Calor y estiaje amenazan suministro de agua

Especialistas y capitalinos señalaron que se ejecutan obras para prevenir inundaciones, pero no para mitigar desabasto por sequía

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Ante el desabasto en zonas como los Pedregales y Santa Úrsula, el uso de pipas es una constante.Foto: Archivo/ Excélsior

Especialistas y vecinos advierten que la temporada de estiaje, que inicia la tercera semana de marzo, podría ser la más intensa de la última década en la Ciudad de México.

La previsión de escasas lluvias entre marzo y junio comprometerá la disponibilidad en la red de distribución, afectando el servicio justo durante el desarrollo del Mundial de Futbol.

Delia Montero, coordinadora de la Red de Investigadores del Agua de la UAM, y organizaciones vecinales señalan una contradicción institucional: mientras se ejecutan obras de captación pluvial y tanques de tormenta en las inmediaciones del Estadio Azteca para evitar inundaciones, no existe información sobre medidas para mitigar el desabasto durante la sequía.

Montero explicó que las características del suelo volcánico en la zona de los Pedregales limitan la efectividad de las obras de infiltración.

“En la zona sur, por ejemplo en los Pedregales, el suelo no es nada poroso; no es permeable para que el agua se vaya al acuífero (…) y no se sabe cómo van a cubrir la falta del líquido”, advirtió la especialista, señalando que las obras de captación tendrán resultados limitados si no forman parte de una estrategia integral de suministro.

Aunque la jefa de Gobierno, Clara Brugada, presentó el Plan de Infraestructura Hídrica con una inversión de tres mil 80 millones de pesos para rehabilitar la red con tecnología robótica, los vecinos acusaron que no se ha especificado cómo se atenderá el desabasto puntual en las colonias periféricas al estadio.

AFECTACIONES VECINALES

La crisis ya golpea a los habitantes de Santa Úrsula y los Pedregales y se prevé que el problema se agrave entre los meses de mayo y junio.

Mireya Romero, vecina de la zona, relata que en calles como San Jorge y San Adrián los cortes se prolongan por días,  lo que los obliga a depender de pipas para cubrir necesidades básicas.

“Si no tenemos agua ahorita y no sabemos cómo van a enfrentar el problema, sin un plan claro, el panorama no es nada alentador”, subrayó.

“El problema del agua es constante, nos abastecen por tandeo, cuando hay, y dependemos en su mayoría de pipas (…) las autoridades nos prometen que ahora sí ya se va a arreglar el problema, pero tenemos meses sin el líquido y, ahora con la llegada del calor y las obras en el estadio, pues la vamos a padecer”, lamentó.

En tanto, comerciantes como Shtefany señalan que el agua corriente llega apenas dos horas al día en la calle San Gabriel, también en Santa Úrsula, obligando a los vecinos a comprar pipas de diez mil litros con un costo de mil 200 pesos cada dos semanas.

“Cuando llega, es un chorrito y la mayoría de las veces dura unas dos horas. No da tiempo de abastecernos y abastecernos con pipas, pues la verdad sí nos afecta”, señaló.

Ante este escenario, la investigadora de la UAM advirtió sobre el riesgo de que se incentive un “mercado negro” de agua y que los precios se disparen.

“Se va a incentivar el mercado negro, por así decirlo, porque empieza a subir todo, porque los precios van a subir”, explicó.

Montero alertó que, ante la presión internacional por el torneo, las autoridades podrían priorizar el suministro en hoteles, centros comerciales y zonas turísticas como la Roma o Condesa, dejando en segundo plano a colonias históricamente afectadas como Santa Úrsula Coapa.

“El gobierno va a gastar lo que sea para que en los hoteles no falte el agua, que en el estadio no falte el agua, que en la colonia Roma o en la Condesa no falte, pues es donde se van a hospedar los turistas”, apuntó.