Me refiero al nuevo álbum de estudio de la banda británica Rolling Stones, el vigésimo quinto de su trayectoria. El pasado 10 de julio presentaron al mercado Foreign Tongues, apenas tres años después de Hackney Diamonds, el disco previo de la agrupación. No podemos dejar de lado que, más allá de la vigencia creativa de este trío de músicos octogenarios, existe un proceso de envejecimiento biológico del que ninguna persona puede sustraerse, por más que procure postergarlo.
Pero regresemos al lanzamiento, que también nos ocupa. El disco fue producido por Andrew Watt y contiene 14 canciones inéditas. Es el segundo trabajo de estudio publicado tras la muerte del baterista del grupo, Charlie Watts, sucedida en agosto de 2021. Un dato importante que no debemos perder de vista es la edad actual de los tres integrantes, quienes cumplen ya 64 años de trayectoria ininterrumpida: Mick Jagger y Keith Richards tienen 82 años, mientras que Ronnie Wood cumplió 79. Pese a su avanzada edad, los tres han manifestado que están listos para realizar una gira mundial. The Financial Times señaló que los músicos demuestran que el envejecimiento no implica necesariamente la pérdida de creatividad, energía o capacidad artística. La mayoría de los medios de comunicación recibió con entusiasmo el regreso de los británicos con este nuevo vinil.
Resulta especialmente relevante la valoración de la influyente revista Pitchfork, que considera este trabajo el mejor de los Rolling Stones desde finales de la década de los 70. Mick Jagger, en entrevista con People, expresó que volvió a escribir letras para este reciente acetato y que en él pueden encontrarse colaboraciones con Paul McCartney, Robert Smith, Bruno Mars y Chad Smith. Todo ello refleja que ni siquiera contempla el final de la producción musical del grupo.
Usted podrá preguntarse si el lanzamiento de un disco de una banda inglesa resulta relevante cuando existen otros temas que abordar. Mi respuesta es sí, totalmente. De hecho, en mi opinión, representa un acontecimiento cultural. Me explico: pocas agrupaciones han logrado llegar a este punto de sus carreras; alcanzar este número de álbumes con sus integrantes históricos; presentar una producción inédita; recibir críticas mayoritariamente favorables y mantener la posibilidad de emprender otra gira internacional… todo ello con músicos de más de 80 años. Es aquí donde, a mi juicio, debemos hacer la mayor reflexión: el planeta entero atraviesa el proceso de envejecimiento más importante de su historia.
Según la información disponible en los sitios del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la Organización de las Naciones Unidas, así como en diferentes agencias e institutos de diversos países, podemos advertir que Japón —el país más envejecido del mundo— registra cerca de 30% de su población con 65 años o más; además, su edad media nacional supera los 49 años. Otro ejemplo es Italia, donde el 24% de sus habitantes tiene 65 años o más, lo que lo convierte en uno de los países más envejecidos de Europa. En Alemania y España la situación es similar, con 23% y 21% de la población por encima de los 65 años, respectivamente. En la Unión Europea se estima que 20% de sus habitantes pertenece a ese grupo etario, fenómeno asociado principalmente a la baja natalidad y al aumento de la esperanza de vida.
Ahora bien, de acuerdo con información del Banco Mundial, en naciones como Canadá y Estados Unidos ese porcentaje es muy similar al de la Unión Europea: 20% y 18%, respectivamente. No quiero dejar de mencionar, para completar el panorama, que en Brasil y México la proporción de personas mayores de 65 años es considerablemente menor: 11% en el primer caso y apenas 8% en nuestro país.
Con todo lo anterior podemos identificar que las sociedades ya han cambiado. Durante mucho tiempo la vejez se relacionó con el retiro, la pérdida de productividad y la disminución de la creatividad. Hoy observamos que, en las economías más desarrolladas, esa percepción comienza a transformarse. La longevidad aumenta en numerosos países, las personas permanecen activas durante más tiempo y los Rolling Stones nos muestran que, con más de 80 años de edad, no presentan un álbum de despedida, sino uno integrado por canciones originales y con la posibilidad de volver a los escenarios en una gira de alcance mundial.
