CDMX recupera sólo 10% del agua que desecha

Mientras la CDMX se acerca al límite crítico de 2030, la falta de infraestructura para el tratamiento avanzado provoca que 90% del líquido desechado se pierda definitivamente, desperdiciando un recurso que podría salvar a la ciudad del desabasto total

Por: Jonás López

A pesar de que desde 2012 se identificó al 2030 como el año clave en el que comenzará a agotarse el agua potable, la capital actualmente solo procesa una décima parte de sus aguas residuales.
A pesar de que desde 2012 se identificó al 2030 como el año clave en el que comenzará a agotarse el agua potable, la capital actualmente solo procesa una décima parte de sus aguas residuales.Generada con IA

La Ciudad de México sólo trata 10% del agua residual que desecha por el drenaje, por lo que la capital tiene un gran potencial para recuperar el líquido y paliar la crisis mundial de agua potable que se avecinará en las próximas décadas.  

Así lo consideró, la doctora Florina Ramírez Vives, del Departamento de Biotecnología de la Universidad Autónoma Metropolitana Plantel Iztapalapa (UAM Iztapalapa), quien impulsa proyectos de tratamiento de agua residuales, transformación de alcohol en biogás y economía circular. 

Florina Ramírez Vives
Florina Ramírez Vives, del Departamento de Biotecnología de la Universidad Autónoma Metropolitana Plantel Iztapalapa (UAM Iztapalapa).Especial

Es necesario tratar más agua, porque en 2030 nos vamos a quedar sin agua potable; eso está escrito desde 2012, que 2030 es el año clave para que empecemos a quedarnos sin agua potable”, advirtió.

Y es que se estima que la Ciudad de México desaloja unos 12 mil litros de agua residual por segundo. 

“El agua que se trata en la CDMX es muy poquita, pero no llega a un tratamiento para volver a inyectarse al acuífero, porque para volver a potabilizar tiene que pasar por tratamiento primario, secundario, terciario, avanzado y después del avanzado, que es el más caro, llegar otra vez a meterla a los pozos, a inyectarla adentro de la tierra en ciertos momentos, dejar pasar un tiempo y luego se puede potabilizar”, expresó. 

Aunque ríos como el Mixcoac, Churubusco y Piedad están contaminados sería muy difícil aplicarles técnicas de tratamientos para sanear sus aguas. 

Ramírez Vives opinó que es mejor crear proyectos muy puntuales dentro de comunidades específicas para que en una planta se traten, por ejemplo, las aguas residuales de una colonia o de una unidad habitacional y se utilicen en los baños, lavado de autos o para riego de áreas verdes. 

Gráfico: Jesús Sánchez

Desde 1990, ha participado en el proyecto de la Planta Piloto 9 ubicada en la UAM Iztapalapa que tiene una capacidad para tratar un litro por segundo y que en ella se obtiene agua tratada para regar una parte de las áreas verdes del campus universitario. 

También impulsa un proyecto para convertir el alcohol decomisado por la alcaldía Iztapalapa y convertirlo en biogás. 

UAM iztapalapa
UAM iztapalapaEspecial

La académica hizo un llamado a tomar medidas de cara a la crisis mundial de agua potable que se pronostica en las próximas décadas.