“Vámonos al Ángel”: miles festejan victoria de México ante Sudáfrica
Aunque la lluvia calmó por algunos momentos la euforia de los aficionados, la algarabía se sobrepuso en ese punto de la capital

Hasta el cielo lloró la victoria de México frente al conjunto de Sudáfrica. La lluvia torrencial en el primer cuadro de la Ciudad de México no ahuyentó a los miles y miles de aficionados que se congregaron en el emblemático Ángel de la Independencia, para festejar el triunfo del seleccionado nacional.
La celebración estalló justo en el momento en que el árbitro silbó el final del encuentro, para concretarse un debut soñado del equipo tricolor.
Los restaurantes y bares de la Zona Rosa, que lucieron abarrotados desde temprana hora, con promociones en cubetas de cerveza y alimentos, se vaciaron cuando todos los presentes empezaron a gritar: “¡Vámonos al Ángel! ¡Vámonos al Ángel!”.

De inmediato, una ola humana comenzó a avanzar lentamente sobre la calle de Génova, mientras se escuchaba el Cielito Lindo, arengas de: “¡México! ¡México! ¡México!”, a la par que apareció una pertinaz lluvia de espuma blanca, que los acompañó durante todo el trayecto.
Al llegar a Paseo de la Reforma, adornada con flor de cempasúchil, el cielo prácticamente se cayó sobre hombres, mujeres y niños, vestidos en su mayoría con los colores verde, blanco y rojo.
Todos corrieron despavoridos para resguardarse bajo el techo de algún negocio, mientras el aguacero pasaba, no pararon los cánticos y el ambiente de fiesta entre los asistentes.

Media hora después, la precipitación cesó, el Sol volvió a brillar y otro gran contingente apareció caminando desde el Fan Fest del Zócalo hasta el Ángel de la Independencia.
Hermanados, todos celebraron, rieron y brincaron de alegría, olvidando por un rato los días de caos, encono e incertidumbre que vivió la capital del país.
De esta forma, el Ángel de la Independencia se convirtió otra vez en el epicentro de la celebración tricolor, una tradición que surgió desde el Mundial de México 70.
Doña Adriana, mujer pensionada de 65 años de edad, comentó que es la primera vez que acude a celebrar un triunfo de la Selección Mexicana de futbol, le gustó tanto que se quedará en el Ángel de la Independencia “hasta que el cuerpo aguante, pues ya mañana Dios dirá”.