El Pistache Torres espera tener vida suficiente para ver a los Zorros coronarse en el estadio Jalisco

El estadio tapatío cumplirá 60 años el último día de enero y el Pistache Torres presume ser el primer jugador en pisar su cancha. Don Alfredo es leyenda del Atlas y, a sus 85 años, espera tener vida suficiente para ver a los Zorros coronarse en dicho inmueble

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Fotos: Mexsport y @atlasfc

CIUDAD DE MÉXICO.

El Pistache Torres ya perdió la cuenta de las veces que ha visitado el estadio Jalisco, pero presume que fue el primero en pisar la cancha de dicho inmueble. Fue el 31 de enero de 1960 en un partido entre el Atlas y San Lorenzo de Almagro que los Zorros perdieron por 2-0. De aquella historia ya pasaron 60 años y don Alfredo argumenta que no descansará en paz hasta no ver campeones a sus rojinegros en el Jalisco. Ya tiene 85 años.

De hecho, el Atlas va a cumplir 70 años de haber ganado su único campeonato de liga. Fue en el Parque Oro (Parque Felipe Martínez Sandoval) en 1951, un año después debuté con el club. Desde entonces he sido jugador, auxiliar, director de la escuela de futbol, técnico y visor del Atlas hasta la fecha. He ascendido al equipo en dos ocasiones y debutado a muchos chamacos en el estadio Jalisco. Gran parte de mi vida la he gastado en este estadio, en su cancha y las tribunas. ¿Qué va a cumplir 60 años a puerta cerrada?, eso no importa. Aquí seguiremos apoyando a nuestro equipo. Como dicen por ahí: con el Atlas aunque gane”.

 

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El estadio Jalisco cumplirá 60 años el viernes. Usted lo bautizó.

Fue una broma mía. Siempre que jugábamos en el Parque Oro (en Oblatos) yo era el último en salir a la cancha. Ese día estábamos formados en las gradas para salir a la cancha del Jalisco y yo me adelanté y les dije a mis compañeros, ahora salgo yo primero. Fue el inicio de muchos recuerdos en este estadio.

Se inauguró con un partido entre Atlas y San Lorenzo de Almagro. ¿A quién recuerda del equipo?

Estaban Almareño, del Muro, Jáuregui. No recuerdo a los demás, pero sí que nos ganó el San Lorenzo por 2-0.

Un estadio enorme en aquellos tiempos.

Estábamos acostumbrados a jugar en un parque de 10 mil espectadores y de pronto nos asomamos a un inmueble con el triple. El Jalisco se inauguró sólo con la parte baja y fue hasta el Mundial de México 70 que creció en su totalidad.

¿Se acuerda qué había en el predio de la Calzada Independencia antes de que se construyera el Jalisco?

Eran casas y huertas. Lo que ahora es el estacionamiento estaba cubierto de árboles. Era un terreno enorme que abarcaba las calles Monte Carmelo y Monte Casino (hoy calle Fidel Velázquez).

Usted creció en el parque llamado Felipe Martínez Sandoval (también conocido como Parque Oro o Parque Oblatos).

Un parque chiquito, siempre se llenaba. Parece que ya lo tiraron. Cada vez que jugábamos, a mí me tocaba tirar un corner y estaba tan cerquita el alambrado que me agarraban y me hacían calzón chino. Así me dejaban un ratito y yo renegando.

Se quedó con las ganas de ser campeón con el Atlas en el Jalisco.

Me ha tocado ser campeón de Copa dos veces, campeón de campeones y jugar varias liguillas. Ya como entrenador me tocó subir al Atlas dos veces y dos liguillas. Ahora soy visor, aunque ahorita estoy en reparación porque me caí.

¿Cuántos jugadores pasaron por el equipo bajo su tutela?

Uy, me han tocado Chavarín, Berna, Aceves, Palmareño, Del Muro, Jáuregui, Pepe Delgado, cantidad de jugadores. A muchos los traje yo, como Magdaleno Mercado, Borgetti, Osorno. ¿Rafa Márquez? Lo vimos algunos visores y se le invitó a que viniera al Atlas a hacer algunas pruebas.

Usted llegó al Atlas poco después del campeonato del ‘51.

Acababa el Atlas de ser campeón. Me tocó jugar con todos ellos, pero en otro campeonato. No se me hizo ser campeón.

Esa necesidad de volver a ganar un título para los rojinegros.

Para mí, la afición del Atlas es la más fiel de México y el mundo. Siempre está apoyando al equipo en las buenas y en las malas. Ya nos toca.

¿Le tiene más cariño al estadio Jalisco que al Parque Oro?

Jugué más tiempo en el Jalisco, ahí ascendí al equipo a Primera División, ahí debuté como entrenador.

Tuvo la fortuna de ser de aquellos jugadores de una sola camiseta.

Siempre con el uniforme rojinegro.

Siempre tuvo la rivalidad con las Chivas.

Desde siempre se tuvo esa rivalidad. Ningún jugador soportaba perder esos encuentros.

¿Trifulcas entre ustedes?

Seguido. En el Parque Oro se dieron muchas broncas, muchas patadas.

¿Nunca lo invitaron a jugar en el Rebaño?

Varias veces reforcé a las Chivas. Curiosamente, la afición no me lo reprochó. Yo estaba muy chirris, pero sin intención de cambiar de piel.

A usted le tocó llegar al Parque Oro en camión.

La mayoría llegaba en camión público. Pocos lo hacían en carro particular. Pasaba el camión por la calle Obregón y a treparse, nos dejaba casi en la entrada.

¿En el estadio Jalisco se hizo más profesional?

Ahí cambió la cosa. Nos concentraban desde un día antes y ya pasaba un camión por nosotros.

¿Les pagaban bien?

Más o menos se ganaba. No como ahora, que es tanto el dinero que los jugadores se olvidan de la camiseta.

¿Tiene la esperanza de ver campeón al Atlas?

Mira, yo espero que sí. Tengo la esperanza de ver campeón al Atlas antes de morir. Ojalá que falte mucho (risas). Ya tengo ochentaytantos  años, 60 de estar en el Atlas. Fui jugador, auxiliar, director de la escuela de futbol, entrenador y ahora visor. Lo único que me falta es ver al Atlas levantar un título de liga en el estadio Jalisco.

Con el Atlas hasta la eternidad.

Antes se decía ‘con el Atlas aunque pierda’. Ahora es ‘con el Atlas aunque gane.

¿Por qué le dicen Pistache?

Yo llegué a los 16 años al Atlas. Antes, en el antiguo equipo Imperio (amateur) me decían La Changa, porque estaba muy peludo. Cuando me contrataron en el Atlas, el director de la Occidental era Cortés Díaz, me vio y me dijo ‘estás muy chiquito. ¿Qué te parece si en lugar de decirte La Changa te ponemos el Pistachito’. Desdes entonces, la gente me ve en el estadio Jalisco y me  grita ¡Pistache! Pocos aficionados saben que me llamo Alfredo.

cva

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