Combinación de incendios forestales y ozono, amenazas para la salud
El Instituto Nacional de Salud Pública dio a conocer que la combinación de altos niveles de ozono con las partículas suspendidas PM10 y PM2.5 generadas por incendios forestales representa un riesgo crítico para la salud, ya que contienen compuestos cancerígenos
Durante la actual temporada de estiaje y calor en el Valle de México, la combinación de altos niveles de ozono con las partículas suspendidas PM10 y PM2.5 generadas por incendios forestales representa un riesgo crítico para la salud de la población.
Horacio Riojas, director de Salud Ambiental del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), advirtió que es "altamente probable" que en las próximas semanas se presente esta exposición combinada.
Durante un seminario organizado por la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe), el especialista subrayó la urgencia de monitorear ambos fenómenos de forma conjunta para emitir mensajes de prevención oportunos.
“Es altamente probable que en los siguientes meses o semanas se presente la exposición combinada al ozono junto con los contaminantes que provienen de los incendios forestales”, subrayó.
“De ahí la importancia de monitorear y generar mensajes de prevención a la población por estos dos eventos, el incremento de ozono y el incremento de los incendios forestales”.
En marzo, este diario informó que el ozono, principal detonante de las contingencias ambientales en la CDMX, está asociado con enfermedades cardiovasculares y cáncer pulmonar.
Sin embargo, el riesgo se potencia al mezclarse con las partículas provenientes de las quemas agrícolas y forestales, las cuales contienen compuestos cancerígenos y tienen efectos agudos en los sistemas respiratorio, cardiovascular y neurológico.
“Los incendios tienen otros compuestos, algunos de ellos cancerígenos y entonces también es importante mencionar que pueden generar efectos de largo plazo”, expuso.
“Los diferentes impactos en salud que tienen las partículas desde el incremento de la inflamación, igual que el ozono, la disminución en el sistema inmunológico y el incremento de riesgo de enfermedades como cáncer, Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica, así como hospitalizaciones por asma y por enfermedades cardiovasculares”.
Al corte del 27 de marzo, el Heroico Cuerpo de Bomberos ya había sofocado 268 incendios forestales en la Ciudad de México.
El historial de la Secretaría del Medio Ambiente revela que, de 2016 a la fecha, se han activado 61 contingencias ambientales en la capital, de las cuales 80%, 49 casos, ha sido provocadas por el ozono.
Hasta el 31 de marzo de 2026, la Ciudad de México sólo registró cuatro días limpios, lo que mantiene a la zona metropolitana en una condición de mala calidad del aire casi permanente.
Ante este escenario, exhortó a la población a proteger a grupos vulnerables, menores y adultos mayores, y evitar realizar actividades al aire libre durante las horas de mayor radiación y presencia de humo.