Despojo en Jalapa 291 destapa posible participación de agentes del MP

Los invasores presentaron un supuesto contrato de compraventa por menos de un millón de pesos por una casa de dos pisos en la colonia Roma Sur

Cuando Juan Pablo volvió a ingresar a su hogar tras el desalojo de los invasores, lo encontró irreconocible
Cuando Juan Pablo volvió a ingresar a su hogar tras el desalojo de los invasores, lo encontró irreconocibleFoto: Especial

En un mismo año, Juan Pablo García recibió dos llamadas que lo obligaron a llegar corriendo a un hogar al que no le permitieron ingresar.

La primera llamada fue el 21 de julio de 2025, cuando sus vecinos de la calle Jalapa, en la colonia Roma Sur, alcaldía Cuauhtémoc de la Ciudad de México, le avisaron que su pareja sentimental de 20 años, el artista canadiense Richard Moszka, se había desvanecido en la azotea y llamaron a la policía.

Cuando llegó, la casa que compró el extranjero en 2005 estaba asegurada por agentes del Ministerio Público, con candados y sellos porque, le informaron, Richard había muerto. Tuvo que esperar dos días para que le permitieran sacar el cuerpo de su pareja y cremarlo, pero la casa permaneció asegurada por las supuestas investigaciones que luego determinaron que su muerte había sido a causa de un infarto.

Cuando Juan Pablo volvió a ingresar a su hogar tras el desalojo de los invasores, lo encontró irreconocible
Foto: Especial

La segunda llamada fue el 3 de septiembre, más de un mes después, cuando nuevamente vecinos le alertaron que ya habían quitado los sellos y candados de su casa con el número 291 en Jalapa, solo que ahora había una persona dentro que se identificaba como el nuevo propietario.

Recibí una llamada un viernes en la noche, lloviendo, de un vecino que me decía, ‘oye, ya gente entró a la casa, quitaron las cadenas, quitaron los sellos’. Me encontré a tres personajes, uno que se identificó como el abogado de la parte supuestamente compradora de la casa”, relató a Excélsior.

Se trata de otro caso más de despojos en la Ciudad de México, uno que contiene datos clave para sospechar de la presunta participación de agentes del Ministerio Público en la identificación, planeación y hasta falsificación de documentos para arrebatar inmuebles a personas en situaciones vulnerables.

Detesto la idea de que haya gente a la espera de detectar a alguien abajo y aprovecharse de la confusión y lo débil que te deja una pérdida”, dijo la víctima.

Cuando Juan Pablo volvió a ingresar a su hogar tras el desalojo de los invasores, lo encontró irreconocible
Cuando Juan Pablo volvió a ingresar a su hogar tras el desalojo de los invasores, lo encontró irreconocibleFoto: Especial

Desde la muerte de Richard hasta la invasión de su casa por seis meses, Juan Pablo vivió su duelo lejos del sitio donde se encontraban no solo sus pertenencias, sino sus recuerdos con el artista y hasta sus obras.

Sentía que se estaban burlando de mí y me decían que básicamente habían vendido la casa sin que me dijera”, aseguró.

Modus operandi

Wendy Tinoco, abogada de Juan Pablo, denunció que toda la planeación del despojo de seis meses fue orquestado por los mismos agentes del Ministerio Público que tomaron la declaración de su cliente cuando falleció Richard.

Los identificó como Tiara y Leopoldo de la Fiscalía de Investigación Territorial CUH-7. Ambos fueron supuestamente separados de su cargo meses después por las investigaciones que involucran a otras seis personas, pero esta información no fue confirmada a Excélsior por la Fiscalía capitalina.

“Ellos detectaron que era un inmueble vulnerable y que estaba puesto para hacer lo que tenían que hacer”, aseguró la experta en temas sobre bienes e inmuebles, señalando que Juan Pablo les confesó a los elementos que él no estaba casado con Richard y que su único familiar cercano vivía en Canadá.

Cuando Juan Pablo volvió a ingresar a su hogar tras el desalojo de los invasores, lo encontró irreconocible
Foto: Especial

La trama empezó con un contrato de compraventa que supuestamente Richard firmó en 2024, en el cual presuntamente le había vendido la casa de dos pisos en la colonia Roma Sur a un hombre de nombre José Julián por un precio infravalorado de 950 mil pesos.

Los invasores utilizaron este documento para que la Fiscalía de Investigación Territorial CUH-7, a donde Juan Pablo había ido a declarar, les otorgara la posesión de la casa en septiembre, posteriormente intentaron tramitar las escrituras con la notaría número 4 de Calpulalpan, en Tlaxcala, a cargo de Raquel Beatriz García Lozano.

Según la abogada, “aquí lo que falsificaron fue la firma”, pero ella logró impedir que el trámite llegará al Registro Público de la Propiedad de la Ciudad de México porque presentó evidencias que de Juan Pablo era el único albacea de Richard en su testamento, logrando así que la Fiscalía de Investigación en Delitos Ambientales y en Materia de Protección Urbana (Fidampu) le concediera la posesión a su cliente el 23 de marzo.

Cuando Juan Pablo volvió a ingresar a su hogar tras el desalojo de los invasores, lo encontró irreconocible
Foto: Especial

Estabam atrincherados

Cuando Juan Pablo volvió a ingresar a su hogar tras el desalojo de los invasores, lo encontró irreconocible.

La verdad hasta lástima me dieron, o sea, parece que estaban atrincherados, que alguien les estaba diciendo ni asómese a las ventanas. Había cámaras donde se conectaban a un monitor, donde claramente manda la señal a otro lado, de quien se asomaba a la casa”, recordó.

Aunque la batalla legal e investigaciones por el despojo de la casa en Jalapa 291 no termina, Juan Pablo dice sentirse más aliviado de haber retomado el hogar donde vivió con su pareja y explica que decidió compartir su historia para que más personas no pasen por lo que él describió como una “pesadilla”.