Gaseras deben garantizar seguridad
La Amexgas reconoció que al modificar los elementos originales que integran los sistemas de medición y trasiego de las pipas de distribución reduce su efectividad e incrementa los riesgos de fuga y de una posible explosión

CIUDAD DE MÉXICO, 21 de febrero.- La Asociación Mexicana de Distribuidores de Gas Licuado y Empresas Conexas (Amexgas) reconoció que al modificar los elementos originales que integran los sistemas de medición y trasiego de las pipas de distribución reduce su efectividad e incrementa los riesgos de fuga y de una posible explosión.
“Entiendo que son prácticas de algunos operadores y el riesgo es que en el proceso se inhabilitan algunos de los dispositivos de seguridad. Es un tema muy riesgoso y las empresas tienen que ser muy cuidadosas al respecto”, señaló Octavio Pérez, presidente ejecutivo de Amexgas.
El 16 de febrero pasado, la Procuraduría General de Justicia del DF confirmó que la explosión en el Hospital Materno Infantil de Cuajimalpa fue provocada por una fuga que derivó de fallas en la válvula de trasiego que había sido previamente modificada y contaba con elementos que no cumplían con la norma oficial.
El representante de Amexgas, institución privada que conglomera empresas dedicadas a la distribución de gas LP para la generación de planes que refuercen las buenas prácticas y la seguridad, indicó que desde hace dos años, el sector lleva a cabo un esfuerzo para mejorar las condiciones de seguridad
del parque vehicular.
Consideró que en este esfuerzo, las gaseras deberán poner especial atención en las pipas que están a cargo de terceros comisionistas, de los cuales, dijo, tienen la obligación de asumir la responsabilidad de las condiciones de los autotanques.
“Si un autotanque dice una marca, esa compañía es responsable de esa pipa. El Gobierno del Distrito Federal no se debe preocupar de la figura comercial o laboral que prevalezca; lo importante es que los trabajadores tengan la capacitación adecuada y que los vehículos tengan la capacidad técnica para realizar su servicio”, manifestó.
De acuerdo con Amexgas, en la Ciudad de México operan alrededor de tres mil pipas para el transporte de gas LP y seis mil camiones que distribuyen cilindros, cifras que a nivel nacional se eleva hasta 30 mil unidades.
“Teníamos un gran rezago en este rubro con equipos muy viejos, lo que provocó la forma en cómo el gobierno federal, durante la administración pasada, llevó a cabo un control de precios que congeló los ingresos. Esto provocó una descapitalización de las empresas y un deterioro de la infraestructura”, dijo Pérez.
A partir de 2012, el sector renovó tres mil 500 vehículos a través de recursos federales que etiquetó para ello la
Secretaría de Energía.