¿Por qué cuestan tanto? Todo sobre los bebés reborn y sus precios
Descubre cuánto cuesta un bebé reborn, por qué su precio varía tanto y qué características los hacen tan especiales y únicos.

Los bebés reborn se han vuelto cada vez más populares. Ya sea como juguetes para niñas y niños, herramientas terapéuticas para personas que han atravesado un duelo gestacional, o incluso como piezas de colección, estos muñecos realistas generan cada vez más curiosidad.
Si te has preguntado cuánto cuesta un bebé reborn, aquí te contamos todo lo que influye en su precio, qué tipos existen y cuáles son sus principales características.
¿Qué es un bebé reborn y qué lo hace especial?
Un bebé reborn es mucho más que una muñeca: es una figura hiperrealista hecha a mano, que busca imitar con increíble detalle a un bebé real. Algunas de sus características incluyen:
- Rasgos realistas: como venas, pliegues en la piel, pestañas, uñas pintadas, o incluso peso similar al de un recién nacido.
- Materiales diversos: pueden estar hechos de vinilo o silicona. Esta última es más blanda y tiene un tacto más realista.
- Pintado artesanal: se aplican varias capas de pintura a mano para lograr un efecto realista en la piel.
- Cabello implantado uno a uno: algunas piezas tienen cabello natural colocado mechón por mechón.
Por estas razones, no cualquier muñeco entra en la categoría de “reborn”. Solo los que cumplen con estos detalles y técnicas pueden llamarse así.

¿Por qué es tan caro un bebé reborn?
Si alguna vez te has preguntado por qué un bebé reborn puede llegar a costar tanto, especialmente si está hecho de silicona, la artista y especialista María Esperanza Reborn tiene una explicación bastante clara: el proceso artesanal que hay detrás es mucho más complejo y exclusivo que el de los modelos de vinilo.
Según María Esperanza, la principal diferencia entre un bebé reborn de silicona y uno de vinilo está en cómo se fabrican. Y es ahí donde se entiende por qué hay tanta diferencia de precios.
“A mi juicio, una silicona es más cara que un vinilo porque el procedimiento que tiene de elaboración es mucho más artesanal”, explica.
El proceso artesanal de una silicona
Todo empieza con una escultura en arcilla. Esa figura original se rompe después de que se le hace un molde, por lo que cada pieza de silicona es mucho más exclusiva y limitada.
Después de tener el molde, se vierte una silicona especial en él para sacar la figura. Pero el trabajo no termina ahí: esa figura sale con detalles por corregir —rebabas, costuras, imperfecciones— que hay que lijar y pulir antes de pintarla a mano, capa por capa.
“Muchas escultoras lo hacen en talleres con elementos totalmente sencillos y artesanales”, comenta María Esperanza. “Estamos hablando de un trabajo mucho más manual, mucho más complejo, del que además solamente vas a poder sacar 30 o 40 copias”.

¿Y qué pasa con los bebés reborn de vinilo?
A diferencia de la silicona, el vinilo se produce en fábricas. Aunque la escultora también hace un modelo original, ese diseño se lleva a una fábrica donde se hacen moldes industriales (de acero u otros metales) que pueden producir cientos de copias.
“Ya es un proceso industrial. Puedes hacer una tirada de 100, 200 o 500 ejemplares, los que tú encargues”.
Por eso, para María Esperanza, no tiene sentido que algunas esculturas de vinilo sin pintar estén alcanzando precios muy elevados.
“Ahora se están viendo vinilos de 90 o 100 euros sin pintar… incluso algunos de 900, lo cual me parece descabellado si tomamos en cuenta que su procedencia es totalmente industrial”.
Entonces, ¿vale la pena pagar tanto por una silicona? Para quienes valoran el arte, el trabajo a mano, los detalles y la exclusividad, sí. Como dice María Esperanza:
“En el arte siempre hay un comprador para un vendedor. Todos tenemos en mente alguna pintura que no nos dice nada y alguien ha pagado barbaridades por ella”.
Cada pieza de silicona es única, no solo por el trabajo que conlleva, sino también porque muchas veces los moldes se usan sólo unas pocas veces, o incluso solo una vez, como en el caso del ejemplar que ella muestra en su video.

¿Cuánto cuesta un bebé reborn?
Si alguna vez has buscado un bebé reborn por internet, seguro notaste que los precios varían muchísimo.
En sitios como Mercado Libre o Amazon, es posible encontrar ejemplares desde los 500 hasta los 1500 pesos mexicanos. En tiendas departamentales, el precio suele ser más alto, superando los mil pesos.
Sin embargo, es importante saber que no todos los muñecos que se venden como “reborn” lo son realmente, ya que deben cumplir con ciertas características específicas que los distinguen.
Cuando se trata de tiendas especializadas en la técnica reborn, los precios se elevan considerablemente. Estas tiendas, que suelen vender a nivel internacional, ofrecen muñecos con acabados mucho más realistas, hechos a mano y en muchos casos completamente personalizados.
Por ejemplo, la tienda canadiense Reborn Art Doll ofrece modelos desde los 3,453.55 pesos mexicanos, mientras que Baby Clon, una tienda ubicada en España, vende bebés reborn elaborados con inteligencia artificial por un precio de 3,775 euros, es decir, más de 80 mil pesos mexicanos.
Otra tienda destacada es Alana Babys, fundada en 2007 por la artesana Alana. Esta marca ha ganado notoriedad en Brasil gracias al furor que los bebés reborn han causado en ese país.

No solo se trata de comprar una muñeca, sino de vivir toda una experiencia de selección, entrega y personalización. En esta tienda, un bebé reborn de silicona sólida puede alcanzar los 8,000 reales brasileños, lo que equivale a unos 27,298.40 pesos mexicanos.
Algo que todas estas tiendas especializadas tienen en común es que se enfocan en la producción artesanal, con una atención meticulosa a los detalles.
Los bebés reborn no son simples muñecos. Detrás de cada uno hay horas de trabajo, materiales específicos y, en muchos casos, un propósito emocional o terapéutico.
Sus precios varían desde unos cuantos cientos de pesos hasta más de $80,000, dependiendo de los detalles, el proceso y el lugar de compra. Si estás pensando en adquirir uno, lo mejor es informarte bien, comparar opciones y, sobre todo, verificar que sea un reborn auténtico.
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