Instalan altar que representa el sueño de su hijo: jugar una Copa del Mundo

Gilberto Martínez está en Rusia 2018 y su familia, que lo cuida, también disfruta de la copa del mundo y le echa porras al tricolor desde el cielo

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Vero, Mía y Diego, la inspiración de Gilberto Martínez. Fotos: Cortesía Gilberto Martínez y Reuters

CIUDAD DE MÉXICO.

En Rostov, Rusia, previo al partido entre Corea del Sur y México, la gente andaba loca buscando bebida para mitigar los 35 grados centígrados que se registraron.

Al mismo tiempo, en la banca que minutos más tarde utilizaría el equipo de Juan Carlos Osorio, estaba Gilberto Martínez, el aficionado mexicano que se fue al Mundial en honor a su familia, instalando un altar que representaba el sueño de su hijo fallecido: jugar una Copa del Mundo.

Los momentos más difíciles son los buenos, porque es cuando más extrañas a ellos. El momento más impactante fue antes del partido entre México contra Corea. En ese juego, por una amiga mexicana que tengo en Rusia, me dieron la sorpresa de conseguir bajar a la cancha y estuve en el césped antes del juego. Al entrar ahí recordé que mi hijo siempre soñó con jugar el Mundial y de alguna forma lo jugó, puse su camiseta, su Fan ID, el balón con el que se iba a jugar en uno de los sillones, tomé una foto y ése es mi mayor recuerdo”, cuenta a Excélsior, desde Rusia, Gilberto Martínez.

En ese momento, para mí, mi hijo Diego jugó el Mundial. Tenía en mi mente a mi esposa (Vero) y a mi hija (Mía) que también murieron. Colgué esa foto en Instagram, y le puse: ‘Hoy se te cumplió tu sueño hijo, jugaste una Copa del Mundo’”, narra el mexicano que ha estado en los juegos de México contra Alemania y Corea.

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La playera y el balón de Diego, el hijo de Gilberto Martínez. Dieguito jugó en Rusia 2018.

Martínez ha asistido a cinco Mundiales y habría podido renunciar al sexto. Un día de abril le avisaron que en Estados Unidos el automóvil en el que viajaba su esposa Verónica y sus dos hijos, Diego y Mía, se había involucrado en un accidente. Ninguno sobrevivió al percance.

Dudé en venir, pero todo sigue igual, mismo itinerario, mismos aviones, mismo todo. Me falta el último partido, vivirlo con la misma intensidad, con el mismo amor, esperando que México vaya a ganar. Siempre pensando en ellos”.

La familia de Gilberto Martínez había planeado ir a los tres partidos de México en la fase de grupos. Además, se darían tiempo para ir a ver un partido de Messi y otro de Cristiano Ronaldo, ídolos de su hijo.

La verdad, a mi hija le gustaba el ballet, el piano, bailar, eso era lo que más le gustaba. Al futbol la verdad no lo pelaba. A mi hijo se le contagió mi pasión, toda la vida he sido fanático del futbol, del América, éste es mi sexto Mundial y él nació con esto. Desde chiquito jugaba con su pelota, jugaba en tres equipos, todos los días se despertaba y me contaba los días que faltaban para venir a Rusia”, recuerda.

La historia de Gilberto y su familia se publicó por primera vez en un periódico de Argentina y de retuit en retuit se esparció por el mundo.

Cada nota es un homenaje para ellos”, menciona. En el Tri hubo respuesta. Rafael Márquez le envió un mensaje al igual que Marco Fabián. Antes del partido contra Alemania, Memo Ochoa lo contactó.

La historia sale en Clarín porque mi esposa era Argentina y una amiga de mi esposa me llama para preguntarme si quería que me entrevistaran. Pensé: ‘Mi familia ha tenido muchos homenajes, muchos detalles de bastante gente en México’, y me dije: ‘Mi esposa es argentina y es una forma de recordarla en aquel país’. Entonces acepté, se volvió viral y me han contactado de Bélgica, España, Brasil, Portugal”, explica.

El ciclo de Gilberto Martínez y su familia se cierra en el mismo partido en el que México termina su participación en la fase de grupos.

En su peregrinar, en cada estadio que ha jugado el Tricolor se ha tomado una foto con las tres playeras que usarían su familia y los Fan ID de ellos colgados al cuello.

Sólo le falta una foto para regresarse a México, la del partido contra Suecia, y cumplir un último deseo de Diego: regalarle los guantes que usaba su hijo a Guillermo Ochoa.

Conozco al representante de Guillermo Ochoa desde hace tiempo y Memo le envió un mensaje a Dieguito, mi hijo, cuando él cumplió cinco años. Eso lo marcó mucho. Luego fuimos a una Copa de Oro en Chicago, nos quedamos en el hotel de la selección y estuvimos con ellos. Justo espero contactar a Memo porque traigo unos guantes que usaba mi hijo y se los voy regalar. Siento que México va a tener una actuación histórica”.

cva

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