Mundial 2026 no cumplió expectativas: ventas subieron apenas 20% en Xochimilco
Comerciantes y prestadores de servicios señalan que el incremento en sus ventas fue de apenas 20 por ciento durante el Mundial de Futbol 2026.

Comerciantes y prestadores de servicios de la zona de embarcaderos de Xochimilco y de las inmediaciones del Estadio Ciudad de México señalan que el incremento en sus ventas fue de apenas 20 por ciento durante el Mundial de Futbol 2026, porcentaje que, aseguran, es insuficiente para compensar las pérdidas que dejaron casi doce meses de obras, cierres de vialidades y restricciones de acceso previas y durante la justa mundialista.
El viernes pasado, autoridades capitalinas informaron que las alcaldías con mayor incremento en el gasto de visitantes internacionales fueron las ubicadas en la periferia de la ciudad. Milpa Alta registró un aumento de 350.6 por ciento; Tláhuac, 223.5 por ciento; Iztapalapa, 154.5 por ciento, y Xochimilco, 124 por ciento, cifras atribuidas al impacto económico del Mundial.
Sin embargo, quienes dependen del turismo en la zona de embarcaderos y de áreas turísticas de Xochimilco sostienen que esos indicadores no se reflejaron en sus ingresos.
Nos prometieron mucho turismo, pero la verdad el trabajo ha estado muy bajo. No llegó el turismo que dijeron. Nos hablaron de miles y millones de visitantes y eso nunca ocurrió. Llegó gente de Colombia y de otros países, pero no la cantidad que esperábamos. Incluso ahora que comenzaron las vacaciones de verano, seguimos viendo muy tranquilo todo y muy vacío”, señaló César del Monte González, representante de propietarios de trajineras en Xochimilco.
Mientras ofrecía la entrevista, decenas de trajineras permanecían amarradas en el embarcadero del Nuevo Nativitas, el más grande de la red de embarcaderos de la alcaldía y que mayor número de visitantes atrae, con cerca de un millón de visitas al año. El jueves pasado, se pudo constatar que sólo un par de ellas estaban ocupadas por turistas.
“Nada más hay que ver los pasillos y los corredores. Los vendedores estamos aquí, las trajineras están completas porque no salen (…) Sí está muy baja la afluencia de turismo”, agregó Del Monte González.
El representante de los remeros atribuyó la baja afluencia a la falta de promoción turística y a los retrasos en las obras de rehabilitación.
Nos prometieron que las obras terminarían rápido, pero rebasaron los tiempos de entrega. Todavía falta intervenir canales principales y mejorar los accesos. En el mercado sí hubo trabajos, pero en los embarcaderos fue muy poco lo que se hizo”, explicó.
En el Mercado de Artesanías del embarcadero Nuevo Nativitas, cuyas obras de rehabilitación fueron entregadas el 25 de junio, casi dos semanas después del arranque del Mundial, y donde aún permanecen áreas inconclusas, comerciantes aseguraron que durante varios meses trabajaron dentro de carpas provisionales mientras se desarrollaban las obras del mercado y de los accesos a la zona.
“Cuando nos hicieron la remodelación trabajamos meses dentro de una carpa y no eran las condiciones. El mercado quedó muy bonito, pero durante el Mundial se cerraron los accesos hacia Xochimilco y la entrada por el Estadio era una de las principales. La gente no llegaba. Las obras tampoco estaban terminadas y eso nos afectó muchísimo”, señaló Hilda González García, vendedora de artesanías.
Aunque reconoció que la rehabilitación mejoró la imagen del inmueble, aseguró que el beneficio económico no llegó durante el Mundial porque buena parte de las obras seguía inconclusa.
Nos dejaron un mercado hermoso, pero en las fechas del Mundial las obras no estaban listas. Ahora lo que pedimos es mayor difusión para que llegue el turismo nacional e internacional a Xochimilco”, agregó.
La comerciante explicó que durante las semanas del torneo se recibió visitantes de Inglaterra, Colombia y otras nacionalidades, pero en cantidades muy inferiores a las esperadas.
“Muchos turistas nos decían que esperaron a que terminaran los partidos porque pensaban que Xochimilco seguía cerrado”, comentó.
A unos metros de los embarcaderos, Rogelio Pineda, encargado de un restaurante de una reconocida cadena de alitas, aseguró que las reservaciones que esperaban nunca se concretaron.
“No hemos tenido la afluencia que las autoridades decían que íbamos a tener. Las mesas reservadas nunca llegaron. Ha sido uno de los años más complicados por las rentas y las nóminas”, afirmó Rogelio Pineda.
Para el restaurantero, las obras inconclusas, los problemas de movilidad y la percepción de inseguridad influyeron para que el turismo evitara la zona.
La infraestructura no estaba en condiciones para que llegue la gente. Además, no hay seguridad suficiente. Se blindó tanto la ciudad durante el Mundial que muchos mexicanos prefirieron salir antes que venir a Xochimilco”, añadió Pineda.

Inmediaciones del estadio; situación se replica
La misma situación se repitió en los comercios instalados en el entorno del Estadio Ciudad de México.
Fernando, encargado de un restaurante ubicado sobre avenida del Imán, casi esquina con Gran Sur, donde iniciaron, durante el Mundial, las restricciones de movilidad y seguridad, con el dispositivo denominado “Última Milla” relató que el aumento en las ventas se concentró únicamente durante las horas previas y posteriores a los cinco partidos disputados en la capital.
Solamente hubo venta después de cada partido. No fue un crecimiento extraordinario. Fueron unas cuantas horas y eso no garantiza recuperar un año de pérdidas”, señaló Fernando.
A su juicio, el despliegue de seguridad terminó por inhibir el consumo en los comercios establecidos en la zona.
“Tener a todos los policías enfrente del local no ayudó. La gente no se acercaba, le daba miedo entrar. Incluso quienes instalaron puestos de comida tampoco tuvieron buenas ventas”, agregó.
Comerciantes y remeros coincidieron en que las obras dejaron espacios públicos renovados, pero también meses de afectaciones económicas de las que todavía no logran recuperarse.
Con el inicio del periodo vacacional de verano, confían en que la promoción turística y la apertura total de los accesos permitan reactivar la actividad económica.
El turismo sí llegó, pero se concentró en el Centro Histórico, en los hoteles y restaurantes de esa zona. Aquí, en los embarcaderos, la afluencia fue muy poca”, afirmó César del Monte González.
El representante de los propietarios de trajineras pidió a las autoridades reforzar la promoción turística de Xochimilco para aprovechar la temporada vacacional.
“Lo que necesitamos es una mejor difusión de los embarcaderos y que la información llegue correctamente a la gente para que venga a conocer Xochimilco. Eso nos ayudaría mucho a recuperarnos”, concluyó.