Central de Abasto de la CDMX recibe certificación Cero Desperdicio de Alimentos
El centro de distribución se convierte en el primero de la capital en obtener este reconocimiento ambiental; mediante el programa Itacate se han recuperado cientos de toneladas de productos destinados al consumo humano.

La Central de Abasto de la Ciudad de México recibió la certificación Cero Desperdicio de Alimentos, otorgada por la Secretaría del Medio Ambiente (SEDEMA), con lo que se convierte en el primer espacio de la capital en obtener este reconocimiento, enfocado en reducir el desperdicio de productos, disminuir la contaminación y aprovechar alimentos que aún son aptos para el consumo humano.
Mónica Pacheco, directora de la Central de Abasto, destacó la importancia de recuperar los productos que dejan de comercializarse para darles un aprovechamiento social, en beneficio de sectores que requieren apoyo alimentario.
“Ahorita estamos recibiendo 40 toneladas al mes”, señaló al referirse al volumen de alimentos recuperados mediante esta estrategia. Asimismo, subrayó la necesidad de involucrar a los comerciantes para fortalecer su participación y avanzar en el cumplimiento de los criterios establecidos para la certificación.
La funcionaria también destacó la transparencia como un elemento fundamental para garantizar que los procesos de recuperación, clasificación y aprovechamiento de los productos se realicen de manera organizada.
De acuerdo con las cifras de la Central de Abasto, a través del programa Itacate, de enero de 2025 a agosto de 2026 se recuperaron 481 toneladas de alrededor de 110 tipos de productos, destinados, entre otros fines, al abastecimiento de comedores comunitarios.
En total, la institución reporta 648.92 toneladas de alimentos recuperados, una acción que, según sus estimaciones, ha permitido evitar la emisión de mil 642.26 toneladas de dióxido de carbono (CO₂).
La SEDEMA, encabezada por Julia Álvarez Icaza, impulsa estas acciones de autorregulación ambiental para promover prácticas sustentables en los centros de distribución y comercialización de alimentos.
Entre los principales retos se encuentra sensibilizar a un mayor número de comerciantes, fortalecer la separación de residuos y consolidar mecanismos que permitan rescatar más productos antes de que se conviertan en desechos.
Con esta certificación, la Central de Abasto busca reforzar el aprovechamiento de alimentos y contribuir tanto a la reducción del impacto ambiental como al apoyo de personas y comunidades que enfrentan necesidades alimentarias.