Nezahualcóyotl: denuncias que se empolvan mientras crece la impunidad
Vecinos critican la administración del alcalde Adolfo Cerqueda Rebollo, señalando que el discurso oficial de seguridad contrasta con la vulnerabilidad en la que viven, mientras los expedientes de denuncia se acumulan sin resolución.

En el municipio de Nezahualcóyotl, la distancia entre el discurso oficial y la realidad vecinal parece medirse en expedientes olvidados. Bajo la administración del alcalde Adolfo Cerqueda Rebollo, y con Vicente Ramírez García al frente de la Comisaría General de Seguridad Ciudadana, se acumulan testimonios que apuntan no solo a omisión, sino a una preocupante tolerancia institucional frente a conductas agresivas reiteradas.
En la avenida Sor Juana, colonia José Vicente Villada, vecinos describen un entorno que dejó de ser habitable por una de las vecinas, a quien denominan “Lady popo”, debido a que recolecta excremento de sus mascotas, lo vierte en agua y lo arroja en las fachadas contiguas.
Esto no se trata de un conflicto aislado. Son varios los testimonios que coinciden en un mismo patrón: agresiones constantes, difamación en redes sociales y, sobre todo, la certeza de que denunciar no sirve de nada.
Yasmin, una de las afectadas, relató a Excélsior que ha sido víctima de señalamientos públicos sin sustento, acusada de secuestro e incluso de ejercer la prostitución en un local que les fue rentado en su momento.
“A mí y a mi familia nos dijo que éramos secuestradores. A nosotras, chicas, nos dijo que éramos sexoservidoras, que utilizábamos su local como hotel, que metíamos hombres. Lo cual no fue cierto”.
La denunciante agregó que la situación escaló a una agresión directa. “Nos quiso pegar con un candado en la nuca”. La intervención policial fue inexistente a pesar de que se les llamó y acudieron por temor a ser destituidos.
“Los policías no se la quieren llevar por lo mismo de que dice que está loca; no se quieren llevar, ni quieren llevársela al ministerio porque dicen que los remiten y les quitan su cargo porque son protegidas de su comisario”.
Otro testimonio es el de Andrea, quien describe conductas similares que afectan a varios vecinos. “Somos un grupo de vecinos en el cual la señora nos ataca durante día y noche, aventando excremento, basura; ya es en general sobre toda la colonia”.
Añadió que, pese a los reportes, la respuesta oficial ha sido reiterativa. “Nos dicen que no pueden intervenir porque en realidad es una persona que está enferma mentalmente y que ellos no pueden intervenir en ningún proceso”.
Andrea también señaló que la presunta agresora asegura contar con respaldo institucional. “Ella siempre nos comenta que está respaldada por Vicente Ramírez García, que es comisario de la policía de aquí de Neza, y que por eso no le pueden hacer nada”, afirmó. Además, mencionó a una familiar identificada como servidora pública: “La servidora pública se llama Tania Marlene Méndez Torres, que es maestra de secundaria”.
Por su parte, Samuel Flores denunció haber sido objeto de acusaciones que, dijo, han afectado su reputación. “Me acusa que yo vendo droga, que soy un violador”, señaló. Explicó que estas afirmaciones se repiten de manera constante en espacios públicos y redes sociales.
“Ya me subió a redes sociales con mi foto, diciendo que soy un acosador, que traté de violar a su hija y que vendo droga en mi domicilio, cuando esas cosas son falsas”.
El afectado indicó que la situación le ha generado temor ante posibles consecuencias legales. “Ella dice que no va a descansar hasta no verme detrás de la cárcel”, expresó. También refirió que ha modificado sus rutinas para evitar confrontaciones: “Ya trato de darle la vuelta a su domicilio”.
Los testimonios coinciden en un punto central: la ausencia de medidas efectivas por parte del gobierno municipal para contener las agresiones denunciadas. La reiteración de respuestas administrativas sin intervención directa ha dejado a los vecinos en una situación de vulnerabilidad, mientras los reportes continúan acumulándose sin una resolución visible por parte de la administración de Adolfo Cerqueda Rebollo.