¿Estás al día? Conoce el esquema de vacunación obligatorio para tu bebé en México
¿Dudas con la cartilla? Conoce el esquema de vacunación 2026 en México: fechas, dosis obligatorias y qué hacer ante reacciones normales. ¡Protege a tu bebé!

Convertirse en mamá o papá viene acompañado de muchas dudas, y una de las más importantes es saber si nuestro hijo tiene sus vacunas para bebés completas. En México, seguir el esquema obligatorio no es un tema menor: los niños deben recibir más de 10 dosis antes de los dos años para estar protegidos. Por eso, aquí te compartimos las fechas y detalles de la cartilla vigente este 2026.
Mantener la cartilla de vacunación al día es una de las formas más simples y efectivas de cuidar la salud de tu hijo.
Además, la Secretaría de Salud ha alertado recientemente sobre brotes de sarampión y tos ferina en el país, lo que hace todavía más importante conocer el esquema oficial: qué vacunas tocan, cuándo se aplican, en qué parte del cuerpo y cuáles son las reacciones esperadas.
De acuerdo con autoridades sanitarias, en México existen alrededor de 14 enfermedades prevenibles gracias al Esquema Nacional de Vacunación. No cumplirlo no solo expone a tu bebé, también pone en riesgo a su familia y comunidad.

Esquema de vacunas para bebés en México 2026
Todas las vacunas del esquema nacional son gratuitas en centros de salud públicos. Es normal que después de aplicarlas aparezcan molestias leves como dolor local, enrojecimiento o un poco de fiebre. Si notas fiebre alta persistente, decaimiento intenso o señales de alergia, es importante consultar al pediatra.
BCG (tuberculosis meníngea)
Esta vacuna se aplica al nacer en el brazo derecho, vía intradérmica. Protege contra las formas más graves de tuberculosis en la infancia.
Después de aplicarse, suele aparecer una pequeña ampolla que con los días puede producir pus, formar costra y dejar una cicatriz permanente. Todo esto es parte del proceso normal. No debe reventarse ni rascarse: basta con lavar la zona con agua y jabón.
Hepatitis B
Protege contra una infección que puede provocar daño crónico en el hígado.
Se aplica en tres dosis: al nacimiento, a los 2 meses y a los 6 meses. Va en el muslo, por vía intramuscular. La reacción más común es dolor en el sitio de aplicación.
Hexavalente (DPaT + VPI + Hib + Hepatitis B)
Esta vacuna es una de las más importantes del primer año de vida, ya que protege contra seis enfermedades: difteria, tos ferina, tétanos, poliomielitis, hepatitis B y padecimientos graves como neumonía y meningitis causados por Haemophilus influenzae tipo b.
Se aplica a los 2, 4 y 6 meses, con refuerzo a los 18 meses. La inyección se coloca vía intramuscular profunda en la cara anterolateral externa del muslo derecho.

Rotavirus
Previene diarrea grave, una de las principales causas de hospitalización en bebés pequeños.
Se administra por vía oral en dos dosis: a los 2 y 4 meses. Generalmente no provoca reacciones; en algunos casos pueden presentarse evacuaciones más blandas.
Neumocócica conjugada
Protege contra infecciones severas como neumonía, meningitis y septicemia.
Se aplica a los 2 y 4 meses, con un refuerzo al cumplir 12 meses. La inyección se coloca en el músculo vasto externo del muslo.
SRP (triple viral: sarampión, rubéola y parotiditis)
Esta vacuna protege contra tres enfermedades altamente contagiosas.
Existe una “dosis cero” para bebés de 6 a 11 meses cuando hay riesgo por brotes, especialmente de sarampión. Esta dosis extra no sustituye el esquema regular.
El esquema habitual es:
- Primera dosis a los 12 meses
- Segunda dosis a los 18 meses
- Refuerzo a los 6 años
Se aplica de forma subcutánea en el brazo izquierdo. Las reacciones más frecuentes son dolor local y fiebre leve.
Es importante saber que niñas y niños que recibieron su primera dosis en 2021 deben aplicar la segunda hasta los 6 años, por lo que conviene revisar bien la cartilla para no perder el momento adecuado.

DPT (difteria, tos ferina y tétanos)
Funciona como refuerzo de la vacuna hexavalente.
Desde 2024, puede aplicarse a partir de los 3 años y medio en niños que asisten a guardería o estancias infantiles. Para quienes no acuden, el refuerzo se aplica desde los 4 años.
Se administra vía intramuscular en el brazo y suele provocar dolor local o fiebre leve. Este cambio forma parte de la estrategia nacional para ampliar la cobertura de vacunación.

¿Qué pasa si no completas el esquema?
No completar las vacunas deja a tu bebé vulnerable ante enfermedades prevenibles y favorece la reaparición de brotes. Además, incrementa los costos médicos y el riesgo de complicaciones graves.
La Secretaría de Salud advierte que muchas hospitalizaciones y muertes infantiles pueden evitarse con vacunación oportuna. Tener la cartilla al día no es un trámite más: es prevención directa.
¿Qué es la cartilla de vacunación y por qué es tan importante?
La cartilla de vacunación es un documento oficial, personal y gratuito que se entrega desde el nacimiento. En ella queda registrado qué vacunas ya recibió tu hijo, cuáles siguen y cuándo deben aplicarse los refuerzos.
Este documento también suele ser requisito para guarderías, CENDI y preescolar. Pero más allá del trámite, vacunar protege contra hospitalizaciones, evita brotes y ayuda a cuidar a quienes no pueden vacunarse por razones médicas. Es un acto de responsabilidad colectiva.

Consejos rápidos para no saltarte ninguna dosis
Guardar una foto de la cartilla en el celular y anotar recordatorios puede ayudarte a no olvidar fechas. Pregunta en tu centro de salud por campañas especiales y, si tu bebé presenta fiebre leve tras la vacuna, ofrece líquidos y obsérvalo. Si no cede o notas algo fuera de lo común, consulta.
EL EDITOR RECOMIENDA



