Más que hielo: Cuál es el vínculo que une a Alaska con Rusia y EU
Donald Trump y Vladimir Putin se reunirán el viernes en Alaska; te decimos por qué lo eligieron como sede

El viernes 15 de agosto, los presidentes de Rusia y Estados Unidos se reunirán en Alaska para negociar un posible acuerdo de paz en Ucrania; y por ello los ojos del mundo están puestos sobre esta cumbre.
Esta será la segunda vez que Vladimir Putin y Donald Trump se encuentren; y en esta ocasión, llama mucho la atención que hayan elegido a Alaska como sede de la tan esperada reunión.
Hay muchas razones por las cuales celebrarán su cumbre en dicho estado de la Unión Americana; no solo es el clima o porque es una frontera geográfica, sino porque Alaska representa un fuerte vínculo entre ambos países.

¿Por qué reunirse en Alaska?
Además de hablar sobre el posible fin de la invasión rusa en Ucrania que ya lleva tres años y medio, también podría incluir temas espinosos, como los aranceles y sanciones económicas.
Sin embargo, el hecho de que sea en Alaska responde a que, como parte de Estados Unidos, es un territorio donde Vladimir Putin no puede ser detenido.
Y es que vale recordar que el presidente de Rusia cuenta desde 2023 con una orden de aprehensión girada por la Corte Penal Internacional (CPI) por presuntos crímenes de guerra en Ucrania.
¿Y por qué no puede ser detenido? Porque EU no es signatario del Estatuto de Roma, entonces no está obligado a aprehender al mandatario ruso, salvo que cometiera otro delito dentro de su territorio.
Entonces, ¿qué une a Alaska con Rusia y Estados Unidos?
De inicio, es importante destacar que la distancia más corta entre Rusia y Alaska es únicamente de 82 kilómetros, a través del Estrecho de Bering.
Sin embargo, la cercanía es aún más asombrosa si se consideran las Islas Diómedes. La isla de Gran Diomede, que pertenece a Rusia, y la isla de Pequeña Diomede, que es de EU, están separadas por solo 3.8 kilómetros.
Entre estas dos islas pasa la Línea Internacional de Cambio de Fecha, haciendo que, a pesar de la corta distancia, haya casi un día de diferencia horaria.
Pero más allá de los motivos legales o geográficos que orillan a que el encuentro sea dentro de Estados Unidos, otra de las razones por las que Trump y Putin se verán en Alaska es porque sus países están unidos por un profundo vínculo histórico.
¿Cuál es ese vínculo más fuerte?
Elegir Alaska como sede de la cumbre tiene una gran carga simbólica, ya que este estado no siempre ha pertenecido a EU, sino que antes era parte del Imperio Ruso.
En 1867, el Imperio Ruso vendió Alaska a Estados Unidos por 7.2 millones de dólares y es de destacar que dicho evento geopolítico ha influido en la relación entre ambas potencias.
A primera vista, la transacción parecía desfavorable para Rusia, y muchos en EU la consideraron un error, llamándola "la locura de Seward" en referencia al Secretario de Estado, William H. Seward, que negoció la compra.
Sin embargo, la venta fue motivada por varios factores estratégicos:
- Problemas financieros: El Imperio Ruso estaba en una difícil situación económica tras la derrota en la Guerra de Crimea; por eso, vender un territorio tan remoto y costoso de mantener parecía una solución práctica
- Temor a la invasión británica: Rusia temía que la colonia británica de Canadá intentara apoderarse de Alaska y, en lugar de arriesgarse a una guerra por un territorio que ya consideraban una carga, prefirieron vendérselo a EU, evitando así que cayera en manos de su principal rival
- Búsqueda de un aliado: Rusia veía en Estados Unidos un contrapeso potencial a la influencia de Gran Bretaña en el mundo; entonces, la venta de Alaska se consideró un gesto de buena voluntad que fortalecería los lazos entre ambas naciones
La compra, pese a las dudas iniciales, resultó ser una de las inversiones más rentables de la historia de Estados Unidos, ya que Alaska posee ricos yacimientos de oro, petróleo, gas y otros recursos.
Sin duda se trata de un lazo marcado por la proximidad geográfica y una interesante transferencia de poder, factores que siguen vigentes en la relación bilateral y que fueron determinantes para Trump y Putin eligieran Alaska como sede de su próximo encuentro.

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