clases y luego le dieron código rojo, la SEP admitió que ha habido errores al subir la información a la página de la dependencia.
La autoridad federal reiteró que si el plantel no tiene el dictamen pegado en la puerta, aunque esté en la lista, no está autorizado para reanudar actividades.
Ante este tipo de situaciones, el titular de la SEP en la Ciudad de México, Luis Ignacio Sánchez, pidió confiar en los dictámenes firmados por los Directores Responsables de Obra (DRO), porque la seguridad de los alumnos es la prioridad.
Aclaró que, aunque la escuela aparezca en la lista, el plantel no puede regresar a clases porque es necesario tener ambos requisitos, para tener seguridad.
“Los dictámenes dicen que la escuela es segura. Cuando la escuela tiene el dictamen, les diría a los padres que confíen en que esto está hecho por un profesional que analizó los elementos de la construcción y esto le permite señalar que el espacio es seguro”, puntualizó.
Luis Ignacio Sánchez explicó que en escuelas donde hay dudas de los daños se está llevando a cabo una segunda revisión, a fin de tener la garantía de que el plantel puede abrir porque hay un peritaje que lo confirma.
Ocho escuelas que deberán ser demolidas. Tienen daños estructurales y, aunque algunas a simple vista no muestran afectaciones, las brigadas del Instituto Nacional de Infraestructura Física Educativa (Inifed) determinaron que requieren reconstrucción total.
Esto significa que seis mil 665 alumnos de esos ocho planteles tendrán que ser
reubicados en otras escuelas cercanas y sólo una tendrá que dar clases en aulas provisionales porque su matrícula es grande para reubicarla.
En un recorrido, este diaro constató que en el Jardín de Niños Juan Hernández y Dávalos, ubicado en el pueblo de San Juan Ixtayopan en Tláhuac, una barda se cayó y frente a la puerta principal del colegio cayeron cuatro transformadores de luz el pasado 19 de septiembre.
Este plantel es uno de los ocho que están considerados en código rojo.