Roberto: ¿Quién era el motociclista embestido en Iztapalapa, CDMX?
Roberto Hernández fue el motociclista que murió tras ser embestido por una conductora que manejaba un Honda azul en Iztapalapa, CDMX.

Roberto Hernández fue el motociclista que murió tras ser embestido por una conductora que manejaba un Honda azul en Iztapalapa, Ciudad de México (CDMX), el pasado 3 de enero, poco después de las 22:00 horas.
El caso de Roberto ha conmocionado a la sociedad por la crueldad del crimen, después de que se han dado a conocer videos de cómo fue arrollado y arrastrado por casi 2 kilómetros; la responsable se dio a la fuga y, hasta el cierre de esta nota, sigue prófuga.
Cabe recordar que todo ocurrió cuando el motociclista estaba por cruzar sobre Periférico Oriente y Eje 6 sur, cuando fue impactado por un Honda casi al llegar debajo de un puente. Roberto cayó de su moto y quedó debajo del automóvil y, por circunstancias que no se han esclarecido, quedó enganchado en esa parte a lo largo de 12 calles.
Algunas cámaras captaron cómo el cuerpo de Roberto era arrastrado por Periférico por el vehículo que lo arrolló, cuya conductora ha sido identificada como Gabriela ‘N’, enfermera del sector salud que solo siguió su camino dándose a la fuga hasta que el auto cruzó por un tope y saltó un poco, lo que permitió que el cadáver de Roberto se desprendiera.
¿Quién era Roberto, motociclista embestido en Iztapalapa?

Roberto Hernández tenía 52 años y aquella noche se dirigia al municipio de Nezahualcóyotl, en el Estado de México (Edomex); iba por su novia para que no regresara sola a casa después del trabajo.
El motociclista trabajaba como repartidor. Según declaraciones de sus familiares, era el sustento y pilar fundamenta en su hogar.
Familiares y amigos lo describen como un hombre íntegro y ejemplo a seguir. Roberto e Iván, sus dos hijos, coinciden en que su padre era persona de bien, con valores sólidos y siempre inculcando la importancia de ser buena gente.
Por lo anterior, han pedido que no se juzgue a Roberto, pues era un hombre trabajador y siempre buscando dar a lo mejor a sus seres queridos, por lo tanto, no era ningún delincuente, esto, ante la versión que surgió en un inicio, sobre que presuntamente trató de asaltar y por eso había sido embestido, algo totalmente falso después de que se dieron a conocer videos de la forma en que perdió la vida.
Recuerdan al repartidor

En redes sociales se ha hecho viral una publicación en donde recuerdan a Roberto, un repartidor de leche Lala, honesto y trabajador.
Hoy, al ver de nuevo un video y escuchar que trabajó más de 10 años de repartidor en Lala, pude recordar que sí, lamentablemente era él”, se lee en la publicación.
Señalan que era alegre y trabajador.
Era un hombre muy alegre y trabajador. Siempre llegaba con una sonrisa, con entusiasmo y a la vez muy educado con todos. Luego luego se sentía su buena vibra y energía al llegar. Simpatizamos mucho. Recuerdo que a veces de regalo, nos dejaba yogurths o lechitas de sabores. Semanas o meses después, me preguntó si había chamba para su hijo. Le dije que sí, que me pasara su solicitud y yo se la daba a mi gerente, pues era medio especial. Al final si se quedó en nuestro equipo, mi estimado Yaird. Un gran joven que conserva la frescura y nobleza de su padre”, reza el texto.
Al final, piden justicia y que el caso de Roberto no quede impune. En tanto, cientos de usuarios se han volcado y algunos han dejado comentarios acerca del motociclista, incluso, el hijo del hombre comentó:
Sin duda un hombre con valores, un hombre íntegro, carismático, servicial, honrado, dedicado a su familia. No olvido todos esos turnos de cierre, que aunque saliera tarde o fuera fin de semana mi papá estaba afuera esperándome para llevarme a casa”.
Asimismo, otros han comentado:
- Yo solo pido justicia porque tengo un padre, hermanos, tíos, primos y sobrinos.... Nadie merece morir por imprudencia de otra persona.
- Es enfermizo lo que pasó. De hecho, la zona donde terminó su cuerpo está ubicado a una cuadra de la escuela en la que trabajo. Sentí náuseas al saber la noticia.
- Esa vieja esta maldita, se podrá esconder de la ley, pero jamás de la justicia divina.
- Que está sucediendo en esta sociedad, dónde quedó el hacernos responsables de nuestros actos, dónde quedó la empatía, el amor al prójimo.
- Desde el día 1 no pude ver ni el inicio del video, me puede mucho, salen noticias de él y me duele el pecho, siento horrible.
*mvg*
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