Rommel Pacheco devela futuro político y comparte experiencia Olímpica

Durante una entrevista realizada por Francisco Zea para Imagen, el exclavadista Olímpicos ratificó su deseo de ‘hacer algo’ por el país desde un cargo público

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El exclavadista mexicano y diputado electo, aseguró: “Me encantaría tener el poder de ayuda hacia la sociedad”. (Foto: AP).

CIUDAD DE MÉXICO.

Clavados, medalla olímpica; y gubernatura de Yucatán, mis sueños: Rommel Pacheco.

*Quiero mejorar el país, quiero apoyar al deporte”, expresa el exclavadista y diputado electo.

*Me encantaría tener el poder de ayuda hacia la sociedad”.

*Me hubiera encantado traerme la medalla”.

* "Con instalaciones cerradas por pandemia ocho meses no hice clavados; chinos, ingleses y canadienses sí pudieron entrenar".

* "Entre Covid y combinar con otros proyectos era difícil entrenar; nunca tiré la toalla”.

Es el mensaje que le trato de dar a las personas, de seguir adelante, de luchar, de no rendirte, de independientemente de lo que digan o pase, uno siempre darlo todo”, expresó Rommel Pacheco, exclavadista y diputado electo, en entrevista para Imagen, con Francisco Zea.

De cuándo fue su primer clavado recordó:

Según mis primos, era cuando íbamos al mar, ellos me agarraban y como era el más chico era el que aventaban, y que gracias a ellos soy clavadista, según ellos”.

Sobre en qué momento eligió los clavados como su deporte, reseñó: “Yo empiezo a los tres años natación, después paso a hacer diferentes deportes". 

A los siete años inicio clavados, pero a los 11 años, cuando me seleccionan a venir aquí a México, es cuando ya tomo la decisión de verdad de dedicarle mi vida al deporte. Tuve que dejar a mi familia, cambiar de escuela, llegar a vivir al Comité Olímpico, sin mis papás y sin lo que estoy acostumbrado. Yo sabía que si me quedaba en Mérida pues lo iba a hacer de hobby, pero no había las instalaciones, ni el entrenador, ni lo necesario para seguir creciendo”.

¿MIEDO A LOS 11 AÑOS?

Yo creo que fue más difícil para mis papás. Pues imagínate, dejar tu niño de 11 años irse, que se vaya a la Ciudad de México, viniendo de Mérida que es la ciudad más tranquila que existe, yo creo que fue un cambio difícil. Y para mí igual. Imagínate, llegué a mitad de curso en secundaria, escuela pública, pero aparte una maciza, o sea, dura. Pero, pues eso me ha forjado lo que soy el día de hoy. Sí volteo y sí veo a ese niño de 11 años, temeroso, inquieto, delgado, provinciano, al Rommel que soy el día de hoy, pues es los golpes de la vida, los triunfos, las derrotas, las experiencias que soy la persona que soy el día de hoy”.

Respecto a cuál es la derrota que más le dolió, compartió:

No lo sé, muchas. Te puedo decir que ahorita, a pesar que no fue una derrota, pero me hubiera encantado traerme la medalla. El 2012, que fue dar un clavado nuevo, no clasifico a Juegos Olímpicos. O alguna competencia que por un clavado o algo se escapa el oro y quedas en plata. Pero, prefiero quedarme con las experiencias positivas que con algún mal clavado”.     

TRIUNFOS MÁS SIGNIFICATIVOS

Tengo dos que recuerdo con mucho cariño y que han marcado mi carrera. Uno, cuando gané la Copa del Mundo, cuando desafortunadamente no podía usar el uniforme, no estaba la bandera, salgo con la playera de Popeye y canto a capela el Himno Nacional, ese fue un momento simbólico en mi carrera por ganar y decir: soy el número uno del mundo. Pero, también porque estaba pasando momentos sentimentales difíciles, y a pesar de eso te sobrepones y uno dice: Nunca voy a salir adelante, y te sobrepones”. 

Y el segundo, la Serie Mundial en Mérida, donde le gano otra vez a los chinos, estando en mi casa, con mi familia, con gente que nunca había podido ir a verme a competir a otro país y estar ahí, creo que fue un momento bastante bonito”, agregó.  

Respecto a su experiencia en Tokio 2020:

En el tema de restricciones y de protocolos, exagerado, como debería de ser. Hacías protocolos diarios de PCR, llenabas unos botecitos de saliva, tenías una aplicación que te rastreaba por GPS, y tenías que poner temperaturas, si tenías algún síntoma. Y si alguien salía positivo, pues eso mismo daba con quien hubiera tenido contacto para verlo. No te podías salir de la Villa, si incumplías algo estaba la consigna de que te podían regresar a tu país. Si salías positivo, te regresaban a tu país. Entonces, todo mundo cuidándose porque no querías que te regresaran”. 

¿LOS JUECES CALIFICAN MAL A LOS MEXICANOS?

Es un deporte de apreciación, y es complejo el deporte. Afortunadamente, te puedo decir que en mi caso yo soy de los clavadistas que los jueces les gusta mi técnica y la elegancia. Por eso yo no siento que sea penalizado como tal. Sí hay una labor política entre jueceos, eso es obvio, y México ahorita no está muy bien posicionado en la FINA por el problema que pasó el 2017 que se ha arrastrado hasta el día de hoy. Pero sí falta un referente mexicano en la Federación Internacional para que haga presión”.

Haciendo referencia a cómo llevó a cabo su entrenamiento, y los percances que su casa sufrió, expuso:

Los entrenamientos se pueden llevar de cuatro a ocho horas diarias. Ahorita por Covid todo fue diferente. Normalmente, yo entrenaba seis, siete horas; ahora, entre Covid y que lo tuve que combinar con otros proyectos, era difícil. Y aparte, ocho meses yo no hice clavados, no porque no quisiera, porque no había, no te permitían entrenar, estaban cerrados todos los centros acuáticos. Cosa que los chinos pudieron entrenar, los ingleses pudieron entrenar, los canadienses pudieron entrenar, entonces sí había una cierta desventaja ahí”.

Nunca tiré la toalla, yo en mi casa, de verdad, me veías brincando las escaleras, deshice las escaleras porque eran de madera, las despostille; cargando los garrafones, con las ligas, haciendo abdominales, lo que pudiera. Era un panorama incierto en el que no sabíamos si se iban a realizar o no. Y como yo sabía que iban a ser mis últimos, si alcanzaba a clasificar, pues no quería decir: perdí la oportunidad por no intentarlo. Hay que intentarlo y que bueno que lo intenté, porque eso me permitió estar”.

EXPECTATIVAS POLÍTICAS

La gente tiene mucha expectativa. Me han visto 28 años dando todo de mí, ser disciplinado, trabajar y siempre estar en los mejores lugares a nivel mundial. En el momento en el que tomé la decisión y empecé la campaña fue difícil. Una persona me dijo: ¿Rommel estás listo para hacer este cambio? Y yo: sí, porque quiero mejorar el país, quiero apoyar al deporte. Me dice, pero ¿estás preparado emocionalmente para este cambio? Me dice: ahora como deportista te ven de una manera de ser, en el momento en el que la política te acerques a ella ya cambian las cosas, ya te van a inventar chismes, van a hablar mal de ti y la política no es bien vista”.

Sobre si no tiene miedo a que la política lo corrompa, expresó:

Que me corrompa no. Lo que sí me da miedo, y lo decía yo en campaña, es exponer todos esos 28 años de trabajo y una carrera limpia, impecable. Pero, no lo haría, y lo digo acá en serio, no lo haría, no expondría eso, si no es con el ideal de mejorar las cosas. Y sé que la gente que está escuchando va a decir: es un niño, no sabe muchas cosas. Pero en mi cabeza y tengo esa utopía de que sí se puede. A lo mejor no voy a cambiar toda la política, ni a todo el país, pero sí un pequeño cambio va a hacer la diferencia. Y si alguien no toma esa decisión y no lo hace, ¿Quién lo va a hacer? Porque estamos acostumbrados a decir: falta más apoyo, o la política es fea. ¿Y qué estás haciendo? Nada más criticar, no. O sea, primero no te pases el semáforo, paga tus multas, paga la tenencia, o sea, los impuestos. 

A la pregunta de si quiere ser gobernador de Yucatán respondió:

Sí. Yo siempre he dicho sí. Ahora que ya sé, la verdad, tienes que tener cuidado, porque te comienzan a decir y hay ciertas cosas ya en la política. Pero dos sueños yo he tenido: los clavados, la medalla olímpica; y la gubernatura. ¿Y por qué? La gente me pregunta: ¿Rommel por qué quieres entrar a la política? Yo vi a mi mamá, muchas veces, durante muchas horas, estar afuera de un despacho de regidores, diputados, senadores, alcaldes, para poder conseguirme el apoyo para que yo pudiera competir, para que yo pudiera entrenar. Algunas veces se dieron, otras veces no. Pero gracias a esos pequeños, muchos, algunos de los apoyos, es que yo pude salir adelante. ¿Qué pasaría si pudiéramos apoyar a más personas a alcanzar sus sueños? Sea estudio, sea deporte, lo que sea. Por eso es que tomo esta decisión y me encantaría tener el poder de ayuda hacia la sociedad.”

BFG