Transformar la tecnología en valor humano
Pablo Gómez, CEO global de Axity, analizó la urgencia del reskilling ante el avance de la IA y explicó la evolución de la ciberseguridad.

En un entorno empresarial donde la tecnología avanza a pasos agigantados, la verdadera ventaja competitiva no radica en adquirir el último software del mercado, sino en la capacidad de traducir los lenguajes técnicos en valor real para el negocio.
Pablo Gómez, CEO global de Axity, compartió una visión clara, en donde la IA y las organizaciones deben mutar su enfoque o no actualizarse.
Gómez destacó que el panorama actual exige un liderazgo audaz, ante la disyuntiva de cómo abordar la integración de la IA en las estructuras corporativas, el directivo reafirmó que no se trata de recortar personal, sino de potenciarlo.
El verdadero camino: capacitación antes que despidos
La filosofía de Axity apuesta por la capacitación del personal, por lo que Gómez dijo que liberar tareas mecánicas a un desarrollador o a un equipo administrativo tiene como objetivo final permitirles pensar en el siguiente nivel estratégico de la organización.
“No hay que correr gente que le entienda a la tecnología; hay que capacitarla, porque la demanda es exponencial”, señaló.
La estrategia que sugirió para abordar esta transición tecnológica se divide en tres niveles de acción simultánea.
La habilitación interna que incentiva a los colaboradores a utilizar la IA como un asistente personal en sus tareas diarias; la integración en procesos de negocio, que pasa del asistente individual a la creación de agentes digitales y la evolución de servicios facturables, la cual prepara la arquitectura de software de cara a los clientes.
Ciberseguridad y el combate digital entre algoritmos
Uno de los puntos más críticos de la transición digital es la seguridad de la información, con la dispersión de los datos en la nube y el uso de herramientas de IA generativa, la protección debe ser móvil, inteligente y, sobre todo, preventiva.
"El entorno de ciberseguridad ya no será el humano defendiéndose del humano, sino el agente digital defendiéndose del agente digital", explicó.
En este escenario, los sistemas automatizados deberán gestionar la defensa en tiempo real, mientras los equipos estratégicos, supervisan la privacidad de los datos, asegurando que la información sensible no salga de los entornos seguros de la empresa.
La velocidad del cambio tecnológico obliga a los líderes a adoptar una mentalidad de aprendizaje permanente.
"No hay expertos en inteligencia artificial, hay curiosos", finalizó.
La clave para las empresas en los próximos años no será predecir el futuro a largo plazo, sino mantener la flexibilidad suficiente para balancear con éxito el bienestar de su gente, la satisfacción de sus clientes y la rentabilidad del negocio.