Lentitud y negligencia agravan lucha por predio; despojo en Tlalpan
Hombres armados invadieron un predio en San Pedro Mártir perteneciente a la familia Villanueva desde 1890; pese a contar con escrituras, acusan que la FIDAMPU ha retrasado el proceso legal tras cuatro audiencias

En 2022, un abogado se acercó a la familia Villanueva para manifestar su interés en comprar su predio de Papaxtla, una extensión de 1.7 hectáreas en San Pedro Mártir. “Tomás Avilés Villanueva ofreció pagarles en efectivo, sin notario de por medio y a la familia no le dio confianza”, recordó la abogada de los afectados, Aisse Benítez Olivares.
Tiempo después, en octubre de 2024, Avilés Villanueva volvió a presentar otra propuesta de compra “pero ya más amenazante, la familia no aceptó y pusieron malla alrededor del terreno para protegerlo”.

El 31 de octubre de 2024 se consumó el despojo violento. “Se metieron al terreno hombres armados, uno de ellos traía metralleta… y uno de los muchachos le dijo al otro ‘ya saca las largas para que se vayan’”, rememoró doña Silvia Villanueva Álvarez, de 76 años, quien es dueña del predio junto con sus hermanos.
La abogada Benítez Olivares señaló que durante la invasión “allí estaba el abogado Tomás Avilés (...) y más tarde llegó Iñigo de Martino Somellera, que se ostentaba como supuesto dueño”.
De Martino Somellera afirma ser albacea de Luis de Martino Noriega, quien originalmente compró aproximadamente 3 hectáreas a la empresa La Fama Montañesa. Sin embargo, la litigante explicó la irregularidad: “En el juicio sucesorio de Luis de Martino Noriega, se promovió un incidente de deslinde y ubicación geográfica —del terreno— y se determinó que la superficie que su papá había comprado era de 3 mil 5 hectáreas, incorporando indebidamente 3 mil hectáreas a su propiedad, afectando derechos de terceros, entre ellos los Villanueva”.
Pese a la irrupción armada, los policías que acudieron ese día no intervinieron argumentando que “los individuos no estaban en flagrancia” por encontrarse ya dentro del inmueble.
Los Villanueva acreditan su legítima propiedad desde 1890 con escrituras de ese año y con títulos más recientes de 1978. Doña Silvia recuerda entre lágrimas cómo caminaba de pequeña por el lugar donde cultivaban calabaza y elote.
Por su parte, Dayanne Castillo Méndez, nuera de doña Silvia, refirió que en julio de 2024 la familia sufrió el despojo previo del terreno de enfrente, ubicado en Flor Silvestre 84 Bis, de 342 metros cuadrados. “Después nos enteramos que también fue Iñigo de Martino Somellera el invasor y que al poco tiempo se lo vendió a Luis Alberto Martínez Vázquez, y en 2025 cambiaron el nombre de la boleta predial, la pusieron a nombre de Martínez Vázquez y empezaron a construir un edificio allí, ya luego les frenaron la obra”, narró.
Tras acudir a la fiscalía de Tlalpan, el caso fue remitido en marzo de 2025 a la Fiscalía de Investigación en Delitos Ambientales y en Materia de Protección Urbana (FIDAMPU), donde tras largas esperas la fiscal Mitzi León Gómez solicitó las carpetas. No obstante, sólo se envió la del predio de 1.7 hectáreas para su judicialización.
A pesar de celebrarse cuatro audiencias en el Reclusorio Norte ante el juez Leobardo Martínez Soria por el predio de Flor Silvestre 84, la FIDAMPU ha incurrido en omisiones. “En la cuarta audiencia (...) el Ministerio Público resulta que no había hecho los actos de investigación sobre Tomás Avilés, que porque las direcciones de Tomás no estaban en la carpeta, que no las encontró”, denunció Castillo Méndez.
Respecto a De Martino Somellera, tras faltar a las primeras audiencias con justificantes médicos, se presentó en la cuarta con nuevos defensores y logró diferir el acto.
La audiencia de vinculación a proceso está programada para celebrarse el día de mañana. Mientras tanto, la familia exige asegurar el predio de 1.7 hectáreas, valuado en 100 millones de pesos, para evitar su venta tras detectar que ya lo anuncian en internet.