¿Qué es el mal del puerco?, ¿por qué da?, ¿cómo evitarlo?
Sensación de pesadez, sueño, y ganas de no regresar a ninguna actividad luego de comer, son características del llamado entre los mexicanos 'mal del puerco'

Después de comer, muchas personas experimentan una sensación de sueño o somnolencia. Esto se debe a una combinación de factores, incluyendo la liberación de hormonas relajantes como la serotonina y la melatonina, así como la disminución de la actividad del sistema nervioso simpático y un aumento en la actividad del sistema nervioso parasimpático.
Además, el proceso de digestión requiere energía y recursos de nuestro cuerpo, lo que puede hacernos sentir cansados. Para evitar la somnolencia después de comer, es importante llevar una dieta equilibrada y hacer ejercicio regularmente.
Sensación de pesadez, sueño, y ganas de no regresar a ninguna actividad luego de comer, son características de la llamada marea alcalina, mejor conocida entre los mexicanos como “mal del puerco”, que puede contrarrestarse llevando una dieta baja en grasas.
Se trata de una baja energética producto de la actividad del sistema nervioso parasimpático, ocasionada por un exceso en la producción de bicarbonato en la sangre, puede durar de cinco minutos hasta dos horas, y afecta la actividad laboral.
Cuando ingerimos alimentos, el estómago produce ácido clorhídrico que, a su vez, necesita la producción de bicarbonato para compensar esa producción.
Pero para que se produzca el bicarbonato tiene que haber un intercambio de electrolitos de la sangre a las células del estómago y este exceso, que pasa a la sangre, es lo que se conoce como marea alcalina.
Esta acción se presenta principalmente por la excesiva ingesta de alimentos con alto contenido de grasa, lo que hace que se eleve la mayor parte de la sangre y se vaya al proceso de digestión.
Se le resta sangre a los demás órganos, como el cerebro, y eso hace que aumente la sensación de sueño.
Esta reacción fisiológica responde a un exceso en la ingesta alimenticia, por lo que el llamado “mal del puerco” se presenta principalmente a la hora de la comida, condicionado por la cantidad y calidad de ciertos alimentos.
La marea alcalina afecta a todas las personas sin tomar en cuenta raza ni condición social, aunque causa mayores problemas a pacientes diabéticos
En ese sentido, una mala alimentación puede repercutir no solo en cuestiones laborales, sino que también en una serie de consecuencias como desarrollar enfermedades crónicas.
Por lo que es importante tomar en cuenta, sobre todo en pacientes jóvenes de 30 o 40 años con problemas de arritmia, que no necesariamente tienen un problema cardiaco, sino que pueden presentar problemas de volumen de alimentación.
La marea alcalina afecta a todas las personas sin tomar en cuenta raza ni condición social, aunque causa mayores problemas a pacientes diabéticos, pues ellos ya se encuentran descompensados. Incluso, si presentan cierto grado de obesidad, pueden desarrollar resistencia a la insulina.
Por ello, el consumo de verduras, así como comer poco y varias veces durante el día para evitar esta reacción, pues reducir la ingesta de alimentos con menos proteínas y menos grasas, coadyuva a reducir la producción de ácido clorhídrico.
El consumo de verduras ayuda a evitar la marea alcalina, por lo que es recomendable hacer de tres a cinco comidas al día y evitar hacer comidas de uno o dos tiempos.
Asimismo, es necesario incluir lo que llamamos “el Plato del Bien Comer, donde las leyes de la alimentación se basan en incluir en la dieta: frutas y verduras, cereales, leguminosas y alimentos de origen animal.
Los alimentos que facilitan la presencia de marea alcalina son aquellos que tienen un alto grado de carbohidratos y grasas, los cuales son consumidos regularmente en la comida.
Es recomendable realizar ejercicios específicos y disminuir la ingesta de alimento, sobre todo carbohidrato en las comidas, para después realizar un poco de actividad física de al menos 10 minutos.
Utiliza tu descanso para ejercitar un poco tu cuerpo unos 10 o 15 minutos con una caminata y estiramientos constantes, tomar agua natural en abundancia, y permitir que tu cuerpo produzca de manera natural la vitamina D, que facilita una reducción significativa de la producción de melatonina en el cuerpo, que es la hormona que produce el sueño.
O bien, no hay mejor manera de poner tu reloj biológico en cero que con una buena asoleada, ya que los rayos del sol ayudan a la generación de esta vitamina.