Retrato hablado: Paola Longoria, la reina mexicana
La mejor raquetbolista del mundo dejó su racha invicta en el tour profesional, pero sus logros ya la tieneN en un lugar especial en la historia deportiva

CIUDAD DE MÉXICO, 26 de octubre.- Paola Longoria encontró a la edad de ocho años, en un campamento de verano, el raquetbol, deporte en el que sería la mejor del mundo años después.
La joven potosina ha proyectado esta disciplina a niveles nunca antes vistos en México y en el Tour Profesional de Estados Unidos ha sido la mejor los últimos años, en los que ha reescrito los libros de récords.
Paola, quien nació el 20 de julio de 1989, creció con la idea de convertirse en la mejor del mundo cuando a la par del raquetbol practicaba otras disciplinas deportivas como el taekwondo y el futbol. Con grandes esfuerzos económicos de sus padres se unió al Tour Profesional, donde ha sabido sortear los retos y dejar un legado que luce muy difícil de superar por cualquier otra jugadora.
“Fue en un campamento de verano. Ahí conoció el tenis, el squash y el raquetbol. Cuando finalizó ella me comentó que su entrenador le dijo que tenía aptitudes para los deportes de raqueta. Le pregunté qué le gustaba, dijo que el raquetbol”, recuerda Leticia López, madre de Paola.
A los 11 años Paola comenzó su cosecha de logros internacionales, que actualmente la tienen como la mejor del mundo. Fue en Orlando su primer viaje en avión y la primera presea internacional: un bronce. “Era súper chiquita, y le decía a mi mamá que ellas estaban muy grandes y no tenían 11 años”, recuerda Paola sobre ese inicio que llegó gracias a los esfuerzos económicos de su familia.
“Nosotros no somos una familia con abolengo, adinerada. Crecimos con el tiempo. Mi esposo y yo hemos venido trabajando, tratamos de darles a los hijos educación y deporte, pero con la convicción muy clara, de hacer algo en donde seas el mejor”, relata la señora López.
Las puertas de algunos clubes se cerraban, otras más se abrieron. “Hubo circunstancias muy duras”, dice doña Leticia. “Ahora ya cuenta con el apoyo de Conade (gobierno federal) y otros patrocinadores que se han unido, pero cuando ya es la número uno. Antes, la verdad, sólo el señor Jorge Ramos, de Baja California”, agradece.
Ramos, político panista que en ese momento era presidente municipal de Tijuana, conoció a Longoria por ser aficionado al raquetbol. “De ahí hubo apoyos para que fuera a otros torneos que no podíamos pagarle. Pasó el tiempo y cuando Paola empezó a cosechar sus triunfos y ella tuvo economía para costear gastos, él se retiró”, narra su madre.
A los 17 años la jovencita comenzó su trayectoria en el Tour Profesional y decidió irse a vivir sola a Estados Unidos. Fue una época dura porque no ganó un torneo de la gira. Al final de esa temporada decidió dar un giro cambiando de equipo multidisciplinario y mejorar los aspectos sicológicos.
“Rhonda Rajsich entraba mucho en un juego sicológico, entonces fuimos erradicando ese tipo de situaciones. Es una tarea de mejorar la capacidad de concentración y visualización, que van enfocadas a reforzar su autoimagen”, platica Magali Zerón, quien ha sido sicóloga deportiva de Longoria desde hace varios años.
En 2010 la calidad de Longoria ya la había llevado a ganar el Premio Nacional de Deportes por su destacada trayectoria en los Mundiales infantiles y juveniles, en los que ganó ocho títulos de categorías, y su destacada marcha en el profesionalismo. Su cúmulo de éxitos en Mundiales creció en las pruebas sin límite de edad, en las que en las ediciones de 2012 y 2014 ganó los cetros individuales y de parejas para ampliar su gran repertorio y en 2011 fue la figura de los Panamericanos de Guadalajara con tres títulos.
En el Tour ya había sido la mejor del ranking en las temporadas 2008-2009 y 2009-2010, pero cuando terminó la temporada 2010-2011, las autoridades dieron el sitio de privilegio a Rajsich ante el descontento de la mexicana, que tomó esa decisión como la motivación para retomar el número uno y dejar claro que era la mejor: así comenzó en el inicio de la campaña 2011-2012 su impresionante racha de 152 victorias y 37 títulos.
La meta de la mexicana fue clara: no perder ni un set a partir del inicio de la próxima temporada. Objetivo que cumplió con creces para no dejar dudas de que era la mejor jugadora del mundo. Su legado sin derrota se extendió 41 meses, periodo en el que llevó al raquetbol a niveles de atención mediática en México jamás antes alcanzados.
“Si antes ganaba en cinco sets ahora tenía que ser en tres, esos eran los retos para no perder el gusto de ganar. Quería que no fuera una estrella fugaz, sino que fuera constante y eso ha sido un éxito para nosotros”, dice Magali Zerón.
Ganar se volvió una frase constante para los medios mexicanos que daban seguimiento a Paola Longoria. Su éxito llenó su agenda de actividades paralelas al deporte y trabajó lo necesario, dentro y fuera de la cancha para mantener el dominio.
“Es consciente de que tiene mucho talento, pero que debe trabajarlo. Ella siempre está en la mejor disposición”, dice la sicóloga deportiva.
Longoria, la niña que admira a Michael Jordan y que espera escribir su biografía, fue derrotada la semana pasada por Rhonda Rajsich en el torneo de Stockton, California. Fue el fin de la mejor racha victoriosa en la historia del raquetbol en ambas ramas. Atrás de todos esos triunfos están los logros mediáticos de la mexicana, que ha impulsado su deporte a una esfera que supera al país. Para ella inicia una nueva etapa para seguir reinando en el Tour Profesional.
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