En América recuerdan los rostros desencajados del Cruz Azul en la final de 2013

Juan Carlos Negro Medina recuerda el regreso que tuvieron en la final de 2013 en menos de 5 minutos y que provocó la confusión y el desánimo en los cruzazulinos

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La noche de 2013 el América fue campeón

La final del Clausura 2013 entre el América y Cruz Azul, es quizá la más emocionante de los últimos tiempos. Aquella noche lluviosa de mayo provocó un cúmulo de sensaciones extrañas en los minutos finales que derivaron en un partido cardiáco.

Cruz Azul tenía la ventaja por dos goles prácticamente durante 90 minutos y contaba con la ventaja de un jugador demás en el campo. Pero en el tiempo de compensación, las Águilas empataron el global y forzaron los penales, más aún, su estado anímico aumento a grados exponenciales hasta el punto de verse más confiados que el rival.

De eso comentó Juan Carlos Medina, quien en aquel momento era centrocampista del América.

“Cuando cayó el primer gol de nosotros le veíamos la cara a los jugadores del Cruz Azul y yo me sorprendí al ver a Gerardo Torrado desencajado, a un ‘Chaco’ Giménez desencajado, que eran los de más experiencia”.

El América empató al minuto 88 con un gol de cabezazo de Aquivaldo Mosquera. Aunque Cruz Azul debía aguantar al menos cinco minutos para ser campeón, de inmediato el rostro se les demudó y comenzaron a titubear. 

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Yosgart Gutiérrez y el delantero Pavone (Mexsport)

Entrando al minuto 92, el arquero del América subió a rematar y encontró el balón con un cabezazo que fue tocado por el defensa Alejandro Castro que desvió la dirección hacía el fondo de la portería. En los penales, el América tenía la seguridad de ganar.

“Cuando íbamos a los penales no se hablaban entre los del Cruz Azul... nosotros gritábamos por la emoción, por ver el estadio lleno, a favor de nosotros, por todo lo que estaba pasando".

El exportero del Cruz Azul, Yosgart Gutiérrez, estuvo en la banca en ese momento que fue de dura experiencia. Al torneo siguiente se fue a los Potros de Hierro del Atlante, pero recordó que tuvo sensaciones extrañas previo a los penales.

“Por lo menos yo dije: ‘Ay no mam… que no vaya a pasar nada cabrón’, estoy seguro que la mayoría pensó lo mismo, porque ya nos había pasado lo de la Final de Monterrey en 2009, ya nos habían pasado cosas raras. Los del América traían toda la inyección anímica".