Unen diseño de sonideros
El Centro Cultural España exhibe los anuncios de dicho movimiento en la Ciudad de México

CIUDAD DE MÉXICO, 8 de mayo.- A mediados de la década de los 70, el movimiento sonidero en México se convirtió en un icono de la cultura popular al ser una expresión de crítica social que mucho aprovechó de la incipiente publicidad callejera sobre bardas y postes públicos.
Por ello los anuncios de sonideros, que se encuentran en colonias de escasos recursos en la Ciudad de México, representan en la actualidad un reflejo de la subcultura cuyo principal escenario fue la calle.
De ello da cuenta la muestra Gráfica sonidera que se presentará en el Centro Cultural España con 300 piezas, entre documentos, carteles, dibujos, volantes, tarjetas, bardas, y logos sonideros que se han integrado al paisaje urbano desde los 70 hasta el presente.
Se trata de un ejercicio de revisión a cargo de El Proyecto Sonidero, una asociación de músicos, antropólogos, etnomusicólogos, productores, editores, fotógrafos, diseñadores y artistas; quienes desde hace cinco años trabajan en el rescate e investigación de la publicidad de calle relacionada con la música.
“Lo que hemos hecho es generar un gran archivo de carteles de sonideros que están en las colecciones de los diseñadores, músicos o coleccionistas especializados y de ahí se hizo la selección de carteles que tienen relación con lo que sucede en el baile, en el cuerpo de los bailarines, en los vestuarios, en el ambiente sonidero, y los lugares a donde ha llegado el baile”, comenta Mariana Delgado, coordinadora del proyecto.
A decir de la también antropóloga, la gráfica generada por el movimiento sonidero se caracteriza por la utilización de elementos de la cultura popular; por ejemplo, la imagen de la Virgen de Guadalupe o de
San Judas Tadeo; del Ché Guevara o personajes de la lucha libre.
“Es una gráfica muy tipográfica que se hizo primero a mano, tuvo muchas técnicas más artesanales, porque muchos aprendieron el oficio ya en el campo y luego entraron a la transición digital, que es la que vemos ahora con mayor trabajo de imágenes”, detalla de la muestra que se integra por carteles de música tropical y del género high energy.
Así aparecen anuncios de Sonido Fajardo, Sonido Leo La Octava Potencia, o La Changa; lo mismo que de Polymarchs, Patrick Miller, Soundset; que lo mismo lo hicieron diseñadores profesionales, dibujantes que rotulistas amateur.
Para Delgado además de proyectar una cultura, esta gráfica es también una experimentación de los alcances del diseño gráfico aún fuera de aulas, pues la estética de los carteles dista mucho de la mercadotécnica tradicional al exagerar figuras, apelar a personajes de ficción y la referencia directa con el espectador.
“La cultura sonidera tiene su propia manera de resolver las cosas a nivel estético, de información, es una manera muy autónoma de expresarse y funciona con mucha eficiencia su comunicación”, acota quien precisa que la exposición se complementa con bailes, conferencias, mesas redondas, talleres y publicaciones.
Y si bien se identifica un desarrollo en cuatro décadas, la especialista considera que todavía en el presente se mantienen las mismas características estéticas de los carteles y la única diferencia es su producción digital que ha permitido una mayor difusión.