Desdeñan viacrucis de vecinos tras sismo de 2017
Mientras las autoridades supervisoras aseguran haber entregado obras certificadas, los habitantes denuncian pruebas superficiales tras reconstrucción de Tlalpan 550

“Pruebe la llave, jálele al WC y fírmele”. Con esa instrucción, según denuncian los habitantes de las torres A y B de Tlalpan 550, se dieron por concluidas las pruebas de funcionamiento de la instalación hidráulica de un complejo habitacional que costó años rehabilitar tras el sismo de 2017.
Y es que después de que Excélsior publicó ayer que, a sólo dos años de que recibieron el inmueble, vecinos padecen diariamente fallas en la instalación de tuberías, la Dirección General para la Reconstrucción aseguró a este medio que antes de entregar las cuatro torres se revisó la calidad de los trabajos en el sitio.

De acuerdo con la dirección, la empresa supervisora Grupo Real de Catorce S.A. de C.V. entregó una carta responsiva de calidad “en la que se establece que los trabajos fueron ejecutados conforme a la normativa vigente y a las especificaciones técnicas aplicables”.
La institución, que forma parte de la Secretaría de Vivienda local, expuso que además se llevaron a cabo “pruebas integrales de presión, hermeticidad y funcionamiento de los distintos sistemas, así como recorridos personalizados en cada departamento con la participación de las familias, las empresas responsables, los supervisores, las representaciones vecinales y del gobierno de la Ciudad de México”.
Al respecto, Leticia Pérez, administradora de la torre B de Tlalpan 550, afirmó que las pruebas de las que hablan fueron superficiales.

Lo que pasaba es que te decían: ‘A ver, prueba la llave del agua, jálale al WC y ya fírmale de recibido”, sostuvo. “Hacer pruebas hubiera significado que hubieran traído a un experto que revisara bien, y eso no sucedió”.
Además, detalló que en los chats —que se cerraron a principios de este año— de las cuatro torres quedaron evidenciadas las fallas reportadas por los vecinos.
Por su parte, Eduardo, vecino de la torre A, comentó que la empresa Resistencia de Materiales S.A. de C.V., (Remasa), que fue la encargada de la rehabilitación, dejó múltiples fallas.
“Si (Remasa) hubiera hecho bien las cosas, no habría fugas a cada ratito en la red hidráulica”, señaló. “En varios departamentos ha sucedido una fuga de agua al menos una vez y en mi caso, tres veces a menos de dos años de la entrega”.

Sobre el argumento de que la empresa supervisora certificó que los trabajos se realizaron conforme a la normativa vigente, la administradora de la torre B insistió en que no hubo una vigilancia constante.
Eso no ocurrió. La empresa Real de Catorce no estaba al tanto de los trabajos”, dijo.
Mientras tanto, la Dirección General para la Reconstrucción expuso que Remasa sólo rehabilitó instalaciones que se dañaron en el sismo de 2017 y no rehabilitó instalaciones que no se vieran dañadas.
No obstante, la administradora comentó tajante: “Los casos de tuberías dañadas que hemos reclamado son únicamente las que se rehabilitaron a raíz del sismo de 2017”.